La experiencia del socialismo en la Unión Soviética y China

Los mayores avances de la liberación de la mujer en la historia

Revolución #038, 12 de marzo de 2006, se encuentra en revcom.us

 

"A la sociedad socialista la caracterizan nuevas y diferentes contradicciones, y el avance de la revolución en el socialismo depende de si se identifican y se tratan correctamente esas contradicciones y las fuerzas y luchas que desencadenan. Aquí se presenta un factor muy importante y relacionado. El hecho de que haya contradicciones sin resolver en el socialismo tiene un lado positivo: moviliza fuerzas que quieren seguir la transformación revolucionaria en la etapa socialista, fuerzas que están a la vanguardia de las contradicciones más decisivas que se presentan en un momento dado para determinar si la sociedad avanzará o retrocederá. Un aspecto importante de todo esto es la emancipación de la mujer y la lucha para conseguir su emancipación total. Será una contradicción decisiva que producirá una lucha muy importante a lo largo del período socialista".

Bob Avakian, presidente del PCR, EU
De "El fin de una etapa--El comienzo de una nueva etapa", de Bob Avakian


UNIÓN SOVIÉTICA 1917-1956

En 1917 el proletariado tomó el poder en la Unión Soviética y empezó a construir una nueva sociedad socialista. Antes de la revolución las mujeres sufrían una horrible opresión. No era inusual que las mujeres fueran compradas y vendidas como esposas o sirvientas. Eran tratadas como bestias de carga en granjas y hacían trabajos denigrantes en talleres.

La victoria de la revolución cambió de inmediato y por completo la vida de las mujeres. Las nuevas leyes despojaron a los hombres de los derechos sobre esposas e hijos, aseguraron el derecho al divorcio y establecieron salarios iguales para hombres y mujeres. El matrimonio ya no lo legalizaba la iglesia, sino una ceremonia civil. Las mujeres que daban a luz en hospitales no tenían que pagar nada. El aborto se descriminalizó y después se legalizó en 1920. Ya no se castigaba a las prostitutas y más tarde se eliminó la prostitución. Se abolió el matrimonio infantil, así como la compraventa de mujeres. Los lugares de trabajo permitieron que las mujeres se ausentaran por maternidad y aborto.

Lenin, líder de la revolución rusa, dijo: "La experiencia de todo movimiento de liberación ha demostrado que el éxito de una revolución depende del grado de participación de la mujer".

En la nueva Unión Soviética socialista se discutió y se luchó por la liberación de las mujeres. En acalorados debates en periódicos, revistas de mujeres, escuelas y lugares de trabajo se discutía acerca de las relaciones sexuales, el matrimonio, la familia y el papel de las mujeres en la revolución. Se criticaron y pusieron en tela de juicio las costumbres opresivas y patriarcales.

Se tomaron medidas para liberar a las mujeres de tareas como el cuidado de los niños, cocinar y limpiar. Se establecieron guarderías y cocinas comunales en barrios y en grandes factorías. Hacia 1920-21, 12 millones de personas comían en cafeterías comunales (más del 80% de la población de Petrogrado y 93% de la población de Moscú). Los niños comían gratis.

En la parte soviética de Asia Central, donde vivían muchos musulmanes, las organizaciones revolucionarias de mujeres alentaron a las mujeres a rechazar el velo y a desempeñar nuevos papeles económicos y sociales. En 1927 en una celebración del Día Internacional de la Mujer en Bukhara, 100,000 mujeres se quitaron el velo y lo quemaron. (Bukhara está en lo que ahora es Uzbekistán, que colinda con Afganistán). En una violenta reacción contrarrevolucionaria, atacaron a cientos de mujeres y a muchas las mataron sus esposos y padres.

Como resultado de la colectivización surgieron nuevas oportunidades para las mujeres, quienes desempeñaron trabajos que nunca antes se les habían permitido. Las mujeres empezaron a tener responsabilidades políticas y administrativas en el manejo de las granjas colectivas. En el hogar se cuestionó la autoridad patriarcal de padres y esposos. La campaña contra el analfabetismo en el campo jugó un importante papel en la liberación de las mujeres. A principios de los años 30 menos del 40% de las mujeres del campo sabían leer; a finales de esa década, más del 70% ya sabía leer.

CHINA 1949-1976

En 1949 Mao Tsetung dirigió al pueblo chino a la victoria de la revolución. Dijo: "¡El pueblo chino se ha puesto en pie!". Y las mujeres levantaron la cabeza.

En 1950, una nueva ley de matrimonio puso fin a los matrimonios arreglados y a las novias niñas y otorgó a las mujeres el derecho al divorcio. Las asociaciones de mujeres luchaban con los hombres y otros miembros de la familia que esperaban que las mujeres hicieran todas las labores domésticas y cuidaran de los niños. Ya no era "asunto de ellos" cuando un hombre golpeaba a su esposa, y las mujeres se organizaban para confrontarlo y tomar estrictas medidas.

Las mujeres luchaban con los hombres para lograr que ellos compartieran las tareas del hogar. Por otra parte, se socializaron tareas como cocinar y cuidar de los niños; fue una parte importante de la liberación de las mujeres y de la construcción de una nueva sociedad donde la gente trabajaba y vivía de modo comunal y cooperativo. A principios de la década del 50 se estableció una red de guarderías infantiles en barrios y en pueblos a cargo de organizaciones de barrios, fábricas, escuelas o cooperativas de campesinos.

El cuidado de los niños en conjunto liberó a millones de mujeres y les permitió participar en la construcción del socialismo. En 1952 el número de guarderías en fábricas, minas, organizaciones del gobierno y escuelas era 22 veces mayor que en 1949. Esta tendencia continuó durante los años 50, especialmente durante el Gran Salto Adelante. Se estima que hacia 1959 en las zonas rurales había casi cinco millones de guarderías y kinderes, y más de 3.5 millones de comedores públicos. Algunas ciudades establecieron servicios de entrega de alimentos a domicilio para las personas que estaban enfermas o tenían que cuidar de los niños enfermos. Los horarios de las guarderías se adecuaban a los horarios de las fábricas y las guarderías estaban ubicadas tan cerca de los lugares de trabajo de las mujeres como era posible.

En 1966 Mao Tsetung encabezó la Gran Revolución Cultural Proletaria, que tenía como objetivo derribar a los líderes del Partido Comunista que querían implantar de nuevo el capitalismo. Millones de personas se movilizaron para debatir y luchar acerca de si China debía seguir construyendo el socialismo o restaurar la pesadilla del capitalismo. La Revolución Cultural fue un gran golpe para las tradiciones y prácticas retrógradas de la sociedad de clase. Y la lucha contra la opresión de la mujer fue una gran parte de esta "revolución dentro de la revolución". Se lanzaron campañas masivas para criticar las ideas del confucionismo feudal y el capitalismo, que apoyaban las divisiones desiguales y opresivas de la sociedad entre el trabajo intelectual y manual, entre la ciudad y el campo, y entre hombres y mujeres. Surgieron nuevas obras de teatro, ballets y óperas con mujeres como personajes centrales, que se popularizaron y produjeron por todo el país, inclusive en zonas rurales remotas. Millones de mujeres jóvenes participaron en las Guardias Rojas, que cuestionaban a los burócratas obstinados y a los líderes que apoyaban el capitalismo.

En la China maoísta, "las mujeres sostenían la mitad del cielo" para construir una nueva sociedad socialista.


Los históricos avances de la liberación de la mujer en la sociedad socialista (en la Unión Soviética de 1917 a 1956 y en China de 1949 a 1976) fueron mayores y llegaron mucho más allá de lo que se ha logrado, o se puede lograr, en el capitalismo. Hoy ni Rusia ni China son países socialistas; la contrarrevolución derrotó al poder proletario en ambos países y restauró el capitalismo. Junto con las demás relaciones de explotación de la sociedad burguesa, la opresión de la mujer se ha vuelto a imponer de lleno.


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