Fela: El ritmo vivirá

Obrero Revolucionario #920, 17 de agosto, 1997

Tenemos una imagen bien clara de Fela: en el escenario, con pintura de guerra en todo el cuerpo, rodeado de bailadores y músicos. Se levanta una gruesa pared rítmica de palabras ácidas y humo, y la resonancia del saxofón hace volar la imaginación. Lo vemos como si estuviera frente a nosotros, Fela, el músico que tanto se burló de los opresores.

No puede ser que se haya muerto. Era demasiado terco y corajudo. ¿Cómo es posible que haya muerto?

Sin embargo, es cierto. El hermano de Fela anunció su fallecimiento el 2 de agosto en Lagos, Nigeria. Fela Anilkulapo-Kuti tenía 58 años. Se informó que murió de un paro cardíaco y complicaciones del SIDA.

Sus compatriotas estaban de luto, pues Fela era una intrépida voz de las masas en un mundo donde hablar por los oprimidos te puede costar la vida.

Las autoridades procuraron comprarlo, pero jamás lo lograron. Fela buscaba la grandeza, pero nunca la aprobación oficial. Entonces, las autoridades procuraron quebrarlo, una y otra vez.

Lo arrestaron centenares de veces. Quemaron su casa—la comuna-club-estudio conocida como la República de Kalakuta—en 1977, atacaron a su comitiva; mataron a su madre; prohibieron sus discos; pero ni con todo eso lo pudieron quebrar. El gobierno de Nigeria lo encarceló un año y medio la década pasada, pero Fela respondió con su música audaz y fuerte.

"Qué tristeza, amigos, lo lamentamos tanto que el gran Fela se haya fallecido. No encontramos las palabras para expresar lo que sentimos..."--de un mensaje en la Internet

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"Fela, como se conocía a nivel internacional, tenía 58 años y contaba con el ritmo de James Brown, el talento de Prince para el arreglo musical, la indignación elocuente de Pete Seeger, el carisma mágico de Bob Marley y por un tiempo la popularidad innegable de Bruce Springsteen en su auge".

el crítico Tom Moon del periódico
The Philadelphia Inquirer

"Si te da rabia cómo te hacen vivir
pero no te atreves a decirles,
Abre tus oídos y presta atención
porque yo les voy a decir la pura verdad".--Fela Anilkulapo-Kuti

Fela nació en 1938 en el oeste de Nigeria y desde una muy temprana edad tenía las cualidades de rebeldía y determinación. Dijo Fela: "Desde que era niño sabía que iba a ser un gran hombre. Me di cuenta porque siempre me metía en líos. Y entonces me preguntaba: `¿Por qué estoy en líos? ¿Por qué nunca doy mi brazo a torcer?'".

Fela se crió en una familia comprometida a la lucha anticolonial. Su papá era ministro y director de escuela. Su madre, Funmilayo Ransome-Kuti, fue dirigente de las protestas de vendedoras en los años 40 y 50. Fundó la Unión de Mujeres de Nigeria y viajó a la China revolucionaria, donde conoció a Mao Tsetung.

Fela se dedicó totalmente a la música. No terminó sus estudios de medicina en Inglaterra pues a principios de los años 60 lo cautivó el viento fresco del jazz moderno. Junto con otros jóvenes africanos empezó a tocar una música que mezclaba el empuje y los solos del jazz con aspectos de una música de Africa Occidental muy popular llamada highlife. Ya de regreso a Nigeria en 1963, Fela anunció que iba a ser un pionero y originar su propia fusión, que llamó Afrobeat.

En 1969, Fela y su conjunto pidieron prestado para emprender una gira por Estados Unidos, sin tener ni promotor ni visas. La gira fue un desastre en lo económico, pero en Los Angeles Fela descubrió el Movimiento de Liberación Negra. Allí conoció a Sandra Isadore, quien lo puso en contacto con la política de los Panteras Negras, la Autobiografía de Malcolm X y muchas cosas más.

Dijo Fela: "¡Malcolm X es un HOMBRE! Quería ser como él. ¡Ni madres! ¡Carajo! Pues, ¡quería SER Malcolm X!".

A Fela le dio mucha rabia que le hubieran ocultado la verdadera historia de Africa: "Entendí que la educación colonial estaba muy mal y que Estados Unidos la reforzaba. ¡Pues esa historia comienza con el `descubrimiento' del río Níger por Mungo Park! Me dio tanta rabia que quería morir en la lucha".

Fela empezó a transformar su música. "Busqué mis propios ritmos". Pensé: "¿Cómo cantan los africanos? Pues con cánticos, a coro". Entonces adoptó un ritmo de otro músico de Nigeria, Ambrose Cambell, como base de la música, y reemplazó el canto de melodías con cánticos africanos, en forma de una voz que responde a otra. Fela incorporó muchos aspectos de distintos estilos de música, no solo de la música tradicional de su propio pueblo, los yoruba, sino también de pueblos africanos de todo el continente, además de innovaciones musicales de todo el planeta.

Como dijo Fela: "Estados Unidos me hizo el favor de llevarme de regreso a mí mismo". De hecho el imperialismo creó un espacio donde las masas de los países oprimidos y opresores podían contactarse y dar luz a una música audaz y muy poderosa, precisamente porque vinculaba a Africa con los cuatro siglos de la diáspora negra.

Afrobeat

Después de casi un año en Estados Unidos, Fela y su conjunto, que ahora se llamaba "Africa 70", volvieron a Nigeria. Era el año 1970, ¡y su música era lo máximo!

La fusión musical estaba muy de moda en la capital de Nigeria en aquel momento, y sus calles vibraban con los ritmos de soul, reggae, highlife, juju, y muchas mezclas más. La música de Fela prendió candela.

Fela logró algo inaudito: acopló el fuerte estilo funk de James Brown al motor del ritmo incesante de la música africana, y encima le puso la furia del saxofón y la trompeta del jazz moderno. ¡Así nació el Afrobeat!

La bateria africana, las congas, y más, todo combinado para crear vibraciones polirrítmicas. Otros instrumentos se entretejían aquí y allá, destacándose el piano eléctrico y los solos de saxofón, muchas veces del propio Fela.

Por lo general las voces entraban al final. Fela, el hombre astuto, seguro de sí mismo y orgulloso, subía al escenario. Solía cantar en pigdin, un dialecto que es una mezcla de inglés, idiomas de Africa y otros idiomas. Los pueblos de Africa lo utilizan como lengua común, y así la gente de diferentes tribus y países colonizados por distintas potencias extranjeras puede comunicarse. A Fela lo criticaron por cantar en pigdin, diciendo que era un idioma "denigrante" y "de gente analfabeta". Pero Fela lo empleaba como un idioma del pueblo que se prestaba para burlarse del "inglés correcto" de los élites arrogantes.

En cuanto al contenido de su música... era tan franco y fuerte, tan audaz, ¡que daba cosquillas! Fela, desafiante, decía lo que millones querían escuchar. Sus canciones daban viva voz al odio de las masas por los hombrecitos que detentan el poder con sus "elegantes" uniformes militares y sus bolsillos llenos de plata. Fela les decía en la cara "zombis" a esos militares serviles, "hombres que no hablan al menos que se les diga, no vienen al menos que se les diga, no piensan al menos que se les diga".

Atacó a las corporaciones imperialistas como ITT, llamándolo en una canción "International T'ief T'ief" (ladrones internacionales). Se burlaba de gente como Thatcher y Reagan.

En su canción "Power Show", criticó los horribles abusos de poder cuando el agente de inmigración en la frontera "te hace perder el tiempo... busca otro lápiz... se peina... busca un asiento.. se va a cagar... caga y regresa... te dice que no puedes cruzar... no puedes cruzar hoy".

Tal vez su canción más famosa era "Teacher, Don't Teach Me No Nonsense" (Maestro, no me enseñes babosadas). Otra canción que molestó mucho a los dictadores de Nigeria fue "Coffin for Head of State" (Ataúd para el jefe de estado).

Dijo Fela: "Me preguntan si quiero que el mundo me recuerde. No, para nada. ¿Sabes lo que quiero? ¡Quiero que el mundo cambie!".

Añadió: "Me da mucha tristeza pensar en todos los africanos que sufren en el olvido, pero a pesar de mi tristeza, creo ritmos alegres... Soy artista... Quiero que la gente sea feliz y puedo lograrlo a través de la música alegre que toco. Pero por medio de ella les hago saber de la tristeza de otra gente... Así que en realidad mi música es un arma".

Quema de Kalakuta

Fela fue a vivir en una de las zonas más pobres de la capital, donde construyó su club; allí tocaba su música, tenía estudio de grabación y vivía con su comitiva de más de cien personas. El club, que Fela llamó The Shrine (el santuario), se llenaba con más de 800 personas cada noche, principalmente jóvenes rebeldes.

Fela sacaba un hit tras otro, y vendía centenares de miles de discos en Nigeria y por todo el oeste de Africa. Se hizo famoso en Europa y otras partes del mundo.

Dijo Fela: "Me iba muy bien, la verdad. Sacaba ocho discos al año. Tenía poder pues me escuchaban, gustaba. Pero para las autoridades... ¡peligrosísimo!".

En 1974 empezaron los allanamientos, los arrestos, las golpizas. A cada rato la policía invadía el club, atacando al público y haciendo arrestos. Siempre se llevaba a Fela. Los pretextos eran bien flojos: buscaban marihuana (que todo el mundo fumaba), decían que una de las bailadoras era "secuestrada".

El complejo del club se llamaba República de Kalakuta (Kalakuta significa pícaro). Por el año 1975, Fela se cambió el nombre a Fela Anikulapo-Kuti, lo que quiere decir (según el propio Fela): "El que emana grandeza, que controla la muerte y no puede ser asesinado por ningún hombre".

En 1977, el gobierno de Nigeria, cebado con sus sucias ganancias del petróleo, quería presumir y organizó un festival de arte negro, pero Fela lo boicoteó y muchos músicos fueron al festival de Fela, allá en el barrio pobre, donde se burlaba del gobierno. ¡Fue una señora patada al gobierno!

Dos semanas después, los soldados llegaron por su venganza. Como dice una canción de Fela: "Dejan pena, lágrimas y sangre. Es su marca registrada".

Rodearon la República de Kalakuta con mil tropas, apagaron la electricidad en todo el barrio para poder pasar por la cerca eléctrica que tenía Fela y allanaron el lugar. Expulsaron a los periodistas extranjeros y después empezaron su trabajo: torturaron a las mujeres, violándolas con objetos como rifles y botellas rotas; destruyeron el estudio de grabación y las cintas máster, incendiaron los camiones y coches del conjunto, y finalmente lo incendiaron todo.

Tiraron a la madre de Fela, Funmilayo Ransome-Kukti, una anciana de 77 años, por una ventana, por lo que se murió unos meses después. Toda la comitiva terminó en el hospital o en la cárcel. A Fela le rompieron las manos, y no pudo tocar el saxofón durante años. La investigación oficial concluyó que Fela era "un delincuente" y que su club fue incendiado por "soldados desconocidos".

Poco a poco Fela, su conjunto y sus bailadores recuperaron del ataque, pero era muy difícil. Prohibieron su música, y durante muchos años ninguna compañía de música legítima de Nigeria (ni ninguna de las importantes en Estados Unidos) la promovía. No hubo casi nada de dinero, sin embargo sacaron nuevos hits y lograron construir un nuevo Shrine.

Fela condenó el ataque militar en sus canciones "Sound, Tears and Blood" (Sonido, lágrimas y sangre) y "Unknown Soldier" (Soldado desconocido).

Fela formuló una filosofía que llamó "Blackism", inspirada por héroes como Malcolm X, el líder africano Kwame Nkrumah, Shango (un dios yoruba) y su propia madre. Era una religión personal, con una fuerte influencia del espiritualismo tradicional de Nigeria y el nacionalismo revolucionario panafricano. Igual que el propio Fela, era excéntrica y desafiante.

Fela llegó a tener mala fama por su trato a las mujeres. Siempre tenía una comitiva muy grande con muchas mujeres. Un año después del incendio, Fela se casó con 27 de las bailadoras, cantantes y amantes que vivían con él. Afirmaba que así las elevaba a "reinas", reconociendo su valor por haberlo respaldado. Decía que la poligamia y la desigualdad entre hombres y mujeres representaba el rechazo africano de las normas y los valores europeos. En realidad, tales ideas sobre la mujer eran puro machismo y patriarcado. Aquí se pueden ver claramente las limitaciones de combatir a los opresores modernos basándose en tradiciones opresivas.

En 1979, tras caer el gobierno militar, Fela se dedicó a establecer un partido revolucionario panafricano, "El Movimiento del Pueblo". Se postuló dos veces a presidente de Nigeria, pero el gobierno no permitió su candidatura, descalificándolo antes de los comicios. Así que sus ilusiones acerca del sistema electoral del país chocaron siempre con la realidad.

En 1983, Fela y su conjunto hicieron otra gira por Europa con una gran acogida. Entonces vino un nuevo ataque. El 4 de septiembre estaban en el aeropuerto de la capital de Nigeria alistándose para su primera gira por Estados Unidos en 15 años cuando arrestaron a Fela dizque por tráfico de divisas. Un tribunal militar lo sentenció a cinco años de cárcel; no hubo jurado ni apelación. En enero de 1985, cuando Fela estaba preso, allanaron su casa de nuevo, atacando a su familia.

Era el segundo descarado intento de acabar con su trabajo e influencia.

Por todo el mundo, músicos y fuerzas políticas progresistas lanzaron una campaña internacional, en la cual el PCR,EU participó. Fela salió de la cárcel en 1986 y siguió con su trabajo, realizando una gira internacional en 1993. Su último arresto fue el 9 de abril de este año, junto con 100 gentes, cuando agentes de droga allanaron su club al norte de la capital. Para entonces ya estaba muy enfermo.

Al difundirse la noticia de su muerte, centenares de personas se reunieron en su casa "The Shrine" en un barrio proletario de la capital. Uno de los jóvenes rebeldes de la calle se acercó a un reportero para decirle: "No es cierto. Fela vivirá para siempre. No puede morir".

Después de tanta lucha tenaz y más de cincuenta discos, después de canciones que duraban una hora y conciertos que duraban toda la noche, los latidos locos se silenciaron. Pero en las calles de la capital de Nigeria, la música y la lucha vivirán.


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