De Rechazar el Fascismo (RefuseFascism.org):

Houston: Se enfrentaron a los fascistas armados, sin detenerse hasta que este régimen sea sacado del poder

2 de agosto de 2017 | Periódico Revolución | revcom.us

 

July 15 March in Houston
“Al cierre del mitin, uno de los voluntarios juntó a todos para tomarse una foto con nuestras mantas y pancartas y los puños al aire. Una imagen hermosa”.

 

Aquí en Texas, bullían de emoción, tensión y miedo los días previos a la marcha y mitin del 15 de julio para exigir, Trump y Pence tienen que marcharse. Cerca de una semana antes, nos enteramos de que un grupo de fascistas iba a reunirse para interrumpir nuestro acto, y de hecho se proponía tener una presencia armada en todas las protestas para meter en cintura a los manifestantes. En Facebook, declararon: “Esto es lo que va a tener que suceder cada vez que estas personas alcen la testa en el Estado de la Estrella Solitaria. Nosotros nos presentaremos con una buena fuerza, superamos en número a ellos y les dejaremos en claro a sus miembros y seguidores que esto es Texas y no les permitiremos asaltar a los texanos, amotinarse y apalear a nuestro estado como lo hacen en California, Michigan e Illinois”. Este grupo, llamándose "Fuerza Texana de la Libertad", se presentó con armas durante la Marcha por un Juicio de Destitución a Trump en Austin el 2 de julio.

Se apostaron en varios puntos a lo largo de la marcha, siguieron a los manifestantes mientras chillaban por megáfono, hostigaban a las personas que se quedaban en el Capitolio durante la marcha y lograron subirse al escenario para interrumpir a los oradores. Se capturó una parte de su vitriolo de la Marcha por un Juicio de Destitución en un videoblog filmado por un voluntario del Rechazar el Fascismo. Insto a todos a que lo vean, aunque incomode, porque muestra qué tan integrales que sean estas tropas fascistas en el terreno al programa general de reconfigurar la sociedad y el gobierno. Quieren un fin del pensamiento crítico, a la diversidad, a la razón y a la bondad, un fin de una cultura de preocuparse por los oprimidos. Quieren un mundo donde no hay más razón como la del bastón, y se presentan para intimidar a las personas que no piensan como ellos, que no quieren vivir en esa clase de pesadilla, es parte de imponer esta concepción del mundo a todos los niveles, en las calles y en los más altos pasillos del poder. Estas son las camisas pardas de Trump unidas como una fuerza organizada para llevar a cabo, en el nivel más básico, las amenazas de este régimen.

El hecho es que el 15 de julio, sí se presentaron con un despliegue de fuerza. Algunos llevaban uniformes paramilitares y estaban armados con armas automáticas. Algunos llevaban pantalones cortos y camisetas y sombreros MAGA [Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza]. Muchos llevaban banderas estadounidenses y uno cargaba un estrafalario conjunto abigarrado confeccionado de la bandera estadounidense y la bandera de la Confederación. Parecía que esta era una coalición de personas unidas bajo un llamado a “defender” a su presidente. Y de hecho, sí nos superaron en número. Mientras unos 27 de nosotros, un grupo diverso y decidido, pasamos marchando al lado de ellos para llegar al lugar del mitin, estoy seguro de que todos estábamos conscientes de que esta situación pudiera volverse volátil en cualquier momento. Contrarrestamos sus coros, USA, USA, USA, con, No a Trump, No al Ku Klux Klan, No a un Estados Unidos fascista.

Nos mantuvimos centrados, con la vista hacia adelante, y llegamos al punto de nuestro mitin como grupo cohesionado, cada vez más resueltos a plantear nuestra exigencia de que este régimen tiene que marcharse.

Empezado nuestro mitin, establecimos nuestro propio tono, nuestra propia cultura de unidad, respeto y alegría al alzar la voz. Aparte de crear un muro con nuestras mantas y pancartas para bloquear la vista desde al otro lado de la calle, le prestamos poca atención a los farsantes de la “Fuerza Texana de la Libertad”. Nos escuchamos los unos a los otros. Escuchamos el llamamiento de nuevo en voz alta, recordándonos de dónde empezamos y por qué estábamos aquí. Escuchamos el mensaje de la Oficina Nacional de Rechazar el Fascismo, conmovido por el hecho de que esta misma declaración iba a escucharse en ciudades de todo Estados Unidos. Aplaudimos ante la actuación de un feroz artista de la palabra hablada.

Lloramos y honramos a Alva Braziel, cuya viuda nos contó la historia de cómo le dispararon dieciséis veces cuando él estaba fuera una noche buscando a uno de sus caballos que se había escapado, un recordatorio del tipo de terror abierto del que Jeff Sessions y su Departamento de Justicia quieren desatar más, donde la policía tiene permiso desde la cúpula para someter a cualquier persona negra a una ejecución pública. Oímos a un defensor de los sin techo hablar de la actitud insensible de este régimen contra los pobres y hambrientos. Señaló con razón que Trump y Pence no se preocupan por ninguna gente pobre o de la clase obrera, incluida la clase obrera blanca.

Joey Johnson leyó una declaración del Partido Comunista Revolucionario y nos saludó a todos por estar presentes a pesar de la situación de muchos peligros y oportunidades. Hace años Joey había quemado la bandera de Estados Unidos en una Convención Nacional Republicana en Texas, y ahora, con osadía, este famoso comunista revolucionario volvió en las narices de los fascistas que portaban fusiles de manera abierta u oculta, se vestían ropa de camuflaje y agitaban las banderas de la Confederación y de Estados Unidos.

En el momento álgido había unos sesenta partidarios trumpistas, pero nunca lograron ahogarnos ni ahogar nuestros siete megáfonos. Nunca lograron pararnos y nunca lograron apagar nuestro espíritu. En un momento, todo un grupo de ellos se fue, y aunque hubo un chorro constante de insultos asquerosos y tontos de su parte, incluida la palabra N, comentarios sobre lo físicamente débiles que nos veíamos y cómo nos vestíamos y que “habíamos pintado nuestras mantas con los dedos”; también hubo momentos en los que ellos sencillamente se cansaron de chillar, y lo único que escuchábamos fueron nuestras propias voces que crecían en fuerza y unidad. Uno de ellos chilló: “Ustedes no saben lo que es el respeto porque ustedes tienen una licenciatura en artes liberales”. Esta declaración revela tanto acerca de qué tanto el pensamiento crítico les representa una amenaza. Para ellos, el respeto es la obediencia ciega. La ausencia del pensamiento libre.

Al cierre del mitin, uno de los voluntarios juntó a todos para tomarse una foto con nuestras mantas y pancartas y los puños al aire. Una imagen hermosa.

No obstante, seguimos adelante. No estábamos seguros si íbamos a contar con suficiente gente para emprender nuestra marcha por el centro. No estábamos seguros si ellos nos iban a seguir, o si iban a buscar una oportunidad de rodearnos. Comenzamos nuestra marcha, y la mayoría de la Fuerza Texana de la Libertad se fue en otra dirección. Cuando empezamos a corear, unos diez de ellos se separaron del grupo principal y nos siguieron por las calles, con la esperanza de ahogarnos con chillidos. Una vez más no tuvieron éxito. Coreamos más fuertes, nuestro llamado rebotaba de los edificios del centro. Repartimos nuestra declaración a la gente al pasar a su lado y regresamos a nuestro punto de partida. Al final, simplemente nos alejamos caminando del pequeño grupo de fascistas que aún nos chillaban.

Nuestro grupo contó con una tremenda diversidad: gente de diferentes razas, diferentes orígenes económicos, diferentes edades y ciudades diferentes. Dos personas que nunca habían estado en una protesta antes acudieron porque sentían que ya no podían ignorar esto. Uno de nuestro grupo había sido arrestado y liberado en los últimos días por protestar contra la violencia policial. Un joven videógrafo que había venido a petición de uno de nuestros voluntarios se quedó durante todo el acto, aunque se suponía que iba a irse al mediodía. Capturó horas de metraje. Como posteriormente dijo nuestro maestro de ceremonias, ellos nos superaron en número, pero nosotros no nos sentimos así.

Pienso fuertemente que la gente que no se presentó a este acto, debido al temor, incertidumbre o apatía, perdió algo muy especial. Perdió la oportunidad de desarrollar un nuevo sentido de agencialidad, tomar el control de su destino y defender todo lo que es hermoso en el mundo y todo lo que podría llevarnos a un futuro mejor.

Mi propio temor era visceral y abrumador, pero decidí que no había ninguna otra cosa que yo prefiriera hacer salvo enfrentar este temor, estar de pie hombro con hombro con amigos y desconocidos. Fue un día inolvidable y emotivo para mí, y ni puedo esperar el día en que millones de nosotros nos tomemos las calles para expulsar definitivamente a este régimen fascista

       

Dos declaraciones de los participantes:

De un artista de la palabra hablada: “Somos Houston, Texas y estamos rechazando el fascismo. Acabamos de hacer una marcha en Houston. Los fascistas blancos de derecha nos superaron en número. Ellos hicieron acto de presencia, pero nosotros éramos más fuertes que ellos. No interrumpieron lo que teníamos que hacer. Teníamos a la comunidad negra y latina de nuestro lado exigiendo el fin al régimen de Trump y Pence, un fin a la brutalidad policial contra la gente negra y latina y a todas las injusticias que ocurren. Nos mantuvimos fuertes, nos mantuvimos firmes y dijimos que no, estamos rechazando a este régimen fascista”.

De un inmigrante indocumentado: “A pesar de que ellos nos superaron 2 a 1, todavía nos aseguramos de que se oyeran nuestras voces. Luchamos por los derechos y defendimos a los que oprime el régimen de Trump y Pence. Nos hemos cerciorado de que dejemos en claro que no nos detendremos hasta que la administración de Trump y Pence sea sacada del poder, porque esta cuestión no solo nos afecta a nosotros, sino también a otros en todo Estados Unidos y en todo el mundo. Estamos haciendo esto para todos los que viven en este gran planeta y que merecen que se defiendan sus libertades sin importar qué. Ustedes necesitan sumarse a nosotros porque si no, la administración de Trump y Pence simplemente se fortalecerá. Harán lo que sea necesario para afianzar su poder. En seis meses ya han tomado medidas de toda índole para crear ese futuro tiránico que estamos tratando de evitar. Así que es imperativo que ustedes se tomen las calles y que griten todo lo que haya que hacer, para que podamos evitar ese futuro a toda costa”.

 

 

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