Rebeliones obreras en la China capitalista

Obrero Revolucionario #1174, 10 de noviembre, 2002, posted at http://rwor.org

Hace dos años, la mina de carbón Plataforma del Tigre de Fushun [China] suspendió a 24,000 de sus 30,000 trabajadores... Millones de desempleados, como los de Fushun, enfrentan un futuro de miseria, mientras una nueva generación de chinos, a veces el ex patrón y su familia, ostentan carros del año, teléfonos celulares y zapatos que cuestan lo mismo que dos años de comestibles. Con el cierre de las industrias, una generación de proletarios educados con la ideología comunista de que son amos del país, ahora se sienten a la merced de compañías arruinadas y paupérrimos gobiernos municipales".

El periódico Christian Science Monitor,25 de marzo de 2002

"Los trabajadores queremos comer, los trabajadores queremos trabajos".

Grito de protesta en Liaoyang, marzo de 2002

Durante 2002, una creciente ola de lucha obrera ha recorrido China. En marzo, abril y mayo, docenas de miles de trabajadores se lanzaron a la calle para protestar contra el desempleo, la eliminación de la beneficencia social y otros abusos.

Esas luchas obreras --y las injusticias que las provocaron-- destacan la realidad actual de China. El país, antes revolucionario y socialista, es ahora un infierno capitalista para las masas de obreros y campesinos.

Por 25 años, a raíz de la liberación en 1949 y bajo el liderazgo de Mao Tsetung, China fue un faro revolucionario para gente de todo el mundo que soñaba con zafarse de las cadenas de opresión y explotación. Pero cuando Mao murió en 1976, los contrarrevolucionarios, dirigidos por Deng Xiaoping, se apoderaron del estado. Esos reaccionarios se autodenominaban "comunistas", pero eran falsos comunistas que derrocaron el socialismo y restauraron el capitalismo. (Vea el artículo de esta página).

Tras entrar en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en octubre de 2001, China se ha enmarañado más en la red de la globalización imperialista. La agricultura y la industria chinas ahora tienen una competencia más directa de parte de corporaciones imperialistas.

Los gobernantes capitalistas de China, en pos de la "modernización" económica, hacen drásticos recortes y cierran empresas paraestatales, y millones de personas están perdiendo el trabajo. En el campo, los pequeños campesinos tienen que competir con las grandes granjas mecanizadas de Estados Unidos y otros países, y cuando fracasan, tienen que irse del campo. Algunos expertos calculan que China ahora tiene más de 200 millones de trabajadores itinerantes.

He aquí un informe sobre tres de las acciones obreras más grandes y más prolongadas que ocurrieron en China a principios del año.

Liaoyang

Liaoyang es una ciudad industrial de 1.8 millones de habitantes en el noroeste de China. Durante la década de los 70, la hilandería Liaoyang tenía 120,000 trabajadores; en 2002, solo empleaba a 500. En su apogeo, la ferroaleación Liaoyang empleaba unos 12,000 mujeres y hombres; pero cuando quebró en noviembre de 2001, había unos 6000 trabajadores, una cifra que incluye a jubilados, lesionados y cesados.

Al final del año 2001, el nivel de desempleo en la ciudad era del 25%. Según los residentes, el 80% de los trabajadores se mantenía con trabajos eventuales.

La empresa de ferroaleación empezó a perder dinero en 1995, pero los trabajadores dicen que la gerencia seguía informando que tenía ganancias para regalarse grandes bonificaciones.

En mayo de 2000, unos 600 trabajadores de la ferroaleación bloquearon la carretera Zhenxing, que va de Liaoyang a la capital provincial, Shenyang. Los trabajadores no habían recibido pago por dos años, la empresa eliminó las pensiones y otros subsidios, y los cesantes no estaban recibiendo el subsidio de desempleo.

Muy de mañana al día siguiente, los manifestantes --ahora unos 5000-- ocuparon los terrenos de la empresa. Unos 700 policías y paramilitares de la PAP (Policía Armada Popular) los sacaron a porrazos; hirieron a 50 manifestantes y detuvieron a tres representantes obreros. A las ocho de la mañana, unos mil trabajadores se reagruparon e intentaron marchar a las oficinas del gobierno con mantas que decían "Libertad para los representantes obreros" y "No somos delincuentes si se nos debe dinero".

En 2002, a comienzos de marzo, los trabajadores de la ferroaleación escribieron cuatro cartas abiertas contra la corrupción de los gerentes y la connivencia de las autoridades municipales. Las pegaron en las puertas de la empresa y alrededor.

El 11 de marzo, un alto funcionario de Liaoyang le dijo a un reportero que "no hay desempleo en Laioyang" ni tampoco serios problemas económicos. Ante una mentira tan descarada, unos 17,000 manifestantes --la mayoría trabajadores cesados-- se lanzaron a la calle el 11 y 12 de marzo. Dos mil trabajadores de la ferroaleación se unieron a 15,000 trabajadores en una muestra de fuerza contra las autoridades. Acusaron al gobierno municipal de no hacer nada frente a la malversación de fondos de parte de gerentes y funcionarios corruptos, lo cual causa privaciones terribles para los trabajadores.

Cuatro días más tarde, la policía arrestó a Yao Fuxin, un líder de los trabajadores. El 18 de marzo, unos 4000 cesados de la ferroaleación, además de 30,000 simpatizantes de otras 20 fábricas de la ciudad, marcharon a las oficinas del gobierno municipal para protestar contra el arresto.

Al día siguiente, unas 10,000 personas (según manifestantes y taxistas) hicieron otra protesta, a pesar de que la policía puso barricadas en las calles. Llevaban una manta que decía: "Tenemos un gobierno de hampones".

Daqing

Durante los años 60 y 70, Daqing (antes Taching) ganó fama en China y en todo el mundo como modelo para el desarrollo socialista de los campos petroleros y de la industria.

El petróleo se descubrió en la región de Daqing en 1958. En ese tiempo, el 90% del petróleo chino era importado. El desarrollo de la industria petrolera era importante para romper con la dominación imperialista del país y cientos de miles de trabajadores fueron a Daqing a trabajar.

Con la política revolucionaria al mando, y con el duro trabajo y sacrificio de los trabajadores, se superaron muchas dificultades. En 1963, China no necesitaba petróleo importado. Daqing, con más de 26,000 pozos, llegó a ser uno de los campos petroleros más grandes del mundo.

Sin embargo, junto con la restauración del capitalismo y la integración de China en el mercado mundial imperialista, ha regresado la dependencia de petróleo importado. En 2001, el 30% del petróleo venía de otros países.

En 1998, el gobierno chino reestructuró la industria petrolera para vender acciones en las bolsas de Nueva York y Hong Kong. Transfirió los campos petroleros más rentables a una compañía secundaria llamada PetroChina y dejó ociosos los campos que no producían tantas ganancias.

Como consecuencia, este año cesaron a docenas de miles de trabajadores de Daqing. Se calcula que en los últimos años más de 80,000 trabajadores petroleros --la tercera parte de la fuerza de trabajo de 260,000 personas-- perdieron el empleo.

Un trabajador de Daqing expresó frustración por tener que aceptar la indemnización por cesantía y luego ver esfumarse las promesas que les hicieron: "Cuando la compañía ofreció la indemnización, dejó en claro que no teníamos opción; que si no se recortaba el personal, la compañía iba a la ruina. El mensaje fue: o acepta el dinero ahora o no recibirás nada más tarde. Así que todos lo aceptamos, pues la compañía dijo que al jubilarnos recibiríamos lo mismo que los trabajadores que quedaron. Ahora lo cambió. Nos mintió".

Entre noviembre de 2000 y los primeros meses de 2002, la cuota que los cesantes pagaban para seguro médico y jubilación aumentó en un 46%. El colmo fue cuando en febrero de este año (durante el invierno helado del norte de China), la empresa anunció que ya no iba a subsidiar el aceite de calefacción.

El 1§ de marzo, tres mil trabajadores petroleros marcharon a las oficinas centrales de la empresa. Las protestas más grandes ocurrieron el 4 y el 5 de marzo. Los trabajadores bloquearon por 30 minutos un tren que iba a Rusia para captar la atención internacional.

Un participante describió la protesta: "Desde las siete de la mañana... llegaron más y más personas, más de 20,000. Fuimos a las vías ferroviarias porque decían que venía un tren internacional con gente extranjera; al demorarlo, tendríamos mayor impacto... Lo bloqueamos por media hora, pero nos dispersamos por temor de causar un accidente".

Los trabajadores invocaron la memoria de Wang Jinxi en la protesta. Se le conoce más como Wang el Hombre de Acero en la China socialista, y su trabajo desinteresado para construir los campos petroleros de Daqing se popularizó por todo el país. Una hoja distribuida en la plaza de la ciudad llamó a "seguir el ejemplo del Hombre de Acero. Más vale morir 20 años antes de lo debido y luchar con todas las fuerzas hasta el final...".

A pesar de los muchísimos policías y soldados, del arresto y detención de los activistas, y del completo silencio de los medios de comunicación, los trabajadores de Daqing continuaron las protestas en la plaza durante marzo, abril y mayo. Llegaban con regularidad unos siete u ocho mil trabajadores. Según el grupo Human Rights Watch, los vigilaban cada día unos 800 soldados de la PAP; un mínimo de 12 camiones llenos de soldados estaban a la espera, pero fuera de vista. Los tiras sacaban de la protesta a cualquier persona que parecía ser líder u organizador. A los que seguían empleados y participaban en las protestas, los amenazaban con despidos. Asimismo, el gobierno fomentaba divisiones entre los empleados y desempleados, diciendo a los empleados que no les iba a pagar bonificaciones hasta que pararan las protestas.

A pesar de las amenazas e intimidación, 20 mil trabajadores hicieron una protesta el 13 de mayo frente a las oficinas centrales de la petrolera Daqing. Las protestas se extendieron a los campos petroleros de las provincias de Xinjiang, Liaoning y Hebei. El 4 de marzo, varios miles de trabajadores cesados del campo petrolero Huabei, en la provincia Hebei, hicieron una protesta de apoyo a los trabajadores de Daqing frente a las oficinas del gobierno.

Fushun

En Fushun, una ciudad de la provincia de Liaoning con más de dos millones de habitantes, las protestas empezaron a mediados de los años 90. Cuando una mina de carbón amenazó con suspender a 20,000 mineros en 1994, los trabajadores circularon peticiones y trabajaron más lentamente en protesta. Al final, el gobierno provincial decidió no cesar a nadie y seguir pagando el salario, las bonificaciones y los subsidios. Sin embargo, toda la región experimentaba un alto nivel de desempleo.

Durante una gira por la provincia en 1997, el primer ministro defendió la cesantía y la quiebra de empresas. Dijo: "Una razón importante de los problemas de las paraestatales es que tienen un exceso de trabajadores. Solo será posible disminuir el costo de producción, aumentar la eficiencia, sobrevivir la crisis y superar... si hay menos trabajadores. La industria de carbón adoptó ese método hace varios años y ha comprobado su eficacia". Asimismo, Zhu recomendó reemplazar la vivienda de trabajadores a costo mínimo con vivienda privada.

En 1999, se permitió la quiebra de la mina estatal Longfeng y el despido de casi 100,000 trabajadores. En 2000, la minera Plataforma del Tigre suspendió a 24,000 de 30,000 trabajadores. También hubo despidos en otras industrias.

En 1998 y 1999, al no recibir su pago de jubilación, los mineros jubilados de Fushun bloquearon los caminos y las vías ferroviarias, y ocuparon la estación del tren. Según cifras oficiales de 2001, 396,596 trabajadores "ocupaban sus puestos" y 305,128 "no los ocupaban"; es decir, el desempleo alcanzó el 43%. Sin embargo, el gobierno afirmó que el nivel de desempleo solo fue 2.7%.

El periódico Asian Wall Street Journal hace poco describió la situación en Fushun: "Florece la maleza en cuadra tras cuadra de fábricas desmoronadas, antes de llegar a unas cuantas calles de tiendas de celulares y restaurantes brillantes que ofrecen una vida que pocos esperan alcanzar. Un tendero de Fushun dijo: `En verdad, el sentimiento general es de crisis'".

Las prolongadas protestas empezaron a mediados de marzo de 2002, cuando hasta 10,000 cesantes de las minas de carbón y las fábricas de cemento, acero y petroquímicas bloquearon la vía ferroviaria y la principal carretera que llega a Fushun contra la insuficiencia de los pagos a los cesados. Los mineros cesados de Plataforma del Tigre, Victoria y otras minas siguieron las protestas. Como se prohíbe pegar afiches sin permiso oficial, pegan afiches anónimos --anunciando la hora y el lugar de la protesta-- en las calles y edificios de los apartamentos de obreros. Así reclutaron a unos 3000 manifestantes que bloquearon las vías del tren dos veces más.

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"En Beijing el domingo, el jefe de la Policía Armada Popular, la principal fuerza antimotín, dijo en una conferencia de oficiales que, con la entrada de China en la OMC, la policía debe prepararse para un aumento de `incidentes masivos'".

"Fábricas más eficientes y disminución de personal traen más agitación laboral a China", New York Times , 14 de marzo de 2002

En China, el funcionamiento despiadado del mercado libre capitalista y la agresiva rapacidad por más ganancias están llevando más miseria y mayores penurias a las masas de obreros y campesinos. Pero como dijo Mao Tsetung, donde hay opresión, hay resistencia. La dura realidad del capitalismo está generando también una creciente resistencia de millones de obreros y campesinos.


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