Dos días de septiembre

Guerra y ultimátums

Es hora de la resistencia

Obrero Revolucionario #1167, 22 de septiembre, 2002, posted at http://rwor.org

Con motivo del aniversario del 11 de septiembre de 2001, el presidente Bush fue a los tres lugares donde ocurrieron los ataques. Frente al Pentágono juró: "Nuestra generación ha oído el llamamiento...". Esa noche fue a Nueva York y, frente a la Estatua de la libertad y una bandera, dijo: "No murieron en vano". De esa manera, envolvió sus planes de guerra en el dolor por los que murieron. Cerca, fuera de la vista de las cámaras, estaban los centros de detención donde todavía tienen e interrogan a los inmigrantes que metieron a la cárcel en secreto.

Simultáneamente, el gobierno anunció que ha recibido nuevas amenazas de "ataques terroristas", rodeó la capital de misiles antiaéreos y se dedicó a atizar el miedo y convertirlo en apoyo a la guerra.

Hace un año, el gobierno aprovechó los ataques para justificar maniobras militares por todo el mundo. A comienzos de octubre inició el bombardeo de Afganistán. Aquí mandó arrestar a centenares de personas, dio a las dependencias policiales nuevos poderes y creó nuevas redes de informantes. Hoy ha adoptado el idioma del Gran Hermano: seguridad de la patria, tribunales militares, tortura justificada, guerra sin límites y sin fronteras.

Un año después el gobierno está aprovechando el dolor del 11 de septiembre como pretexto para la próxima fase de la guerra.

El 12 de septiembre, Bush fue a la ONU para dar nuevos ultimátums al mundo entero. Su blanco inmediato fue Irak, pero no cabe duda de lo que dijo: el mundo debe aceptar la dominación global estadounidense.

Pero en calles y reuniones se oían voces de oposición, y se veía otro lema: "Nuestro dolor no es un grito de guerra".

Dos ultimátums

"Tiren las pistolas o disparamos".

Mala película policial

"Tenemos que fijar límites, días y semanas no meses o años".

George W. Bush, 13 de septiembre

Con las palabras de un matón, el presidente de Estados Unidos fue a la ONU a hacerle demandas a Irak: que destruya las armas y "materiales relacionados"; que cambie la política interna y las relaciones exteriores; que obedezca estrictamente las sanciones de la ONU. Son demandas tan imprecisas y amplias que dirá que Irak no las cumplió, haga lo que haga.

Luego, Bush dio un segundo ultimátum, esta vez a la ONU: que Estados Unidos está listo a atacar a Irak por su cuenta, y que si la ONU no quiere volverse "irrelevante", tiene que aprobar el ataque programado.

Bush exigió que la ONU le dé a Irak un límite de unas pocas semanas para obedecer las demandas, o sea, el tiempo necesario para juntar la fuerza invasora. Bush le hizo la misma demanda al Congreso: que apruebe la guerra antes de las elecciones del 5 de noviembre.

Es probable que Washington obtenga el sello de aprobación que busca. Después de todo, en la ONU se reúnen los gobiernos opresores del mundo y no los pueblos. La ONU ha aprobado muchas guerras brutales e injustas, como la guerra de Estados Unidos contra Corea y China en la década de 1950 y la guerra contra Irak en 1991.

Pero a los gobiernos del mundo les preocupa mucho una invasión de Irak. Los reaccionarios gobiernos árabes y musulmanes temen que provoque levantamientos populares en la región. Alemania, que depende del petróleo del golfo Pérsico, teme que los campos petroleros se incendien. Y todos entienden que una victoria estadounidense en el golfo Pérsico aumentará el dominio de gran parte del globo.

Bush respondió a esas preocupaciones con la lógica de un gángster: Estados Unidos va a lanzar la guerra, y los que quieran compartir el botín deben firmar ya.

Pretextos vacíos

"A pesar de la retórica de miedo, hasta la fecha mi gobierno no ha presentado los hechos necesarios para comprobar las acusaciones de que Irak tenga armas de destrucción masiva o de que esté vinculado a los grupos terroristas responsables de los ataques del 11 de septiembre contra Estados Unidos".

Scott Ritter, inspector de la ONU en Irak durante siete años, en un discurso al parlamento iraquí, 8 de septiembre

"Saddam Hussein es un ejemplo de desafío, sobre todo al primer presidente Bush, que los demás líderes árabes no deben seguir".

General Ehud Barak, ex primer ministro israelí

Los pretextos que ofrece Washington para la invasión de Irak han cambiado una y otra vez.

Inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001, dijo que Irak estaba involucrado en los ataques. No encontró ninguna prueba, así que tuvo que abandonar esa acusación.

Pronto anunció que las armas de destrucción masiva de Irak son una amenaza al mundo entero. Pero otros países en el mundo y en esa misma región, sobre todo Estados Unidos e Israel, tienen más misiles y armas que Irak, y arsenales nucleares.

Luego afirmó que Irak podría construir un arma nuclear "pronto". Pero los expertos señalaron que no hay prueba de que Irak tenga el uranio o el plutonio necesario. Así que se "filtró" que Irak ha comprado cierto tipo de switches para maquinaria médica y tubos de aluminio (que se pueden utilizar para enriquecer el uranio). Pero un ex inspector de la ONU, Scott Ritter, respondió que comprar tubos de aluminio no es un pretexto para invadir un país.

Finalmente, frente a la ONU, Bush salió con un tercer pretexto: que Irak no ha obedecido las resoluciones de la ONU. Es un argumento de utilidad momentánea, pero flojo.

Si desafiar a los gobiernos del mundo fuera un crimen, Estados Unidos tendría que condenarse a sí mismo. Washington rechazó el Protocolo de Kioto sobre el calentamiento global, boicoteó la conferencia de la ONU sobre prohibición de pruebas nucleares, no firmó la convención de la ONU que prohíbe la ejecución de menores de edad, se retiró de la reciente conferencia de la ONU en Sudáfrica sobre racismo, rechazó el borrador del acuerdo de la ONU que prohíbe armas biológicas y se opuso a la iniciativa de la ONU sobre tortura (porque no quiere inspecciones internacionales de sus penales).

Además, el país que más ha violado las resoluciones de la ONU es Israel, que lleva más de 35 años desafiando órdenes de que se retire de Cisjordania. Pero la lógica y la coherencia no importan. Los pretextos que ofrece para la invasión de Irak solo se aplican cuando él dice que se aplican.

De hecho, el verdadero problema que representa Irak para Estados Unidos es que tiene 112 billones de barriles de petróleo, está localizado en la región de mayor importancia estratégica del mundo y tiene un gobierno que lo ha desafiado.

Es cierto que el gobierno de Hussein lleva años atacando brutalmente a los curdos y los movimientos progresistas, pero lo que importa es que ha sido una espina en el costado de Washington. Atacó a Israel desobedeciendo órdenes y hay informes de que envió agentes a asesinar a George Bush padre. El nuevo orden mundial que busca Washington no tiene cabida para gente así. Como comentó un corresponsal: "Les preocupan más las intenciones de Hussein que sus capacidades".

La doctrina de prevención

" Nuestra seguridad requiere que todos los americanos sean resueltos y tengan los ojos fijos en el futuro, dispuestos a apoyar acciones preventivas".

George W. Bush, West Point, junio de 2001

"No habrá etapas; es una guerra total. Tenemos una variedad de enemigos, y eso de primero Afganistán, luego Irak y después vamos a ver cómo están las cosas, es un método erróneo... Tenemos que imponer nuestra propia visión del mundo, tenemos que abrazarla totalmente. No debemos buscar soluciones diplomáticas sino librar una guerra total contra esos tiranos. Así todo saldrá bien y en el futuro nuestros hijos cantarán himnos acerca de nuestros logros".

Michael Ledeen, ex asesor de seguridad nacional de Ronald Reagan, en un foro organizado por Richard Perle (asesor del secretario de Defensa Donald Rumsfeld), 29 de octubre de 2001

"Al recomendar acción militar preventiva contra Bagdad antes de que utilice sus supuestas armas químicas, biológicas o nucleares, el señor Bush desafía las reglas de la ONU sobre la soberanía y el uso aceptable de fuerza que han sido la base de las relaciones globales desde hace tres generaciones".

Christian Science Monitor, 12 de septiembre

Desde junio el gobierno estadounidense se ha atribuido el derecho de "guerra preventiva", o sea, enviar tropas donde y cuando quiera sin provocación, sin presentar pruebas y sin informarles a los gobiernos afectados. (Un "ataque preventivo" significa atacar a otro país antes de que haga algo, solo porque podría "tener el potencial" de hacer algo hostil en el futuro).

El 7 de septiembre, el secretario de Estado Colin Powell dijo que "los ataques preventivos siempre han sido un arma posible de nuestra política exterior y doctrina militar". No cabe duda. Pero eso tiene otro nombre: agresión no provocada.

Muchos de los planes de guerra que se están aplicando se trazaron antes del 11 de septiembre.Llevan años afirmando que ahora Estados Unidos es una "hiperpotencia" en un "mundo unipolar", y que debe aprovechar mucho más agresivamente su "posición excepcional" para crear un futuro dominado por el dólar y las bombas inteligentes.

El noticiero NBC News informó que el plan de guerra contra los talibanes estaba en el escritorio de Bush el 9 de septiembre de 2001: dos días antes del atentado contra las Torres Gemelas. Hace poco el noticiero CBS News documentó que el 11 de septiembre de 2001, minutos después de los ataques en Nueva York y Washington, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld le dijo a sus asistentes que se prepararan para una guerra contra Irak. Luego Bush anunció que hay 60 países en la lista de blancos posibles, y Rumsfeld agregó que las fuerzas militares yanquis tienen el derecho de capturar o asesinar a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

En la historia ningún gobierno se ha atribuido el derecho de cometer tantas agresiones. Washington decía que era el "policía del mundo", pero ahora se pavonea como si fuera emperador del mundo, dando órdenes a los representantes de los demás países en la ONU.

No en nuestro nombre

"Que no se diga que en Estados Unidos la gente no ha hecho nada cuando su gobierno ha declarado una guerra sin límites y ha instaurado nuevas medidas represivas".

De "Una Declaración de Conciencia: No, en Nuestro Nombre"

Desde el 11 de septiembre del año pasado, Washington ha bombardeado Afganistán, ocupado ciudades e instalado un gobierno títere; ha apoyado el desmantelamiento de la Autoridad Palestina y la ocupación de Cisjordania por Israel; y ha establecido nuevas bases militares por todo el centro y el sur de Asia, del mar Negro a Filipinas, una región donde busca más control.

Ha comenzado a tildar de "terroristas" a los movimientos populares revolucionarios, para que la guerra de contrainsurgencia sea parte de la "guerra contra el terrorismo". El Departamento de Estado tiene a los partidos maoístas de Filipinas y Nepal en las miras, y ahora esos movimientos contra gobiernos injustos son amenazados por soldados entrenados por Estados Unidos, comandos yanquis y acciones internacionales.

El pueblo iraquí está una vez más en las miras de un cruel ataque. Los expertos dicen que Washington solo necesita dos o tres meses para preparar una invasión.

Todos esos crímenes se cometen en nombre del pueblo estadounidense . Por eso es de especial importancia que aquí opongamos resistencia. Hay momentos que nos ponen a prueba a todos y en que una posición firme puede tener un impacto profundo en el futuro del mundo.

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Bob Avakian, presidente del PCR, ha escrito:

"Debemos plantear la visión de un movimiento contra los actos de guerra y represión de `nuestro propio' gobierno que llegue a todo rincón del planeta, un movimiento tan recio y pujante que no sea posible ocultarlo de las masas del mundo, ni de las masas de los países y regiones que son blancos de la agresión del imperialismo yanqui y que justamente son `semilleros' de odio `a América'.

"Imaginemos lo que significaría, lo que significará, para esos millones y millones cuando vean a miles y miles --y con el tiempo a millones-- de personas en Estados Unidos luchando contra la agresión (y represión) de su propio gobierno y, hombro a hombro con los pueblos del mundo, oponiéndose a lo que este gobierno representa, y lo que hace e impone al mundo.

"Imaginemos las grandes inquietudes que eso despertará para un montón de gente, el `diálogo' (aun indirecto) que provocará entre gente del mundo entero y gente de Estados Unidos.

"Imaginemos cómo atizará la lucha y el potencial para una nueva configuración de fuerzas en que la gente común del mundo entero luche por una cause común contra los opresores y gandallas del mundo, sobre todo la clase dominante de Estados Unidos, que --quedará más claro con cada día que pase-- no habla ni actúa de acuerdo a los intereses ni en nombre de una creciente mayoría del pueblo estadounidense...".

Imaginemos...
Forjemos estrategias...
Unámonos a todos los se pueda unir...
Realicemos la visión...
Todo el mundo está mirando.


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