Injusticia en Round Valley

El complot contra Bear Lincoln

Obrero Revolucionario #914, 6 de julio, 1997

"La noche del 14 de abril era muy, muy oscura. Casi no se podía ver nada. En la cresta de Little Valley Ridge, los sheriffs del condado Mendocino estaban esperando; emboscaron y asesinaron a nuestro compañero Acorn. No cometió ningún crimen, no tenían orden de detención, no había retén, luces ni advertencias, solo la oscuridad seguida de la ráfaga de balas. Acorn murió rápidamente; creo que murió antes de caer al suelo. Siguieron disparando los M-16 incluso después de que cayó. Por el sonido, parece que disparaban cinco o seis rifles a la vez. Creo que los sheriffs querían matar esa noche, que su único plan era matar a tantos indios como pudieran".

Bear Lincoln,
en una carta sobre la noche
del 14 de abril de 1995

Las repercusiones de lo que ocurrió el 14 de abril de 1995 siguen afectando la reserva indígena Round Valley y el pueblo de Covelo, en el condado de Mendocino, en el norte de California. Esa noche, unos sheriffs mataron en una ráfaga de fuego a Leonard "Acorn" Peters. Al amigo de Leonard, Eugene "Bear" Lincoln, un indígena wailaki y concow, lo acusaron de matar al sheriff Bob Davis en el mismo incidente. La fiscalía ha pedido la pena de muerte. Ha comenzado el proceso de elegir jurados y el juicio empezará a mediados de julio. La comunidad indígena y gente progresista por todo el norte de California se han unido para defender a Bear Lincoln.

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La primera persona que murió en Round Valley el 14 de abril fue Reginald "Gene" Britton, un amerindio baleado por el hermano de Acorn, Arylis Peters, en el estacionamiento de la secundaria Covelo. Su muerte fue consecuencia de una disputa entre la familia Britton, por un lado, y las familias Lincoln y Peters, por el otro. De acuerdo a mucha gente en Round Valley, el conflicto es muy viejo y se deriva de desacuerdos tribales, religiosos e históricos. Las familias Peters y Lincoln quieren restaurar aspectos reprimidos desde hace muchos años de la cultura y la espiritualidad indígenas. Los Britton son una familia más asimilada. Según varias personas que entrevistamos, en la reserva Round Valley existe un patrón de discriminación por parte de la policía (en favor de los Britton y contra los Lincoln y Peters), y esto le echó leña a la disputa y contribuyó al tiroteo del 14 de abril.

Esa noche, después de la muerte de Gene Britton, la policía se puso a cazar a Arylis Peters por todo el valle. Los medios informaron que el jefe de los sheriffs de Mendocino, Tuso, fue a Covelo para dirigir la operación. Los sheriffs Bob Davis y Dennis Miller se escondieron en un camino de tierra en una cresta que da a Little Valley, una zona aislada en la parte oeste de la reserva donde vivían Bear Lincoln y su mamá. La camioneta de los sheriffs estaba estacionada en un camino cercano. Bear Lincoln y Leonard "Acorn" Peters caminaban por el camino hacia donde estaban escondidos los sheriffs. Momentos después Peters y el sheriff Bob Davis estaban muertos.

Los abogados y partidarios de Bear Lincoln dicen que Davis y Miller emboscaron a Bear y Leonard. Dicen que mataron a Leonard a sangre fría y sin advertencia, posiblemente porque lo confundieron con su hermano Arylis. Muchos creen que Miller baleó a Davis accidentalmente.

Hay muchas pruebas de que ocurrió así. En su informe escrito la noche del incidente, Miller informó que cuando disparaba su M-16 hacia una figura oscura por el camino, dio un tropezón. Escribió que se cayó y que, después, cuando miró hacia su socio, vio que estaba muerto. Una bala le voló la mitad de la cabeza; eso es lo que hacen las balas de alta velocidad de un rifle M-16, como los que tienen los sheriffs.

Esa noche les ordenaron a los dos sheriffs esconderse al lado del camino al pie de la colina para coger por sorpresa a Arylis. Más tarde, cuando se desplazaron al lugar donde mataron a Leonard "Acorn" Peters, se cree que también estaban escondidos. Era una operación de las que les gustaban a Davis, un ex Navy Seal que luchó en Vietnam, Beirut y Granada. Tenía fama en el Departamento de Sheriffs por sus actividades clandestinas de vigilancia y por manejar por la reserva en la noche sin luces. Siempre tenía su M-16 en las patrullas de Round Valley.

El departamento dio varias versiones contradictorias de lo que ocurrió. En el primer informe, Miller dijo que solo vio a un hombre—Leonard Peters—caminando por el camino. El informe dice que Leonard les apuntó una pistola y abrió fuego, y que solo después de eso los sheriffs abrieron fuego. Más tarde, cuando el informe balístico demostró sin lugar a dudas que Leonard no había disparado y que la pistola que supuestamente encontraron cerca de su cadáver no había sido disparada, Miller cambió de cuento. Dijo que vio a dos hombres caminando por el camino y que Bear Lincoln disparó primero.

Desenmascaran la verdad

Fuimos al lugar del tiroteo con Cindi Pickett, la viuda de Leonard Peters. Un estandarte estaba colgado de un árbol con dibujos de bellotas y un bastón roto (en inglés, acorn significa bellota). En otro árbol hay una lanza ceremonial para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Leonard. Cindi Pickett nos dijo cómo le cambió la vida lo que ocurrió el 14 de abril: "He vivido 26 años en estas colinas. Ahora me he dedicado al caso de Bear Lincoln. Después de que se resuelva, no creo que regresaré. He aprendido mucho sobre el papel de la policía; que, textualmente, asesina y sale impune. No creo que lo que le hicieron a Leonard es un incidente aislado. Es algo que me confrontará hasta que muera".

Cindi nos señaló las muchas contradicciones en la versión de los sheriffs: dicen que su camioneta no estaba escondida así que Leonard y Bear sabían que eran policías. Pero, incluso de día, es imposible ver un vehículo estacionado en el camino donde estaba la camioneta si uno va caminando desde Little Valley. También dijo que, dada la posición en que encontraron el cadáver de Davis, no hubiera sido posible balearlo desde donde estaba Bear. Las balas provenían desde el otro lado del camino, o sea, precisamente donde estaba Miller durante el tiroteo cuando dio el tropezón. Nos mostró impactos de balas en un árbol, todas ellas disparadas desde donde estaban los sheriffs.

Cindi nos contó las angustias que vivieron ella y las hermanas de Leonard a manos de los sheriffs en los días después del tiroteo. Al comienzo pensaban que la policía y el FBI ayudarían a descubrir lo que le había pasado a Leonard. "Eramos tan ingenuas. La policía acababa de matar a Leonard pero queríamos creer que lo hicieron con razón. No queríamos creer que lo mataron a sangre fría".

El FBI solo quería interrogarlas sobre Bear Lincoln y las trató muy mal. Por su parte, los sheriffs les mintieron una y otra vez, y no les permitieron ver el cadáver hasta varios días después; lo trasladaron de un depósito de cadáveres a otro por todo el condado. "Ahí mismo me pregunté qué le han hecho y por qué no quieren que vea el cadáver", dijo Cindi. "Cuando por fin me dieron el cadáver, lo examiné. Lo balearon muchas veces en el pecho.... la parte de atrás de la cabeza tenía muchos huecos".

Eso contradice la autopsia oficial, que dice que solo le dio una bala y que esta entró en el cuerpo pero no salió. Otro testigo, que vio el cadáver de Leonard minutos después de su muerte, dijo que "le pulverizaron el torso por la cantidad de balas", de acuerdo a un artículo de Nicholas Wilson en el website del periódico Albion Monitor (http://www.monitor.net/monitor). La primera declaración de los sheriffs después de la muerte de Leonard, de que murió en "una ráfaga de fuego", también contradice la autopsia.

"Si ocurrió de la manera que dicen que ocurrió, por qué cambiaron de versión tantas veces", nos dijo Cindi. "Creo que pensaban que nadie les haría preguntas y que podían hacer lo que les diera la gana. Dos semanas después de la muerte de Leonard, balearon a un indígena por la espalda en Hoopa y se lavaron las manos. Creo que su mentalidad es que `es otro indio muerto y a nadie le importa'".

Ocupación policial de la reserva

"Cuando me cuentan lo que está pasando en Covelo ahora, me hace pensar en lo que pasó en Pine Ridge en 1975".

Nilak Butler, un activista amerindio, comparando lo que pasó en Round Valley y el ataque del FBI contra Leonard Peltier

El valle Round Valley está en un rincón aislado del condado Mendocino, a unos 350 km al norte de San Francisco. El pueblo más cercano está a una hora por un camino que zigzaguea a lo largo del río Eel. En el valle están el pueblo de Covelo y la reserva indígena Round Valley, que es la segunda en California. Hay unas 3000 personas en el valle, la mitad blancos y la mitad indígenas. El aserradero se cerró hace tres años y la mayoría de los indígenas subsisten con trabajos del consejo tribal o del welfare. Todos los negocios de la calle principal son de blancos. Los chavos indígenas se quejan de que cuando entran a los mercados los siguen como si fueran ladrones. Hay una larga historia de violencia policial.

La noche del tiroteo, Lucille Lincoln, de 60 años, la madre incapacitada de Bear, oyó los disparos y, temiendo que los Britton iban a atacar, huyó de su casa. Tropezó con el cadáver de Leonard Peters en medio del camino y una barricada policial. Los policías le gritaron: "Apaga las pinches luces o te matamos". La sacaron a la fuerza del carro, donde estaban sus nietos. Cuando explicó que era incapacitada, le dijeron: "A la mierda los incapacitados"; la empujaron al suelo y la esposaron. Un poco después le dijeron que corriera al radiopatrulla. Cuando ella les dijo que no podía correr, le dijeron que brincara. Se cayó.

Al día siguiente lanzaron la mayor cacería humana en la historia de California en busca de Bear Lincoln. Los que escuchaban las comunicaciones de los sheriffs informaron que oyeron la orden de "disparar a matar". Los medios pintaron a Bear como un despiadado matapolicías en el show "America's Most Wanted", que tiene millones de televidentes. El periódico Santa Rosa Press Democrat lo llamó un "hombre fornido con antecedentes violentos" y le dio gran importancia a una condena de hace 16 años. El gobernador Pete Wilson ofreció una recompensa de $100.000; anunciaron que Bear estaba armado y peligroso.

Pero no dijeron nada sobre su papel en organizaciones comunitarias que enseñan la historia y cultura indígenas a los niños de la reserva, ni que durante dos años fue director del Jardín Comunitario de Round Valley. Peter Schweitzer, el director ejecutivo de Plenty International, una agencia que trabaja con pueblos indígenas por todo el mundo, dijo de Bear: "Es un hombre bueno e inteligente y muy buen jardinero. Inspiró a muchos jóvenes del valle a trabajar en horticultura".

Un ejército invadió la reserva. Llegaron agentes y helicópteros de condados cercanos, de la Patrulla de Carreteras, el FBI, la DEA, el Servicio de Bosques y de otras dependencias. Pusieron un puesto de mando en la estación del Servicio de Bosques en la calle principal. Llegaron centenares de hombres para cazar a Bear a caballo y en motocicletas, para cobrar la recompensa.

Cora Lee Simmons, la presidenta de Indígenas de Round Valley por la Justicia, nos dijo: "Un día me gustaría enterarme de cuántos agentes había en la oficina del Servicio de Bosques. Unos 400, creo. Arrestaban sin orden de registro y metían a la cárcel con acusaciones inventadas. Me hizo pensar en los campos de concentración para los japoneses; nos hicieron lo mismo. Todos teníamos miedo de salir de la casa".

Cindi Pickett añadió: "La cacería fue un horror. Helicópteros artillados sobrevolaban el valle Hull, la parte norte del río Eel y todas estas colinas. Entraron a la casa de Lucille, la madre de Bear, y abrieron fuego adentro. Rompieron las ventanas desde adentro.... Había impacto de balas por todas partes, incluso en una cuna.... Se desbocaron. Estaban furiosos y se vengaron en la reserva por la muerte del sheriff".

Arrestaron a docenas de personas y se las llevaron a la cárcel en Ukiah por delitos menores o cien por cien inventados. Un habitante de la reserva nos dijo que lo pararon cuando iba a comprar café para los empleados de su trabajo. Le apuntaron armas automáticas y registraron su carro y su casa. Mucha gente, asustada, envió sus hijos a otros pueblos. El propósito de la operación, que duró varias semanas, era castigar a toda la comunidad por la muerte de Davis y porque las autoridades sospechaban que la comunidad ayudaba a Bear Lincoln. Cuando una madre criticó a un policía por andar con la pistola desenfundada donde estaban jugando niños, este le dijo: "Estamos aquí para dar un mensaje". Un policía de Ukiah escribió en una carta al periódico Ukiah Daily Journal: "Hasta que saquemos corriendo y `eduquemos' a los políticos liberales, seguirán los asesinatos y el caos en este condado. Basta ya. Si la gente de Covelo quiere que la policía se vaya, que nos entregue a Bear Lincoln. Si no, que se aguante".

La policía registró unas 50 casas sin órdenes. Entraban con sus M-16 y escopetas listas y decían que si no permitían el registro regresarían con una orden y, si "encontraban algo sospechoso", no les permitirían regresar. Mucha gente no les dio permiso, pero de todos modos registraron la casa. Un señor nos describió el registro de su casa: "Tenían rifles grandes y antes de entrar en cada cuarto los amartillaban. Si hubieran encontrado a Bear, lo hubieran matado. Tenían ganas de matarlo".

Bear se entrega

A pesar de la ocupación policial, no encontraron a Bear.

El 17 de agosto de 1995, 25 personas fueron de la reserva a San Francisco para la entrega de Bear Lincoln en la oficina del abogado Tony Serra. Cora Lee Simmons describió lo que pasó: "Me cuesta mucho trabajo encontrar las palabras adecuadas para describir mis sentimientos al verlo vivo, sano y fuerte, como debe ser un auténtico guerrero. Nos salían lágrimas a chorros de los ojos. Habíamos pasado muchas noches preocupados, debilitados en nuestra fe, pensando en si Bear estaba frío, si pasaba hambre o, lo que es peor, si estaba muerto". Simmons dijo que la primera preocupación de Bear era que "nunca debemos olvidar cómo asesinaron a nuestro compañero Acorn y debemos asegurarnos de que el 14 de abril de 1995 nunca se repita".

El abogado Tony Serra dijo: "Bear no se está rindiendo, está desafiando". Un asesor cultural del abogado dijo: "Es un testimonio de la fuerza y la honradez de Bear Lincoln que ha logrado esquivar las autoridades con el apoyo de indios, blancos, mexicanos, negros y gente de todas las razas en el condado Mendocino durante tantos meses".

En menos de una semana, el fiscal del condado de Mendocino acusó a Bear Lincoln no solo de matar a Davis sino de matar a su compañero Leonard Peters. A pesar de que la policía admite que la bala que mató a Leonard era del rifle de Davis, le echaron la culpa a Bear. Cindi Pickett dijo: "Cuando me enteré de que acusaron a Bear de matar a Leonard, no lo creí. Me enfermé".

"Nunca volveremos atrás"

Durante el último año, las autoridades han metido a la cárcel a un editor de periódico por no entregar una carta que le envió Bear Lincoln. A un corresponsal de otro periódico lo arrestaron porque comentó sobre la presencia de tantos policías en la audiencia preliminar. Después de permitir un montón de informes que pintaron a Bear de asesino despiadado, el juez prohibió que sus abogados hablaran a los medios. Pero los sucesos del camino de Little Valley, la ocupación policial de la reserva y la lucha en defensa de Bear han prendido una ola de resistencia.

Cora Lee Simmons tiene 50 y pico años y vive en una zona aislada de la reserva. Habló con el OR acerca del grupo que fundó después del asesinato de "Acorn" y la caza de Bear: Indígenas de Round Valley por la Justicia. "Pensaban que los indígenas lo aguantaríamos todo con la cabeza gacha. Qué sorpresa, porque todos les dijimos: `¡BASTA YA!'"

Mientras Cora nos hablaba, una llamada por teléfono le informó del hostigamiento de un pariente de Bear Lincoln. La policía lo paró, pero la gente confrontó al agente y el chavo logró irse.

"Al comienzo, no sabíamos qué hacer fuera de que si la policía hostigaba a alguien o si esa mala gente torturaba a alguien, llamábamos a todos a ser testigos para que la policía no se enloqueciera. Así nos cuidábamos el uno al otro. Una persona llamaba y todos íbamos a donde ocurría. Todo mundo sabía que había donde esconderse".

La gente de la reserva tiene muchos simpatizantes fuera del valle. La Coalición de Apoyo a Round Valley reúne gente del Centro Ambiental de Mendocino, el Proyecto de Vigilancia de Libertades Civiles de Garberville, el Proyecto de Vigilancia de Derechos Humanos del Condado Mendocino, Earth First! y otros. En casos de maltrato policial, tienen una red de números de teléfono para correr la voz y movilizarse rápidamente. El Proyecto de Vigilancia de Libertades Civiles, que se formó después de la aprobación de la Proposición 187 para documentar casos de maltrato de inmigrantes, llegó a Round Valley y ayudó a documentar los atropellos de la ocupación policial. Un abogado de San Francisco ha entablado una demanda en nombre de los habitantes de la reserva por violaciones sistemáticas de sus derechos civiles. En San Francisco, el Día Nacional de Protesta para Parar la Brutalidad Policial, el 22 de octubre de 1996, se habló de la defensa de Bear Lincoln.

Al acercarse el juicio, los habitantes de Round Valley están resueltos a conseguir justicia. "Estamos hartos del maltrato, del racismo y de todo lo que nos hacen. No es justo", nos dijo un señor indígena. "El sistema de justicia siempre nos trata así. Estamos hartos. Exigimos que nos traten como seres iguales, y no como seres inferiores".


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