Revolución #52, 25 de junio de 2006

voz del partido comunista revolucionario, eu

Esta página se usa para imprimir rápidamente todo un número, y es posible que unos enlaces no funcionen y algunas imágenes no aparezcan. En el permalink del artículo encontrarás esos enlaces e imágenes.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Un reto para el 4 de julio

“Los soldados americanos llegaron a la casa a las 7 de la mañana. Estábamos despiertos pero todavía teníamos la ropa de dormir… Oí explosiones cerca de la puerta. Los americanos entraron en el dormitorio donde rezaba mi papá y lo mataron a tiros. Fueron al dormitorio de mi abuelita y la mataron a ella también. Oí otra explosión. Tiraron una granada debajo de la cama de mi abuelito”.

Eman Walid Abdul-Hameed es una niña de nueve años que vive en Haditha, Irak, y le dio este testimonio a la cadena BBC , y le dio este testimonio a la cadena BBC acerca de la masacre de 24 personas por soldados yanquis en noviembre de 2005.

Pero Eman apenas es una parte del cuadro. Su padre y sus abuelos muertos también son apenas una parte del cuadro. Apenas una parte de la guerra que desata colosales bombardeos y ataques de artillería para “ablandar” pueblos; que abre puertas a patadas y mata dentro de las casas; que arrasó una ciudad entera (Faluya) por venganza; que tortura y mata con torturas en las cárceles. Mejor dicho, es apenas una parte de la actual “guerra contra el terror”.

Es apenas una parte de la historia de Estados Unidos con Irak.

En 1980, Washington apoyó y prolongó la guerra que Saddam Hussein lanzó contra Irán. En esa época, Estados Unidos quería castigar y contener al nuevo gobierno de Irán, pero no tenía la flexibilidad de hacerlo directamente (en gran parte porque estaba preparándose para una confrontación con la Unión Soviética, su rival imperialista). El libro de Larry Everest Oil, Power and Empire documenta el apoyo secreto a la invasión de Irak, seguido por casi una década de apoyo de múltiples formas a los dos lados. Por ejemplo, Hussein recibió de unas compañías estadounidenses siete cepas del virus mortal ántrax para usarlo como arma biológica y recibió millones de dólares de ayuda. Ese pacto se cerró con dos visitas del “delegado especial” Donald Rumsfeld (ahora secretario de Defensa) a Hussein. (Es el colmo de la hipocresía que ahora Estados Unidos haya organizado el juicio de Hussein por crímenes de guerra). Le daban información secreta a Irak cuando Irán iba ganando; y luego, cuando Irak sacaba ventaja, le mandaban armas a Irán por medio de Israel.

Henry Kissinger, que no era del gobierno en esa época, las cantó claras: “Queremos que los dos se maten entre sí”.

Su deseo se cumplió.

El saldo de soldados muertos de ambos lados fue de 367,000, más un millón de heridos. El saldo de civiles no se contó, aunque se calcula que el ejército iraquí mató a 60,000 curdos en los últimos meses de la guerra.

En 1990, Hussein invadió otro país: Kuwait. Pero la situación había cambiado. Ahora Estados Unidos no tenía que preocuparse por la Unión Soviética (que iba en picada) y no contemplaba a Kuwait, un país totalmente supeditado, del mismo modo que a Irán. Pero más que nada, no podía tolerar que un gobierno que fue de su establo invadiera a otro del mismo establo “sin permiso”. Ahora Irak iba a servir de ejemplo de lo que pasa cuando uno desafía al Padrino.

Una vez más, el saldo humano fue horrendo. Las tropas estadounidenses mataron por lo menos 100,000 soldados iraquíes; a la mayoría los mataron cuando se estaban retirando de Kuwait en desorden y mataron a unos a sangre fría después de desarmarlos y después del cese de hostilidades (como lo dio a conocer el periodista Seymour Hersh, conocido por dar a conocer la masacre de My Lai en Vietnam). Ni Estados Unidos ni Irak calcularon las bajas civiles, pero la organización Greenpeace calculó entre 5,000 y 15,000, contando las 408 personas que murieron en el refugio antiaéreo Amiriya de Bagdad.

Eso no fue lo peor. Durante la guerra, violando directamente los Convenios de Ginebra, Estados Unidos bombardeó la red de suministro de electricidad, las centrales eléctricas y las represas, y prácticamente destruyó los sistemas de agua y de tratamiento de aguas residuales. Después de la guerra impuso, por medio de la ONU, sanciones económicas que hicieron imposible remplazar o reparar esos sistemas. La tasa de muerte de menores de cinco años se disparó. En 1996 se calculó que morían 5,000 niños más al mes que en 1989, el año antes de la guerra.

En 1996, tras cinco años de sanciones, cuando se sabía lo que pasaba, especialmente la gente del gobierno, Madeleine Albright, la secretaria de Estado de Clinton, salió por el programa de TV 60 Minutes. Madeleine Albright es la clase de “demócrata liberal realista” en quien pone sus esperanzas mucha gente que aspira a algo mejor. La periodista Lesley Stahl le preguntó:

“Hemos oído que han muerto medio millón de niños [por las sanciones a Irak]. Eso es más de la gente que murió en Hiroshima. Y, bueno, ¿se justifica ese precio?”

Albright contestó: “Creo que es una decisión muy difícil, pero el precio, nos parece que se justifica ese precio”.

Piensen en quién pagó ese precio, en el medio millón de entierros, y en las atroces semanas y meses antes de los entierros. Si la cifra les parece intangible, miren la foto de Eman Walid Abdul-Hameed y multiplíquenla por medio millón.

Piensen en la mortandad, en la destrucción social que ha causado Estados Unidos en ese país en unas pocas décadas. Piensen que cuando le convenga hará juzgar a otros gobiernos por genocidio, mientras que en Irak ha cometido crímenes de la misma magnitud, y en algunos casos peor, que esos gobiernos.

Este número de Revolución estará en circulación el 4 de julio, una fecha en que mucha gente, inclusive gente progresista, se pone sentimental con lo de la “promesa de América”. Muchos admitirán, o inclusive criticarán, algunos de los crímenes y horrores que ha cometido este gobierno. Seguro criticarán la represión diaria de esta sociedad y la hipocresía de los políticos de todo pelaje. Pero muchos se aferrarán a la idea de que esos horrores son anomalías, que son una desviación de la esencia y los “ideales democráticos” de la nación.

Por eso vamos a plantear un reto. Denle una vuelta a un globo terráqueo. Escojan cualquier parte de Latinoamérica, África o Asia, y busquen un lugar donde no haya un récord similar (y en muchos casos peor) de violencia, muerte y horror causados por Estados Unidos. Del centro de Asia al sur de África; de Centroamérica y el Caribe a Indonesia; del Congo al sudeste asiático y Filipinas… y más.

O escojan cualquier década de la historia de Estados Unidos en los últimos 100 anos y busquen un lapso de tiempo, unos 10 años, en que Estados Unidos NO haya matado al por mayor o patrocinado económica y políticamente el asesinato en masa (por medio de títeres o de representantes), u ocupado e invadido una nación oprimida. No creemos que lo puedan encontrar.

Si es así, ¿de veras pueden decir que esta conducta repetida y recurrente NO es sistémica? ¿Pueden decirse que cada uno de estos cúmulos de horrores es una excepción, que una “sociedad fundamentalmente buena” se descarrió esa única vez? Cuando las atrocidades son tan repetidas, tan generalizadas y, francamente, tan incomparables en el mundo, ¿pueden decirse que NO es un problema de raíz, de fondo?

¿O más bien no hay que confrontar la realidad, de lleno, y ponerse a analizar el problema… y a buscar la solución?

Revolución #52, 25 de junio de 2006

En el centro de Watts

Celebración y lectura de la autobiografía de Bob Avakian

Sábado por la tarde, estamos en la calle 103 con la avenida Compton, en la sucursal Alma Reaves Woods de la biblioteca pública de Los Ángeles, en pleno Watts. La gente le compra fruta y nieves a un vendedor ambulante a la entrada de la biblioteca antes de entrar al auditorio, que por supuesto ya está repleto. En eso, un hombre camina con un tumbao sabroso hacia el frente de la sala y los demás siguen el ritmo chasqueando los dedos. Se detiene, mira a los demás y anuncia: “El tumbao”. ¡Así empezó la celebración y lectura de la autobiografía de Bob Avakian From Ike to Mao and Beyond: My Journey from Mainstream America to Revolutionary Communist! Vinieron de South Central, Watts, el este de Los Ángeles y Long Beach estudiantes, maestros, conserjes, ex presos, artistas, activistas, bibliotecarios, revolucionarios y abuelas. Todos fueron a conocer y a familiarizarse con Bob Avakian por medio de la lectura de su autobiografía, y no se fueron decepcionados.

El hombre que entró caminando lenta y graciosamente era Ben Valentin, poeta y trabajador social psiquiátrico. Él fue el primero que leyó. También leyeron Luciente Zamora, periodista de Revolución Clyde Young, de la Gira de Comunistas Revolucionarios; y el poeta, guionsta y director de teatro Reg e. Gaines. Ben escogió tres relatos: el del tumbao, el de la gorra de béisbol y el del umpire. Entre los pasajes, Ben comentó que esos relatos lo afectaron profundamente. Dijo que se los leyó a sus pacientes en un centro de rehabilitación para adultos y que los comentaron. Dijo que cada relato pinta un cuadro de un hombre lleno de compasión, justicia y valentía para defender y mantenerse firme a sus principios. Luciente Zamora leyó en español el relato del pan de maíz y el de las sinfonías de esquina. Al grupo le encantó el relato del pan de maíz y Luciente creó un momento de suspenso haciendo una pausa al leer “… él tenía no uno sino dos pedazos de pan…” y seguir leyendo que le quitó uno de los panes.

Antes de leer Clyde Young, habló de su despertar político, de los libros sobre Malcolm X y los Panteras Negras que leyó cuando estaba preso. Dijo que conoció a Mao por medio de los Panteras y que después descubrió a Bob Avakian. Dijo: “Lo que sí puedo decir después de haber leído los escritos de los revolucionarios de los años 60 es, sin exagerar, que nunca ha habido un líder como Bob Avakian. Él es nuestro Mao y nuestro Lenin”. Clyde dijo que en todo lo que hace y es, Bob Avakian ha sido profundamente influenciado por las masas populares. Leyó el relato titulado "Aprender del proletariado". Muchos sintieron que se les partió el alma como a Bob Avakian cuando habla del joven proletario que conoció en Richmond, California, que se incorporó al movimiento revolucionario pero luego sucumbió ante las drogas y la lucha por la subsistencia. Clyde dijo que el mundo no tiene que ser así y que el presidente Avakian ha desarrollado el marxismo y reconfigurado y remodelado el comunismo, y leyó la parte sobre dictadura, democracia, comunismo y disentimiento para recalcar lo que decía.

Reg e. Gaines dijo que ante todo para él la autobiografía es una obra de arte y habló del poderoso impacto que tal arte puede tener en nuestra manera de pensar y de sentir. Dijo que este libro, como las grandes obras de arte, lleva a los lectores a lugares a donde nunca han ido y a donde nunca quieren regresar. Comentó que especialmente este libro es arte porque “nos da la libertad de imaginar”. Antes de leer la sección sobre Malcolm X, Reg mencionó sus propios recuerdos de Malcolm y lo que se decía de él. Dijo que el libro lo transportó, pero nunca lo confinó, que le dio la oportunidad de “suspender el viaje y ver a su alrededor, soñar y volverse a subir al tren para continuar el viaje”.

Después de las lecturas los panelistas conversaron sobre cómo los impactó personalmente el libro, lo que más les gustó, lo que les sorprendió y lo que nunca olvidarán. Reg habló del orgullo que sintió al conocer la influencia de los negros en la formación de Bob Avakian. Luego habló de las cosas que había aprendido de Avakian, especialmente la importancia de entender la contradicción y la belleza que se puede encontrar en ella. También dijo que comparte la pasión de Avakian por el deporte y que aprendió muchas cosas sobre la historia de los negros que no sabía. Dijo que le encanta ver cómo “Avakian se conecta con toda clase de gente sin importar la tez o el género de la persona, el barrio donde vive o la secundaria en que estudió. Que siempre se permite ver otras perspectivas o ver las cosas de otra manera y está dispuesto a reflexionar sobre su trabajo… no dice cosas como ‘yo tengo la razón’ y aquí está mi dogma. Él cuestiona sus propias creencias. Es creativo y científico en su manera de abordar la vida y de disfrutar de ella de la manera más plena, sin temor a defender sus creencias”.

Muchos de los asistentes dijeron que estaban sorprendidos y contentos de conocer de cerca a un líder comunista revolucionario a través de su autobiografía, que les dejó ver su sensibilidad, creatividad, compasión y humor, y la importancia de todo eso para forjar la clase de líder que es. Un joven proletario de Long Beach dijo que le encantó la autobiografía y confesó que es el primer libro que ha leído de pasta a pasta. Un joven a quien animó a ir su hermana dijo que le encantó oír las lecturas y que la primera vez que oyó de Bob Avakian fue en la cárcel, cuando leía el periódico Obrero Revolucionario (ahora Revolución). Un activista comunitario inmigrante dijo que aprecia mucho a Bob Avakian y que le preocupa cómo vamos a impedir que nos arrebaten a este líder revolucionario.

Al terminar el programa se sentía mucha esperanza y alegría en la sala; los presentes se subieron a ese viaje del que habló Reg e. Gaines y ahora estaban transformados; habían conocido a Bob Avakian de una manera que podría cambiarles la vida.

Ben Valentin terminó el programa leyendo de la conclusión de la autobiografía, la parte donde el presidente Avakian habla de los desafíos y de la alegría que se tiene cuando uno está involucrado en el movimiento para construir un mundo nuevo, y de su compromiso y resolución de hacer precisamente eso. A muchos se les veía alegres y entusiastas cuando Ben leía esas palabras del líder revolucionario que recién empiezan a conocer.

 

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Reseña de An Inconvenient Truth

De una lectora

An Inconvenient Truth es un fascinante documental sobre el calentamiento global, realizado por el director Davis Guggenheim. La película se basa en una presentación de multimedia que ha dado Al Gore en más de mil ciudades de todo el mundo en los últimos años, y presenta un cuadro preocupante de la destrucción que está causando el calentamiento global y del horrible futuro que nos espera si este problema no se aborda. A pesar de que la película tiene serios problemas, es muy importante verla y participar en la discusión y el debate sobre lo que se necesita para salvar el planeta… y traducirlos en acción.

En estos momentos, en que la verdad científica está bajo ataque y en que el gobierno de Bush impide que los científicos de las comisiones oficiales digan la verdad, censura informes oficiales y sabotea los tratados internacionales, An Inconvenient Truth defiende, populariza y presenta con claridad la ciencia del calentamiento global. El presentador derechista Glenn Beck dijo que la película era como la propaganda nazi. El periodista Holman Jenkins escribió en el Wall Street Journal: “La narrativa de Gore no es ciencia, es ciencia ficción”.

La película presenta conceptos científicos y evidencia del calentamiento global de una forma clara, concisa e interesante. Tiene excelentes tomas de la naturaleza, gráficas y animación para presentar evidencia compleja. Hasta tiene un segmento de Futurama.

Efectos del calentamiento global

“No conozco ninguna otra película en que la presentación de una gráfica produzca murmullos de horror, pero cuando salen en la pantalla las líneas rojas que muestran el aumento de la tasa de emisiones de dióxido de carbono y el correspondiente aumento de temperaturas, el efecto es electrizante”, escribió A.O. Scott en una reseña de la película en el New York Times. Gore presenta una gráfica que demuestra una conexión entre los niveles de CO2 y la temperatura en el curso de 600,000 años basada en muestras de hielos polares profundos.1 En ese lapso de tiempo los niveles de CO2 han oscilado entre 180 y 280 partes por millón (ppm). El nivel de hoy es de casi 400 ppm, muy por encima de lo que se ha visto en más de medio millón de años. Gore señala que ese nivel subirá a 600 ppm si no se hace algo rápidamente.

Gore describe los cambios dramáticos que se están operando en el mundo a causa del calentamiento global. Muestra fotos de hace 15 a 30 años de glaciares de más de 10,000 años y las compara con fotos de los últimos dos años. ¡Es impresionante ver lo rápido que están desapareciendo! También vemos las famosas “nieves del Kilimanjaro” en 1970 y luego en 2005: solo queda una pequeña franja de hielo.

La película explica que muchos estudios científicos recientes confirman que la capa superior de los mares se ha calentado y que eso produce huracanes más fuertes. No es posible atribuir al calentamiento global una determinada tormenta, como Katrina, pero un estudio del Massachusetts Institute of Technology indica que las tormentas que se forman en los océanos Atlántico y Pacífico han aumentado un 50% de duración e intensidad desde los años 70.2 Todo eso causa más dificultades y sufrimiento humano.

La evidencia indica que el calentamiento global ha llevado a un 20% de aumento de lluvia en el mundo en los últimos 100 años; pero no ha sido uniforme y, por el contrario, unas zonas del mundo han sufrido sequías.

Es impresionante ver el papel que han desempeñado las sequías en los horrores actuales que sufre África, algo que según los imperialistas se debe a que los africanos son “incivilizados” y no a lo que ha hecho el Occidente. En la región del Níger, millones sufren de desnutrición y muchos niños mueren a diario. En Darfur se está cometiendo un genocidio horrible. Las causas del genocidio y de la hambruna son complejas, pero un importante factor son los cambios que ha causado el calentamiento global. El lago Chad, que era el sexto del mundo, hoy es una veinteava parte de lo que era y el resto está cubierto de dunas de arena. Eso ha llevado a la destrucción de la pesca, la escasez de agua para el regadío, malas cosechas y el desplazamiento de millones a causa del hambre.

Los cambios del calentamiento global apenas se empiezan a ver. Los científicos predicen estos cambios en el futuro: extinción en masa de especies, inundaciones de las costas por el descongelamiento de los casquetes polares, epidemias de enfermedades infecciosas y la destrucción de los arrecifes de coral por el aumento del CO2 en el agua del mar.

Si el calentamiento global derrite los glaciares, se presentarán problemas serios de escasez de agua. Los glaciares del Himalaya, de los más afectados por el calentamiento global, son la fuente de agua potable para más del 40% de la población mundial. En los próximos 50 años, esa enorme porción de la humanidad podrá tener una fuerte escasez de agua potable y también escasez de alimentos por la falta de agua para irrigación.

An Inconvenient Truth es una película de miedo, especialmente porque es real. Y a diferencia de muchas películas de actualidad, ningún superhéroe vendrá a resolver el problema.

Una profunda discrepancia

Hay una profunda discrepancia entre el análisis que presenta Al Gore del problema del calentamiento global y el programa político que recomienda para resolverlo. Gore habla de la magnitud de la crisis, de la posibilidad de que grandes zonas de los países costeros se inunden, y a continuación dice que el problema se puede resolver fácilmente con la producción de carros más eficientes y con la conservación de energía si cada persona apaga las luces y usa menos calefacción o aire acondicionado.

Este artículo no se propone examinar los motivos de Gore para hacer esta película ni la relación que pueda tener con la estrategia del Partido Demócrata para las elecciones de este año o del 2008; pero tenemos que ver claramente que Al Gore es un representante de la clase capitalista/imperialista de Estados Unidos y que aborda el problema del calentamiento global desde esa perspectiva. La cuestión fundamental no es si a Al Gore le preocupa honestamente el calentamiento global o si lo está “usando” con motivos políticos. El punto central es que la posición y la perspectiva de clase de Gore lo ciegan y no le permiten ver las causas y las soluciones de la crisis del calentamiento global.

Gore plantea tres causas de la crisis: crecimiento rápido de la población, más tecnología y las ideas que tenemos sobre el medio ambiente. Esos factores son parte de la situación, pero Gore omite el punto central: que la raíz del calentamiento global y la destrucción del medio ambiente es un sistema global de capitalismo e imperialismo, en que la producción no se determina por las necesidades sociales ni la preservación del ambiente sino por las ganancias, y en que unos pocos países dominan la economía mundial.

Por ejemplo, Gore habla de que casi el 30% del CO2 que sale a la atmósfera cada año proviene de la quema de árboles para sembrar y de leña para cocinar. Pero los campesinos del tercer mundo no queman los bosques porque sí. Lo hacen porque la globalización imperialista los ha sacado de las tierras que han cultivado por generaciones y necesitan nuevas tierras para sembrar sus alimentos.

Gore cita estadísticas que demuestran que Estados Unidos es responsable del 30% del calentamiento global, pero no cuestiona la división del mundo que lleva a que este país, que tiene el 4.5% de la población mundial, consuma tan alto porcentaje de la energía del mundo y produzca tantos gases invernadero. Además de que es inmoral que un pequeño porcentaje de la población consuma una cantidad tan grande de los recursos mundiales, no se puede sostener desde un punto de vista ecológico.

Igualmente, Gore no sitúa el problema en el contexto de las necesidades actuales del imperialismo estadounidense. ¡Estos no son momentos en que va a destinar grandes recursos a reorganizar la industria para que contamine menos! Las metas estratégicas de Estados Unidos hoy se centran en la reestructuración del mundo, y en especial en el control del Medio Oriente y sus grandes reservas de petróleo. Esa meta ha llevado al gobierno de Bush a declarar una guerra sin fin.

Se necesita urgentemente: Una resistencia seria para parar el calentamiento global

Al comienzo de la película, Gore dice que lidiar con el calentamiento global es un imperativo moral. Nos dice que pensemos qué les diremos a nuestros hijos cuando hereden un planeta desolado. An Inconvenient Truth da la alarma sobre el calentamiento global, pero las soluciones que propone no cumplen el imperativo moral de lo que es necesario para lidiar con el problema. Si la solución se deja al nivel del programa político que propone Gore en la película, las consecuencias para el ambiente y para la población del mundo serán funestas.

Se necesita mucho más que conservar energía o votar por el Partido Demócrata. Es necesario salirse de los asfixiantes límites de votar y protestar como de costumbre y, por el contrario, confrontar y cambiar la actual trayectoria de la sociedad estadounidense. Esto requerirá que millones proclamen en la calle que no aceptarán un gobierno que está destruyendo el planeta en su sed de ganancias y dominación global, y que calla la evidencia científica que contradice sus planes políticos.

Como dice la convocatoria de El Mundo No Puede Esperar—Hay que Sacar Corriendo al Gobierno de Bush: “La neta: la historia está repleta de luchas justas que triunfaron contra enemigos superiores. Pero también está llena de ejemplos de gente que se mantuvo al margen, esperando pasivamente que pasara la tormenta, y quedó ahogada por horrores que no se imaginó. El futuro no está escrito. EL FUTURO QUE NOS TOQUE DEPENDE DE NOSOTROS”.

Solo la revolución puede salvar el planeta

“Considerada desde el punto de vista de una formación económica superior de la sociedad, la propiedad privada de algunos individuos sobre la tierra parecerá algo tan monstruoso como la propiedad privada de un hombre sobre su semejante. Ni la sociedad en su conjunto, ni la nación ni todas las sociedades que coexistan en un momento dado, son propietarias de la tierra. Sólo son sus poseedoras, sus usufructuarias, y deben legarla mejorada, como boni patres familias, a las generaciones venideras”.

Carlos Marx, El capital

Por los tiempos en que el capitalismo puso a la humanidad en el camino de calentamiento global que vemos hoy, Carlos Marx y Federico Engels escribieron en el Manifiesto comunista: “Las relaciones burguesas de producción y de cambio, las relaciones burguesas de propiedad, toda esta sociedad burguesa moderna, que ha hecho surgir tan potentes medios de producción y de cambio, se asemeja al mago que ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros.”

Hoy, más de 150 años después, esta verdad resuena claramente al confrontar el problema del calentamiento global.

Aunque tenemos que luchar todas las batallas para obligar a las compañías, y especialmente a los gobiernos, a implantar medidas que contribuyan a resolver el problema, lo único que puede desencadenar de lleno a las fuerzas de la humanidad para resolver este problema es hacer la revolución en cada país cuando se presente la oportunidad y tumbar el sistema imperialista global. La magnitud del calentamiento global rebasa todas las fronteras geográficas, nacionales, culturales y sociales, y la solución radica en la ruptura política y social con la organización actual del mundo.

*****

1. El dióxido de carbono o CO2 es el principal gas invernadero que atrapa el calor del Sol en la atmósfera y contribuye al calentamiento global. Los niveles de CO2 en la atmósfera aumentan cuando se queman combustibles fósiles, petróleo y gas natural, cuando se queman o talan los bosques, y cuando se fabrica cemento.

2. Esto es similar a la relación entre el cáncer pulmonar y el cigarrillo. Una persona que tiene cáncer pulmonar fumó 20 años, pero no se puede decir con certeza que el cigarrillo causó el cáncer porque otras personas que no fumaron tienen cáncer y otras que fumaron no lo tienen. Pero en general se puede decir que cuanto más se fume, hay más probabilidades de tener cáncer y que la tasa de consumo de cigarrillos en la población general afecta la tasa de cáncer pulmonar. La serie de artículos titulada “Los huracanes, el cambio climático y el calentamiento global” del Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar explora a fondo la relación entre el calentamiento global y los huracanes.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

El capitalismo, el medio ambiente, y la ecología del socialismo

Raymond Lotta

Se han planteado importantes interrogantes sobre la grave situación de los ecosistemas de la Tierra. Quisiera mencionar varios puntos sobre las diferencias del socialismo con respecto a los problemas ecológicos:

Hay que tener una perspectiva global, y entender que la revolución y la transformación revolucionaria es un proceso mundial. La cuestión ecológica solo se puede abordar a escala mundial, y solo se puede resolver con un sistema social y económico, el socialismo, que no trate el ambiente simplemente como un medio de acumular riqueza.

El 80% de los recursos mundiales los absorben los países capitalistas avanzados, que tienen el 15% de la población mundial. El imperialismo ha producido un patrón de actividad económica y de desarrollo industrial despilfarrador y destructivo. El problema de los gases invernadero principalmente es el resultado del desarrollo capitalista-imperialista.

De modo que un importante problema para la revolución proletaria es el hecho de que existe una concentración extrema de riqueza y absorción de recursos por los países imperialistas. Pero también hay que lidiar con las cuestiones ambientales globales, y solo el socialismo y el comunismo lo pueden hacer a fondo.

No se puede separar el desarrollo económico de los problemas ecológicos. La respuesta es tumbar las relaciones de poder imperialistas pero también reconocer mucho más profundamente que hay que desarrollar economías socialistas sostenibles que respondan a los problemas ecológicos. Este es un nuevo reto muy importante para nosotros en el siglo XXI.

La economía capitalista no puede tratar el medio ambiente de una manera sostenible y racional por tres razones:

Primero, su lógica es “crecer o morir”. Tiene que bajar los costos y crecer para competir y ganar una mayor tajada del mercado. La producción sin planificación, de gran escala e interconectada mundialmente plantea una grave amenaza al medio ambiente.

Segundo, los horizontes del capitalismo tienden a ser a corto plazo. Hay que potenciar al máximo las ganancias rápidamente, sin pensar en las consecuencias en 10, 20 ó 30 años. Por eso vemos que en Estados Unidos construyen una central nuclear porque parece lucrativa y a los 10 años se dan cuenta de que no está dando ganancias. Entonces gastan más dinero para desbaratarla y salen con otra solución que ofrece ganancias a corto plazo.

Tercero, la producción capitalista por naturaleza es privada. La economía se subdivide en unidades capitalistas de control y propiedad de los medios de producción que compiten entre sí, y cada unidad de capital se preocupa fundamentalmente por su propia expansión y sus propias ganancias. La economía, el ambiente natural y el ambiente construido por los seres humanos, y la sociedad no se pueden tratar como un todo social en el capitalismo. Todo está fragmentado en partes privadas y cada parte mira lo demás como si fuera “gratis”. Un capitalista individual puede abrir una acería y toma en cuenta los costos de esa acería; pero lo que hace con el aire no es “su costo” porque no es parte de su esfera de propiedad. En la teoría económica tradicional eso se llama “externalidad”.

Por esas razones el capitalismo es incapaz de abordar los problemas ambientales fuera del marco de propiedad privada y de producción para obtener ganancia, y de la lógica ciega del crecimiento. Vemos lo que está haciendo en el mundo. Por su parte, el socialismo podrá lidiar con estas cuestiones de una manera sostenible, racional y justa porque la propiedad de los medios de producción se socializa por medio del estado proletario y es posible planificar conscientemente el desarrollo; y porque los criterios económicos son radicalmente diferentes.

En el socialismo, los criterios económicos no son la ganancia sino la necesidad social, lograr un equilibrio racional entre la industria y la agricultura, reducir las diferencias entre la ciudad y el campo, tomar en cuenta el desarrollo a corto, mediano y largo plazo, etc. La planificación socialista puede tomar en cuenta factores no económicos, como la salud, el medio ambiente, la enajenación que produce el trabajo. Y todo esto tiene que estar conscientemente al servicio del avance de la revolución mundial hacia un mundo comunista.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Comisión de Crímenes de Bush:

Ocultar la evidencia de calentamiento global es un crimen contra la humanidad

La Comisión Investigadora de Crímenes contra la Humanidad perpetrados por el gobierno de George Bush (reunida en 2005-2006) declaró que el gobierno de Bush es culpable de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad por su conducta con respecto al calentamiento global, así como en otras áreas. Las conclusiones preliminares de la Comisión afirman: El testimonio de científicos y de los documentos científicos, así como de otros informes presentados, apoya la conclusión de que el gobierno de Bush, con sus medidas y prácticas para el ambiente, ha cometido crímenes contra la humanidad. Sus medidas y prácticas apoyan a las corporaciones y niegan la abrumadora evidencia de que los gases invernadero están perjudicando irreversiblemente el medio ambiente mundial y causando daño actual a los seres humanos por todo el mundo”.

Daphne Wysham, directora de la red Sustainable Energy and Economy, un proyecto del Institute for Policy Studies, declaró ante la Comisión: “El secreto impuesto por la represión ha sido la base del engaño público sobre los cambios del clima. El gobierno le tapa la boca rutinariamente a toda la burocracia y los expertos en clima no pueden hablar con la prensa porque de pronto dicen algo sobre el calentamiento global”. Igualmente documentó el desmantelamiento de la convención de la ONU sobre cambios climáticos, un proyecto multilateral que llevaba muchas décadas.

A continuación describió el efecto de estas medidas: 160,000 personas mueren al año como resultado de inundaciones, huracanes, sequías, enfermedades y escasez de alimentos causados por cambios climáticos, informa la ONU.

Ted Glick, de Climate Crisis Coalition, concluyó con estas palabras su testimonio a la Comisión: “En los últimos cinco años Bush ha tomado un curso de acción deliberado, premeditado y peligroso, que está causando grandes daños al ecosistema del que dependen todas las formas de vida del planeta… Creo que la alteración general de la base de toda la vida, la destrucción de nuestro medio ambiente natural con premeditación y con pleno conocimiento de las consecuencias, es uno de los crímenes más graves que se puede cometer”.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Nuevos ataques contra los inmigrantes

En nuestro análisis del último discurso de George Bush sobre la inmigración (“La ‘crisis de la frontera’ y la revolución: Dimensiones estratégicas”, #48, en revcom.us), señalamos dos cosas sobre lo que dijo:

“Una: puede que Bush pose de ‘moderado’, pero un análisis del discurso y, más que eso, una mirada seria a lo que propuso, demuestran que ha puesto en marcha nuevas medidas represivas muy peligrosas. De conjunto, representan un cambio radical negativo que afectará la vida de millones de personas.

“Dos: la lucha por los derechos de los inmigrantes tiene que seguir y redoblarse, tiene que extenderse más y no puede transigir en cuanto a los derechos fundamentales de los inmigrantes. Especialmente en vista de la tormenta reaccionaria contra el movimiento que están azuzando en el Congreso y en los medios de comunicación, es muy importante que el movimiento renueve su ofensiva y dé a conocer la verdad en todas partes”.

Los sucesos de las últimas semanas comprueban estas palabras. El proyecto de ley aprobado por el Senado en mayo sería una pesadilla para los inmigrantes. Permite detenerlos “indefinidamente” si se decide que es necesario, incluso con pruebas secretas; permite deportarlos si figuran en una “lista de pandillas” (en Los Ángeles, más de 100,000 chavos negros y latinos figuran en esa lista, y la gran mayoría no ha cometido ningún delito); tiene tantas restricciones a la “legalización” que millones de inmigrantes nunca cumplirán los requisitos y, por el contrario, se arriesgan a que los deporten. (Ver “El ‘acuerdo razonable’ del Senado: Una pesadilla para los inmigrantes” en Revolución #50)

Pero de todos modos, los representantes antiinmigrantes de la Cámara se oponen al proyecto del Senado. La Associated Press informó la semana pasada que Dennis Hastert, presidente de la Cámara, pidió audiencias para estudiarlo. Esta es una maniobra muy inusual: normalmente las diferencias entre el Senado y la Cámara se resuelven en un comité, sin audiencias. Hay varios intereses en juego: Hastert y sus compinches buscan ganar tiempo para hacer que el proyecto de ley del Senado sea más fascista; otros, como Sensenbrenner, quieren un voto antes de que el Congreso se vaya a vacaciones en agosto.

Simultáneamente, se han impuesto más leyes contra los inmigrantes en varios estados y ciudades, y ha habido una ola de ataques. Hace poco el gobierno estatal de Utah desmanteló su website en español diciendo que la constitución estatal lo prohíbe. En Colorado se propuso negarles todos los servicios estatales (incluso servicios de salud y de urgencias) a los indocumentados, pero la Suprema Corte estatal lo anuló. En San Bernardino, cerca de Los Ángeles, el consejo municipal está considerando prohibir el alquiler de casas o apartamentos a inmigrantes sin papeles y cerrar los centros de trabajo para jornaleros.

Chas Kelley, quien propuso la idea, se quejó al San Francisco Chronicle de que “cuando estoy en el supermercado no oigo mi idioma y veo banderas mexicanas por todas partes… ¿Cuándo será mi América?”.

Aquí se ve cómo las exhortaciones “racionales” de Bush a un "debate humanitario", junto con el fomento de la ignorancia y el racismo, y el odio que divulga gente como Lou Dobbs (que le echa la culpa a los inmigrantes por toda clase de problemas sociales que no han causado) están desatando ataques xenófobos.

Ha habido viles ataques contra inmigrantes y latinos. En Arizona, unos vándalos reaccionarios andan vaciando el agua de los tanques que dejan en el desierto grupos humanitarios para que los inmigrantes no se mueran de deshidratación. El Washington Post informó que en abril dos adolescentes de Houston le dieron una brutal golpiza y violaron a un joven latino de 17 años, gritándole insultos racistas. Lo dejaron en coma. Newsday informó de ataques en East Hampton, Nueva York, un centro turístico, donde en abril un adolescente salió en un website en ropa nazi amenazando a dos jóvenes latinos con una sierra de cadena y gritando insultos racistas.

El Southern Poverty Law Center investigó los lazos entre los grupos supremacistas blancos, los grupos menos abiertamente racistas, como la Federation for American Immigration Reform, y los grupos paramilitares, como los Minutemen. Por ejemplo, documentó que Laine Lawless, fundador de los Border Guardians (grupo parecido a los Minutemen), envió un email en abril al National Socialist Movement (un grupo supremacista blanco que no tiene nada que ver con el socialismo, por supuesto) titulado “Cómo deshacernos de ELLOS”, que exhorta a los “guerreros de nuestra raza” a “robarles el dinero a los ilegales cuando salgan del banco o de una casa de cambio… Hagan que todo extranjero ilegal sienta dolor… He oído que en el Sur los rednecks [blancos reaccionarios] les dan palizas a los ilegales por el cierre de las fábricas de textiles. Déjense llevar por la imaginación… Impidan que los niños que hablan español asistan a la escuela. Sean creativos”.

En San Diego, el canal NBC informó sobre un videojuego en un website de supremacistas blancos llamado “Patrulla fronteriza”. El objetivo del juego es matar a tiros a los inmigrantes que cruzan la frontera, sin excluir a mujeres embarazadas con niños (que llaman “Criadoras”). Se pierden puntos si un ser humano cruza vivo y gana el que tenga 88 puntos (88 es un código nazi que significa “Heil Hitler”, dado que “H” es la octava letra del alfabeto).

Los programas “Good Morning America” y “Bill O’Reilly” han entrevistado al dueño de un restaurante de Filadelfia, que colgó un letrero que dice: “Estamos en América: Hagan sus pedidos en inglés”. Este mismo señor, en un despliegue de ignorancia, vendió “papas de libertad” (en vez de papas a la francesa, o “French fries”) para fomentar odio a los franceses, y tiene afiches contra Mumia Abu-Jamal, el periodista negro sentenciado a muerte. Le dijo al Philadelpha Inquirer que los inmigrantes mexicanos traen “muchas enfermedades que no vimos antes. [Los mexicanos] ensucian el agua y luego se la toman”. El grupo Fairness and Accuracy in Reporting citó a Lou Dobbs diciendo que “la invasión de extranjeros ilegales amenaza la salud de muchos estadounidenses” con enfermedades “importadas mortales”, como la lepra y la malaria.

Así hablan los nazis. Asociar a los inmigrantes con microbios se parece mucho a la retórica de los nazis de Alemania, que describían a los judíos como “una plaga”. (Y, como hemos señalado, a los gays también los atacan del mismo modo).*

Todo esto subraya lo urgente que es que gente de todas las nacionalidades y todos los sectores se oponga resueltamente a todos los ataques contra los inmigrantes.

Fuente: “Going Lawless”, Susy Buchanan y David Holthouse, en el website de SPLC: http://www.splcenter.org/intel/news/item.jsp?aid=54

* La famosa película de propaganda nazi El judío eterno decía: “[Los ratones] propagan enfermedades, lepra, tifoidea, cólera, disentería y más… representan el rudimento de una destrucción insidiosa y subterránea, tal como los judíos entre los seres humanos”.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Alto a la campaña contra Ward Churchill

La Comisión Permanente de Falta de Ética Profesional de la Universidad de Colorado en Boulder recomendó por un voto de 6 a 3 el despido de Ward Churchill, profesor de Estudios Étnicos. La recomendación sobrepasa la de cuatro de los cinco miembros del panel de investigación que examinó las acusaciones contra Churchill y recomendó suspenderlo de 2 a 5 años. Ahora la dirección de la universidad puede darle los últimos toques a un vil ataque que empezó hace más de 16 meses, cuya meta es echar a Churchill de la universidad, arruinarle la reputación y la carrera, y advertir a los profesores radicales y progresistas de todo el país que “tengan cuidado con lo que dicen y escriben”. El rector y el decano de letras y ciencias darán su recomendación al presidente interino Phil DiStefano.

DiStefano ha dirigido desde el comienzo el ataque contra Churchill en Boulder. En la primavera del año pasado, 200 profesores publicaron una crítica a su decisión de hacer una investigación para ver si se podía despedir (o arrestar) a Churchill por el contenido político de sus escritos. La raíz de fondo de la investigación es que los gobernadores de Colorado y Nueva York pidieron castigo para Churchill por los comentarios que escribió después del 11 de septiembre. Esto respaldó las demandas de una chusma de periodistas y presentadores radiales derechistas. Siguiendo el consejo de David Horowitz (quien se ha dedicado a “limpiar” el mundo académico), DiStefano cambió el ataque y decidió investigar a Churchill por “falta de ética profesional”. ¿Quién entabló las acusaciones? El mismo DiStefano reunió varias viejas acusaciones (unas de hace más de una década), algunas de las cuales ya se han resuelto. Hasta el informe del panel de investigación dice que el papel de DiStefano es una posible violación de las reglas universitarias. Pero de todos modos los miembros del panel desempeñaron el papel de títeres en un ataque político.

El panel (cuya presidenta es la ex subsecretaria de Justicia de Texas Marianne Wesson) concluyó que Churchill “es culpable de una falta seria, repetida y a propósito de ética profesional en sus investigaciones”. Pero la neta es que todo el ataque, y la decisión de despedir a Churchill, buscan establecer un nuevo orden represivo en las universidades, y aplastar el disentimiento y el pensamiento crítico que no están de acuerdo con la versión oficial de la historia de este país y su papel en el mundo. El ataque y la decisión han sido como un viento glacial en las universidades. Es sumamente importante que dentro y fuera del mundo académico se capte lo serio que es este ataque, se condene y se exija que anulen la decisión y las acusaciones contra Churchill y lo reintegren a su posición sin perjuicio.

En una carta titulada “Resumen de falsedades”, Churchill explica que el informe es “un castigo por ejercer la libertad de expresión que permite la Constitución”, condena la composición del panel y sus métodos de investigación, y responde a cada una de las conclusiones. Concluye: “He publicado dos docenas de libros, 70 capítulos y docenas de artículos con un total de aproximadamente 12,000 notas de pie de página. Dudo que las obras de cualquier profesor ligeramente prolífico puedan resistir la clase de examen a que han sometido las mías”. Dice que la decisión “es la última descarga de una campaña nacional, y en realidad internacional, para desprestigiar a los que pensamos críticamente y llevamos perspectivas alternativas a la investigación”. El informe “tiene el objetivo de dar una clara declaración a todos los académicos: No tomen riesgos. No desafíen la ortodoxia. Si lo hacen, los atacarán y los eliminarán…”.

Acto seguido, el Consejo Americano de Directores y Exalumnos (ACTA) publicó un informe titulado “¿Cuántos Ward Churchill habrá?”. A pesar de que tiene un nombre con aires académicos, ACTA es un grupo derechista organizado por Lynne Cheney, esposa del vicepresidente, y el senador Joseph Lieberman. La actual presidenta es Ann Neal, esposa del poderoso congresista conservador Tom Petri, y en la junta de asesores hay derechistas prominentes como William Bennett y Ward Connerly. A esta gente no le interesan las notas de pie de página u otras formas de “falta de ética investigativa”: el informe describe a Churchill como “símbolo del extremismo en el mundo académico”. Basándose en una investigación sumamente superficial de los cursos de 25 universidades públicas y particulares, concluye que “la clase de opiniones políticas extremistas por las que [Churchill] es famoso son comunes en el mundo académico, y reciben aprobación y recompensa”. ¿La prueba? Que se permite dar clases sobre raza, clase, género, sexualidad, globalización, capitalismo, hegemonía estadounidense, opresión y destrucción ambiental. Además, ¡lanza un ataque especial contra las clases sobre “justicia”! Junto con David Horowitz (que acaba de publicar el libro The Professors: The 101 Most Dangerous Academics in America—Los profesores: Los 101 académicos más peligrosos de Estados Unidos), la estrategia de estos defensores del programa extremista del gobierno de Bush es librar una guerra cultural en las universidades, uno de los pocos lugares donde se sigue practicando el pensamiento crítico, porque lo consideran una amenaza a la ortodoxia oficial (que justifica el afán de un mayor imperio mundial). La meta es amenazar, intimidar y callar a los profesores radicales y progresistas.

Como dijimos anteriormente (#48, 28 de mayo): “Hay que decirlo sin rodeos: esta investigación ha causado más daño y es un mayor peligro que cualquier falta de ética de investigación que el comité haya descubierto”. El hecho de que los organizadores de la campaña contra Churchill lograran convencer a un panel de profesores de llevar a cabo la investigación ha creado la impresión de que este es el veredicto de sus colegas y le ha dado un barniz de legitimidad a un ataque abiertamente político iniciado desde los más altos niveles. Ha planteado dudas y confusión donde no deben existir.

El profesor Thomas Mayer, de la facultad de Sociología de la Universidad de Colorado y del Instituto de Ciencias de la Conducta, estudió el informe y publicó su propio “Informe sobre Ward Churchill”, que dice: “El defecto central del informe es la exageración grotesca de la magnitud y la gravedad de las faltas de Ward Churchill. Las sanciones que recomienda van mucho más allá de las que se han impuesto contra luminarias como Stephen Ambrose, Doris Kearns Goodwin y Lawrence Tribe, todos los cuales cometieron plagios mucho mayores que los que se le atribuyen al profesor Churchill”.

Mayer señala que hablar de invención y falsificación “distorsiona el significado de esas palabras de tal manera que resultan irreconocibles. Falsificación da a entender que uno quiere engañar. No hay ni una sola prueba de que los escritos de Ward Churchill contienen ninguna afirmación que él mismo no crea. El lenguaje del informe es incendiario: desacuerdo pasa a ser mala interpretación, mala interpretación pasa a ser tergiversación y tergiversación pasa a ser falsificación. Es posible que Ward esté equivocado cuando describe a quiénes consideraba amerindios la Ley de Adjudicación General de 1887 o los orígenes de la epidemia de viruela de 1837-1840 de los amerindios del norte de las grandes llanuras, pero el informe no demuestra que solo un loco o un mentiroso podría llegar a las mismas conclusiones basándose en las pruebas existentes”.

Mayer continúa: “Las acusaciones de invención y falsificación parten de pequeños fragmentos de artículos mucho más largos. El informe dedica 44 páginas a una discusión de la epidemia de viruela de 1837-1840, así que parece que Ward escribió todo un libro sobre el tema. En realidad no ha escrito más de tres párrafos. En cada uno de los seis ensayos citados, hubiera podido omitir toda mención de la epidemia sin restarle importancia al tema”.

Concluye: “Si entran en vigor las sanciones recomendadas por el panel de investigación, será un golpe contundente contra la libertad académica. Demostrará que se podrá singularizar por motivos puramente políticos a un pensador prolífico e influyente; que se le podrá someter a un arduo interrogatorio que prácticamente garantiza que se encuentren problemas; y que se le podrá despedir de la universidad. Indicará que es peligroso participar en polémicas públicas y que la herejía intelectual podría ser mortal para una carrera académica. Demostrará que los profesores con titularidad pueden enseñar mientras sean del agrado de los gobernadores, los columnistas políticos, los magnates de los medios y los locutores radiales… la expulsión permanente o provisional de Ward Churchill será una enorme pérdida para la Universidad de Colorado. De golpe será una institución más tibia, tímida y servil. Privará a los estudiantes del contacto con un potente contendiente contra los marcos cognoscitivos aceptados. Las ciencias sociales necesitan urgentemente la clase de retos que presenta Ward Churchill”.

En resumen, el panel exageró enormemente los errores que consideró. La sanción extrema y sin precedentes de suspenderlo, por no decir despedirlo, es completamente injustificada y es otra prueba de que el ataque contra Churchill es puramente político. Mucha más gente (profesores, estudiantes y gente de otros sectores) tiene que condenar este ataque y sumarse a la batalla para defender a Churchill, y el pensamiento crítico y el disentimiento en las universidades. La posición que uno tome en esta batalla refleja la clase de sociedad en que quiere vivir.

 

 

Revolución #52, 25 de junio de 2006

NO se puede permitir que el gobierno de Bush defina el futuro

Proyecto de capacitación de El Mundo No Puede Esperar enciende a activistas

Sunsara Taylor

A principios de junio, cuando docenas de jóvenes de todo el país se reunieron para el proyecto de capacitación de jóvenes y estudiantes de El Mundo No Puede Esperar, todos estaban pensando en la masacre de Haditha. Después de siete meses de encubrimiento oficial, por fin estaban saliendo en los medios de comunicación los pormenores de la matanza sistemática de 24 iraquíes civiles por los marines. Al país le dio un escalofrío, pero en las calles reinaba la calma. La guerra proseguía como siempre.

Ese problema: la escalada horrorosa del programa del Bush y la simultánea rutina de la vida cotidiana en este país, fue exactamente lo que los activistas decidieron transformar. Los voluntarios llegaron a Nueva York con diferentes puntos de vista y diferentes experiencias, pero tenían en común algo muy radical y muy raro hoy: la determinación de vivir según sus convicciones de no permitir que el gobierno de Bush defina el futuro. Querían romper esa calma perturbadora y hacer que los millones de personas horrorizadas se pongan las pilas, actúen todo el verano y se manifiesten el 5 de octubre en un día de resistencia tan amplia e impactante que será un gran paso adelante para Sacar Corriendo al Gobierno de Bush.

Por diez días, cada mañana se reunían para planear estrategias; en la tarde se desparramaban por toda la ciudad para popularizar la campaña; cada noche conversaban con expertos sobre diferentes aspectos del programa de Bush; y después continuaban las conversaciones en grupos de dos y tres con simpatizantes que los hospedaban en Nueva York y Nueva Jersey.

El segundo día, tuve la oportunidad de conocer a la mayoría de los voluntarios al dar una charla sobre las lecciones que se pueden sacar del ascenso de los nazis. Me oían muy serios y la mitad tomaba apuntes. Cuando llegó el momento de hacerme preguntas, sacaron las grandes.

La pregunta de una joven de Atlanta que ha trabajado con MoveOn marcó la pauta para la semana. Quería saber cómo responder al padre de su amiga, que “sabe mucho” pero “está equivocado en todo”. Quería saber el verdadero motivo de Bush para la guerra de Irak. Dije que a la camarilla de Bush la motiva más que el deseo de ganancias o de consumo de petróleo; que ve una oportunidad y una necesidad urgente de reconfigurar el mundo de una manera que le convenga más a sus intereses imperialistas. Abrieron los cuadernos de nuevo cuando recomendé “Los grandes retos de la nueva situación” de Bob Avakian.

Las charlas de noche eran extraordinarias y, a pesar de mis planes previos, terminé asistiendo a todas las que podía. Cada presentador era experto en su campo de estudio. Ted Glick, que trabaja con Climate Crisis Coalition y dio testimonio en la Comisión de Crímenes del Gobierno de Bush, habló sobre “La destrucción del medio ambiente por el gobierno de Bush”. Christina Page, vicepresidenta del Instituto de Acceso a la Salud Reproductiva de NARAL Pro-Choice New York y autora de How the Pro-Choice Movement Saved America, habló sobre los ataques fundamentalistas cristianos a los anticonceptivos y la educación sexual. David Lindorff (autor de The Case for Impeachment: Legal Arguments for Removing President Georgge W. Bush from Office),Stanley Rogouski (activista, fotógrafo y escritor para El Mundo No Puede Esperar) y yo dimos un foro sobre “Por qué los demócratas no van a pelear y por qué tú tienes que hacerlo”.

Fui a la charla de Esther Kaplan, autora de With God on Our Side. Me pareció que todos quedaron atónitos tras su presentación del grado de poder institucional que ha acaparado la derecha cristiana. Cuando le preguntaron si los ateos pueden criticar a los fundamentalistas, respondió firmemente: “Los medios de comunicación siempre tratan la derecha cristiana como un movimiento religioso y no como un movimiento político... pero es un movimiento político y deben aplicarse las mismas críticas que a cualquier movimiento político... Ustedes tienen todo el derecho de hacer comentarios sobre él. Autorícense como ateos”.

Otra voluntaria preguntó sobre el futuro para la mujer si no paramos este movimiento. Kaplan dijo que “oprimir a la mujer está en el núcleo de su programa”, pero sin embargo, el movimiento de la derecha cristiana depende tanto de la participación de la mujer que esa contradicción “puede ser una falla que contribuya a la autodestrucción del movimiento”.

Una noche, después de pasar el día en la exhibición sobre Darwin del Museo de Historia Natural, los activistas se juntaron en la universidad John Jay College para escuchar al Dr. David Kohn, el importante biógrafo de Darwin que ayudó a montar la exhibición. El Dr. Kohn delineó los aspectos básicos del descubrimiento de la evolución y analizó el conflicto entre ese descubrimiento y las perspectivas religiosas desde su época a la nuestra.

Señaló que Darwin, al demostrar que el ser humano es solo otro resultado más de la evolución, “quitó al ser humano del centro” del universo, pero que algo más fundamental es que cuestionó los conceptos de permanencia y de absolutos (por ejemplo, la perfección absoluta) que suelen ser esenciales en los sistemas de creencias religiosas.

Su énfasis en los hechos comprobados de la evolución y, aún más, en los errores de las perspectivas que la contradicen, provocó mucha discusión a lo largo de la semana. Al día siguiente, una joven que fue fundamentalista cristiana por más de una década comentó: “Tal vez es raro responder así a su charla, pero cuando dijo que no existe la perfección absoluta, sentí que se me quitaba un gran peso. Siempre nos han dicho que la mujer debe tener cierto aspecto, cierta clase de belleza, pero la perfección no existe”.

La primera noche vimos otro programa que estimuló ideas y dejó su sello en el resto de la semana. Vimos el documental Sir! No Sir!, que relata hechos históricos emocionantes y estimulantes que la mayoría de los voluntarios no conocían y que les hicieron evaluar su propio compromiso: que soldados estadounidenses, muchos de la misma edad que ellos, aceptaron riesgos personales increíbles para ser fieles a sus principios y oponerse a la guerra de Vietnam.

Generalmente los voluntarios, después de una mañana de desayuno y discusiones, se formaban en equipos para ir a diferentes partes de la ciudad y hablar con turistas y soldados, tenderos y vendedores ambulantes, punketos y profesionistas. Llevaban centenares de copias de la convocatoria de Sacar Corriendo al Gobierno de Bush, tablillas, botes para contribuciones y manojos de impresionantes carteles de la matanza de Haditha y de oposición a un ataque contra Irán. Muchas veces les sorprendió que poca gente, ya fuera en el barrio negro de Harlem, en el barrio de artistas de Chelsea o en otros lugares, sabía de la masacre de Haditha.

Muchos activistas se volvían más audaces cada día, alentados por la cálida recepción en la mayoría de los lugares y por su creciente conocimiento de los crímenes del gobierno de Bush. Un día, cuando llegaron un tantito tarde para volantear a los pasajeros de un barco que iba a la Estatua de Libertad, un voluntario de San Francisco les gritó las primeras líneas de la Convocatoria: “Tu gobierno está librando una guerra asesina ilegítima contra Irak, basada en mentiras, y tiene a otros países en la mira. Tu gobierno tortura, y lo defiende… Todo esto lleva a muchos a pensar en Hitler, y con razón”. Cuando terminó de leerla, los turistas, de todo el mundo, lo aplaudieron con entusiasmo mientras el barco zarpaba.

Hubo debates acerca de cómo analizar esa recepción cálida. Unos activistas estaban frustrados y dijeron: “Dondequiera que vamos, se alegran de que nosotros estemos haciendo esto, pero ellos necesitan hacerlo también”. Un punketo de un pueblo chico de Indiana respondió una mañana: “No saben qué suave es aquí. Traten de hacer esto en Indiana”. Comentó que mucha gente de los estados “rojos” tampoco quiere a Bush, pero no es fácil encontrarla y organizarla.

Se debatió mucho si “llegar a los de en medio” significa aguar el mensaje o si les debemos a todos una sacudida de la verdad; cómo deslindar el campo entre la religión y la teocracia; cómo convencer a la gente de que no debe depender de los demócratas para sacarnos de problemas, sin exigir que rompan con los demócratas para entrar al movimiento; y cómo hablar de una manera impactante y prender una resistencia masiva y sin precedentes y no dar la impresión, sin quererlo, de que “si no son radicales, no son invitados”.

Muchas cuestiones no se resolvieron y seguramente brotarán de nuevo al realizar, juntos con las personas que llegarán a conocer y movilizar, el trabajo para sacar corriendo a este gobierno. Así es como debe ser, porque hasta ahora nadie ha emprendido la clase de tarea histórica que esos jóvenes han asumido con El Mundo No Puede Esperar.

El último día, pude hablar con varios voluntarios antes de que se fueran. En el transcurso de la semana, todos habían cambiado los planes de su vida. En este grupito, todos decidieron participar en la Gira de camiones para desarrollar fuerzas para el 5 de octubre, o mudarse a Nueva York para trabajar en la Sede Nacional o ir a los conciertos de Warped Tour en todo el país y popularizar El Mundo No Puede Esperar.

Un voluntario dijo: “Sí tengo certeza moral. Vine porque pensaba que sabía lo jodida que está la situación, pero en realidad no tenía ni idea. Me da tanto coraje que mi gobierno torture, y si alguien me dice que no puedo ni debo responder, pues simplemente no acepto eso”.

Otra voluntaria estaba muy emocionada al describir todo el trabajo organizativo que había hecho en Texas antes de venir a Nueva York y lo chido que era conocer “a otra gente de mi edad que son como yo, que quieren dedicar su vida a algo importante. Almorcé hoy con los nuevos amigos que he conocido aquí y decíamos: ‘¿Cómo podría estar en clase hoy o en la casa pensando no más en un trabajo veraniego? Están eliminando los derechos de la mujer, están torturando. No voy a quedarme con los brazos cruzados, para nada’”.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

El Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar examina...

Posibles formas de ataque a Irán

Al cierre de esta edición, George Bush anunció que Irán tiene “semanas, no meses” para aceptar la inspección de sus instalaciones nucleares por equipos internacionales; también dijo que si no suspende sus programas de investigación y desarrollo de tecnología nuclear, “tiene que haber una consecuencia”. “Le hemos dado a Irán un tiempo limitado, semanas, no meses”, dijo Bush.
La semana pasada presentamos un análisis de Larry Everest sobre el anuncio de negociaciones con el gobierno de Irán (ver “Nuevas maniobras de Estados Unidos en Irán: Cambios tácticos, mayores amenazas y el peligro de guerra”, Revolución #50 y revcom.us). En ese artículo, Everest señala:
Un editorial reciente del Wall Street Journal (1º de junio) escrito por Robert Blackwill (ex subasesor de seguridad nacional de Bush y enviado presidencial a Irak) delinea las necesidades que tiene el imperio en Irán, desde un punto de vista imperialista. Empieza diciendo: “Hay fuertes razones para no usar la fuerza militar estadounidense para frenar el programa nuclear de Irán. Irán tomaría fuertes represalias en Irak, en Afganistán y quizá contra el territorio de Estados Unidos. [Un ataque militar] tendría un efecto volcánico en el mundo musulmán. Aumentaría el terror contra Estados Unidos. El Islam se radicalizaría más. El precio del petróleo se dispararía, con consecuencias nocivas para la economía internacional, incluso si Irán no interrumpe su suministro. La población de Irán probablemente apoyaría a los ulemas. La opinión global se desplazaría más contra Estados Unidos”.
Pero después presenta razones más fuertes para el ataque: “Usar la fuerza militar estadounidense contra la infraestructura nuclear de Irán obviamente conllevaría grandes riesgos. Pero consentir en que Irán tenga capacidad de armas nucleares sería profundamente peligroso para Estados Unidos y democracias afines por muchas décadas. Todo el mundo, amigos y enemigos, lo vería como una derrota estratégica de Estados Unidos, e inclinaría el equilibro de poder en el Medio Oriente a favor de Irán… John McCain lo ha resumido: ‘Lo único peor que ejercer nosotros una opción militar es que Irán tenga armas nucleares’”.
Everest concluye: “Este análisis de un alto miembro del equipo de Bush debe tomarse con toda seriedad”.
Hace poco el Servicio Noticioso Un Mundo que Ganar (UMQG) publicó un análisis de las formas en que podría darse la agresión contra Irán. Titulado “Posibles tácticas de Estados Unidos en pos de sus intereses estratégicos en Irán”, es parte de la serie de tres artículos “Irán: La amenaza de otra guerra”. A continuación publicamos pasajes del artículo:
*****
Nadie debe pensar que la oferta de negociaciones directas con Teherán es una indicación de que Washington ha decidido no seguir esa ruta [la guerra]. Al margen de que se realicen o no se realicen las pláticas, y sin poder predecir los resultados, se puede afirmar con certeza que un acto bélico unilateral contra Irán requiere un proceso previo de diplomacia para crear las condiciones políticas necesarias: preparar la opinión pública nacional e internacional, y negociar y presionar a las otras grandes potencias.
Un artículo del New York Times (2 de junio) que examina el porqué de esa oferta dice: “Pocos asesores de la presidencia creen que los líderes de Irán aceptarán la principal condición de Bush”: que Irán, de todos los países de la Tierra, acepte la prohibición total de enriquecer o reprocesar uranio, inclusive con inspección internacional. Eso sería el equivalente de renunciar a la soberanía nacional. Es como si Bush le hubiera ofrecido al gobierno iraní que le lama las botas en público y que cometa suicidio político. Es “una oferta que tenía la intención de fracasar”, continúa el New York Times. Una fuente allegada al gobierno explicó las verdaderas intenciones: “Si vamos a confrontar a Irán, tenemos que decir que antes tratamos de hablar”.
El analista Paul Reynolds de BBC (2 de junio) ofrece una explicación más directa: “Los halcones de Washington han aceptado la maniobra porque creen que una oferta de conversaciones directas ahora le dará mayor peso a sus argumentos de acción militar más adelante. También corteja el apoyo de Rusia y China… cuando [las negociaciones fracasen, los halcones] pedirán que el Consejo de Seguridad le ordene a Irán suspender el enriquecimiento y, entonces, si Rusia y China bloquean las sanciones, pedirán medidas unilaterales de Estados Unidos y sus aliados. Si eso fallase, seguiría la discusión de un ataque militar”.
Sanciones
Estados Unidos no le pidió de entrada al Consejo de Seguridad de la ONU que aplicara sanciones diplomáticas y económicas contra Irán, en gran parte por la oposición de Rusia y China. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo en marzo: “Nadie ha dicho que tenemos que correr a imponer sanciones”. Pero ese es el camino que trazó Washington y parece que desde el comienzo tenía cierto calendario. A principios de junio, Rice anunció: “En serio tenemos que resolver esto en cosa de semanas, no meses”.
Aunque los detalles siguen en secreto, parece que se acordaron varias sanciones en la reunión del 1º de junio de Estados Unidos, los otros cuatro miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (Inglaterra, Francia, Rusia y China), Alemania y el encargado de diplomacia de la Unión Europea, celebrada en Viena. La prensa informa que Rusia y China dijeron que inclusive si no aprueban las sanciones, no las bloquearán. El “menú” de castigos a Irán si no acepta el ultimátum va de prohibir los viajes de los funcionarios del gobierno a un embargo de armas. Tal embargo podría trazar un cerco militar alrededor de Irán. Paso a paso, las sanciones podrían preparar las condiciones para la guerra, inclusive si otras potencias vacilan o se oponen. Observando el proceso de la guerra contra Irak, es claro que la diplomacia, las sanciones, las maniobras en el Consejo de Seguridad de la ONU, etc., no impidieron la guerra y, por el contrario, prepararon el camino para ella. El plan de Washington esta vez, presentado por Rice, es reducir las riñas de las grandes potencias en el proceso.
Un embargo de armas reduciría fuertemente la capacidad de Irán de defenderse, puesto que buena parte de sus armamentos avanzados son importados de Rusia y China. En general, la República Islámica de Irán es sumamente vulnerable a la presión externa porque su economía está íntimamente ligada al mercado mundial. El fuerte aumento del precio del petróleo en la última década no ha hecho que la economía de Irán sea más independiente; por el contrario, la ha vuelto más dependiente de las exportaciones de petróleo. Las divisas del petróleo casi se han triplicado desde 1997 y ahora son tres cuartos de los ingresos del gobierno. Además, un bloqueo de las importaciones, especialmente de maquinaria y tecnología, podría paralizar rápidamente toda la economía. Eso debilitaría la capacidad de defensa, por no decir nada de la estabilidad política del gobierno. Hasta ahora Rusia y China no han querido aceptar sanciones que les impidan comprar petróleo iraní, pero si ven barcos militares de Estados Unidos y Europa en el golfo Pérsico, podrían cambiar de idea.
Cuando un embargo se impone por las armas, es un acto bélico. Por eso es que los embargos tienen la costumbre de volverse acciones militares de la noche a la mañana. En la I Guerra Mundial, Alemania atacó los barcos de Estados Unidos que iban para la bloqueada Inglaterra, y ese fue el pretexto de Estados Unidos para entrar a la guerra. En la II Guerra Mundial, el bloqueo estadounidense de barcos petroleros que iban para Japón provocó el ataque japonés a Pearl Harbor. El embargo de una década contra el gobierno de Saddam Hussein lo debilitó tanto en los aspectos económico y militar que estaba en condiciones perfectas para una derrota, incluso antes de la invasión estadounidense. El embargo fue la primera (pero no la única) arma de destrucción masiva de Estados Unidos. Eso no quiere decir necesariamente que Washington tolerará una década de embargo esta vez.
Opciones militares: Ocupación
Si Estados Unidos decide lanzar un ataque militar contra Irán, la forma del ataque depende de muchos factores, como las diferencias entre las grandes potencias, la oposición pública a la guerra y la situación política en general, y las capacidades militares del Pentágono…
Estados Unidos está estancado en Irak y tiene crecientes dificultades en Afganistán. En este momento y en el futuro inmediato, las fuerzas armadas apenas dan abasto para evitar la pérdida completa y un fracaso final en Irak…
Además, Irán es un país mucho más grande que Irak, con una población tres veces mayor. El terreno es accidentado y dificultaría el movimiento de tanques y maquinaria militar estadounidense. Inclusive en Irak, donde el terreno es más favorable, las unidades blindadas de Estados Unidos no han podido responder eficazmente a la clase de guerra que están librando las fuerzas de la resistencia.
Si, como dicen muchos analistas estadounidenses, se necesitan el triple de las tropas que hay en Irak para pasar de ocupar a controlar realmente el país, y si se extrapola eso a Irán, pareciera que Estados Unidos no tiene los medios necesarios para lograr sus objetivos en Irán, a pesar de las arrogantes amenazas del gobierno de Bush.
En una apelación a sus colegas imperialistas titulada “No ataquen a Irán” (Internacional Herald Tribune, 26 de abril), el ex asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski advirtió: “América tiene preponderancia en el mundo, pero no tiene la fuerza, ni la inclinación interna, de imponer su voluntad y de continuar haciéndolo ante una resistencia costosa y prolongada. Esa es la lección que dejaron las experiencias de Vietnam y de Irak”. Advierte que si de todos modos atacan a Irán, “la era del predominio americano podría llegar a un fin prematuro”.
Para entender la perspectiva de Brzezinski, debe recordarse que durante la revolución iraní de 1979 era un “defensor de la mano de hierro” y le urgió al sha “reprimir” y matar a todos los que fuera necesario para conservar el poder. (Ver The Iranian Revolution: An Oral History, de Henry Precht, encargado de la sección de Irán del Departamento de Estado). Brzezinski tomó esa posición en gran parte porque Estados Unidos estaba usando al gobierno del sha para contener a la Unión Soviética. Su posición actual está igualmente motivada por los intereses generales del imperio estadounidense.
El comentario de Brzezinski sobre “la inclinación interna” parece ser una referencia a que se necesitaría un reclutamiento masivo para duplicar, triplicar o más las tropas. Eso podría iniciar un enorme cambio en la situación política interna del gobierno de Bush. Brzezinski reconoce que esto sería muy difícil políticamente ahora y ofrece una solución al problema: “Si hubiera otro ataque terrorista en Estados Unidos, pueden apostar su último dólar a que de inmediato se acusará a Irán a fin de generar una histeria pública a favor de la acción militar”…
Un ataque militar contra Irán
Otra opción que se está discutiendo públicamente en Estados Unidos es un ataque militar contra los sitios nucleares y blancos militares y políticos selectos. Eso, indudablemente, cabe dentro de las capacidades de Estados Unidos, a pesar de sus debilidades. Es la clase de guerra que le gusta, con gran poder tecnológico y económico en un combate sumamente desigual (“muerte desde el cielo”). La pregunta es: ¿cuáles serían los beneficios políticos y militares de tal acción?
Muchos estrategas imperialistas dicen que sería fácil darle un golpe devastador al programa nuclear de Irán con misiles o aviones. Pero, primero que todo, ese programa no es la principal preocupación de Washington. Segundo, inclusive si esa preocupación fuera real, sabe que Irán dista mucho de producir armas nucleares. Un ataque podría asestarle golpes militares y políticos al gobierno iraní, pero probablemente no alcanzaría directamente los objetivos estadounidenses en Irán y el resto de la región. La idea de que podría contribuir a que caiga el gobierno no parece realista. Por el contrario, los círculos gobernantes de Irán podrían cerrar filas; también podría llevar a que el gobierno, ahora aislado, reciba apoyo popular por motivos nacionalistas.
Además, lo que se conciba como una acción limitada podría ampliarse si Irán toma represalias en otras áreas. Por ejemplo, podría bloquear el estrecho de Hormuz, por donde pasa cada día el petróleo de la región, o disparar contra las bases estadounidenses en la región o contraatacar por medio de aliados en Irak, Afganistán o Líbano. Un ataque aéreo contra unos pocos blancos podría desembocar en un conflicto militar de gran escala entre los dos países. Asimismo, y lo que sería peor para Estados Unidos, podría encender todo el Medio Oriente y crear una situación que rebase la capacidad militar estadounidense, aunque se puede argumentar que para Estados Unidos alcanzar la hegemonía en la región es una cuestión de “todo o nada”.
Por último, un ataque limitado contra Irán (a diferencia de un golpe contundente) podría aumentar la tensión entre los imperialistas. Las grandes potencias han tenido desacuerdos sobre atacar a Irán, cuándo y cómo. En el caso de la guerra de Irak, la oposición de las clases dominantes europeas se silenció cuando Estados Unidos lanzó una invasión de gran escala y las otras potencias tuvieron que aceptar la dominación estadounidense como un hecho consumado. Además de que un ataque limitado podría no alcanzar los objetivos de Washington, podría encender una furiosa oposición por todo el mundo. Como sucedió en la guerra contra Irak, esto podría interactuar con los planes de otras potencias imperialistas que velan por sus propios intereses, mientras que no se resuelva la cuestión de quién controla a Irán.
Desmembrar a Irán
Aparte de las opciones mencionadas, hay otras formas posibles de intervención que se discuten menos. Una es la invasión de una parte de Irán con el fin de separarla del resto del país. La provincia sur de Khuzestán sería el blanco más probable. Ahí están la mayoría de los recursos petroleros de Irán. Durante la guerra de Irak-Irán de la década de 1980, la meta estratégica de Saddam era conquistar esa provincia (con estímulo de Estados Unidos).
Khuzestán tiene importantes ventajas para Estados Unidos desde un punto de vista militar. Tiene una extensa frontera con Irak y terreno plano, lo que permitiría montar y realizar una invasión con relativa rapidez. Basora, la principal ciudad del sur de Irak, está a pocas horas de distancia de Ahvaz, la capital de Khuzestán. Estados Unidos podría realizar esa invasión parcial con el pretexto de “estabilizar” a Irak. Con el fin de reducir el costo político de esa maniobra, Washington ya está criticando a Irán por intervenir en los asuntos de Irak. (No importa que los partidos chiítas iraquíes que apoya la República Islámica de Irán sean miembros del gobierno de ocupación que instaló Estados Unidos. Este incluso acusa a Irán de “armar a los terroristas” en Irak, aunque eso no tenga pruebas y ni siquiera lógica. Es inconcebible que el gobierno chiíta de Irán le dé apoyo a los fuerzas sunitas que luchan contra la ocupación).
La ocupación de la provincia de Khuzestán haría más que aplicar una fuerte presión económica al gobierno iraní, e inclusive paralizarlo y acelerar su caída. También podría atizar el descontento que crea la opresión étnica en todos los rincones de Irán. Aproximadamente la mitad de la población son nacionalidades oprimidas por el gobierno central, que representa principalmente a la nacionalidad dominante, la persa. Estados Unidos podría justificar una invasión diciendo que va a ayudar a la población árabe de la provincia y que dicho grupo lo ha “invitado” a que le ayude.
El artículo del periodista Seymour Hersh sobre los preparativos para invadir a Irán (New Yorker, 17 de abril de 2006) dice: “Un asesor del gobierno que tiene contactos con civiles del Pentágono me dijo que las unidades están trabajando con grupos minoritarios en Irán, como los azeris del norte, los baluchis del sureste y los curdos del noreste”. El carácter explosivo de las minorías nacionales de Irán se vio en mayo con las grandes protestas que estallaron en la provincia de Azerbaiyán por unos cartones que presentan a los azeris como cucarachas estúpidas. En los últimos meses también se han dado incidentes en Baluchistán. Algunas fuerzas curdas iraníes ya están siguiendo el camino de Jalal Talabani y Massoud Barzani, los líderes curdos iraquíes que son los aliados de más confianza de Washington en Irak y a quienes se les ve con frecuencia en los think tanks de política exterior en Estados Unidos.
Ahvaz ha presenciado disturbios por más de un año. Sin duda las masas han salido a protestar contra las medidas represivas de Teherán, pero la explosión de bombas en centros urbanos congestionados hace preguntarse quiénes son los perpetradores. El gobierno islámico ha acusado de ingerencia a Estados Unidos y a Gran Bretaña. El hecho de que los informantes de Hersh no mencionen la minoría árabe de Irán no quiere decir que Estados Unidos no esté trabajando también en ese frente.
Si la invasión se limitara a Khuzestán, no necesitaría una fuerza militar muy grande. Pero no es seguro que Estados Unidos sea capaz de enviar siquiera las tropas necesarias. Además, es imposible predecir exactamente qué podría seguir a una ocupación de esa región. De todos modos, podría jalar a Estados Unidos a las circunstancias desfavorables que quiere evitar.
¿Es pura fanfarronada la amenaza de un ataque nuclear contra Irán?
La divulgación de que el Pentágono está discutiendo el uso de armas nucleares “tácticas” contra blancos en Irán alarmó y conmocionó al mundo cuando se publicó el artículo de Hersh. El artículo también divulgó que “los aviones tácticos de la marina han estado ensayando misiones de ataques nucleares cerca de los radares que Irán tiene en la costa”.
Algunos han dicho que se trata apenas de amenazas sin peso. Jack Straw, el ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña en ese momento, dijo que la idea era una “locura”. Sea locura o no, la discusión es tan concreta que políticos imperialistas como el senador Edward Kennedy han demandado abiertamente que solo se usen armas convencionales y no armas nucleares contra Irán… George Bush deliberadamente no ha querido decir que no lo hará. Como informó el periódico inglés Guardian (4 de mayo): “Cuando se le preguntó si las opciones con respecto a Irán ‘incluyen la posibilidad de un ataque nuclear’, si Teherán no suspende el enriquecimiento de uranio, Bush contestó: ‘Todas las opciones están en el tapete’”.
Cuando el imperialismo estadounidense pela los dientes deliberadamente, hay que tomar eso en serio. Ante la contradicción de que necesita avanzar hacia sus objetivos en el Medio Oriente pero no tiene suficientes tropas para hacerlo, podría tratar de resolver el problema de la manera más peligrosa. Las armas nucleares son una “opción” y “están en el menú”: los estrategas imperialistas usan palabras inocentes para grandes crímenes. Algunas fuerzas del gobierno de Bush y de la clase dominante creen que el arsenal nuclear es el medio para superar sus limitaciones y reafirmar su fuerza como superpotencia. El resultado podría ser la muerte inmediata de cientos de miles y la muerte lenta de muchos más. Pero la clase dominante de este país ha demostrado una y otra vez, en Hiroshima, Vietnam e Irak, que no teme derramar sangre si lo considera necesario para alcanzar sus objetivos e intereses. Son unos expertos en derramar sangre. La arrogancia de los civiles y los militares de que pueden aplastar a Irán se basa en la posibilidad de un ataque nuclear, como Bush lo ha dicho claramente.

 

Revolución #52, 25 de junio de 2006

 

Hay que ver: El camino a Guantánamo

El camino a Guantánamo, una película dirigida por Michael Winterbottom y Mat Whitecross, es un informe de primera mano de tres ciudadanos ingleses detenidos por dos años en el penal militar estadounidense en Guantánamo, Cuba. A los tres, conocidos como “Los tres de Tipton”, por la ciudad inglesa de donde son, los pusieron en libertad sin acusarlos de nada.

La película es parte documental y parte recreación. Mientras en el fondo se presenta una reconstrucción del tratamiento que recibieron, los tres describen las horribles condiciones de Guantánamo y su dura prueba a manos de los servicios de inteligencia estadounidense e inglés, que trataron de hacerles confesar vínculos que no tenían con Osama bin Laden y Al Qaeda.

La policía detuvo e interrogó a dos de los actores y dos de los ex presos en el aeropuerto cuando regresaban del Festival de Cine de Berlín, donde la película fue galardonada con el Oso Plateado. La BBC informó que le preguntaron a un actor si planea hacer más películas políticas.

La Asociación Cinematográfica de América, el grupo que evalúa películas, censuró el afiche de publicidad de la película, que tiene un preso encadenado y encapuchado.

El estreno de El camino a Guantánamo será el 23 de junio en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, Boston y Washington, D.C., y el 7 de julio en otras ciudades.

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Hoja de información

Palestina: Una historia de ocupación y resistencia

Las noticias recientes han centrado la atención mundial en la situación de Palestina: el asesinato de siete palestinos en una playa de Gaza por la artillería israelí (y las afirmaciones del gobierno israelí de que no tiene la culpa); los choques de grupos palestinos, especialmente Hamas y Fatah; y el intenso sufrimiento de los palestinos debido a la suspensión de ayuda internacional. Pronto presentaremos un análisis de estos sucesos. Como telón de fondo, en este número presentamos información básica sobre la historia de la ocupación israelí y la resistencia palestina.

Una realidad central sobre el estado de Israel es que es el perro de ataque del imperialismo yanqui en el Medio Oriente: una región estratégica de reservas petroleras que es la puerta a Europa, Asia y África.

Si no fuera por la ayuda estadounidense, Israel no existiría. Por décadas ha recibido de $2 a $3 mil millones anuales de ayuda, lo que le ha permitido construir uno de los ejércitos más poderosos del mundo. El libro Deadly Arsenals (Arsenales mortíferos) calcula que Israel tiene 100 misiles de corto y medio alcance con capacidad nuclear. También tiene armas nucleares que se pueden soltar de aviones o lanzar desde barcos.

Israel es el opresor directo de la nación palestina. También ha cometido muchas agresiones contra las masas y otros crímenes en la región y por todo el mundo al servicio del imperialismo. Invadió Líbano en 1976 y en 1982, y mató a más de 20,000 libaneses y palestinos. En 1982, bombardeó un reactor nuclear de Irak. En 1991 y 2003 apoyó a Estados Unidos en las guerras contra Irak. Los agentes israelíes han entrenado a torturadores de Guatemala, Sudáfrica y muchos otros países; Israel vende armas a gobiernos reaccionarios pro yanquis en todo el planeta.

El imperialismo, Israel y el pueblo palestino

Desde el siglo XVI hasta la I Guerra Mundial, el imperio otomano gobernó Palestina. La nación palestina moderna se forjó en el curso de la resistencia contra ese imperio, con una cultura común, un territorio contiguo y una vida económica truncada pero coherente de agricultura y procesamiento de productos agrícolas (como el aceite de oliva). Al final de la I Guerra Mundial, en 1918, unos 680,000 palestinos y 56,000 judíos (algunos de ellos eran refugiados de los pogromos de Europa) habitaban Palestina, y los primeros eran dueños del 97% de las tierras.

Después de la I Guerra Mundial, las potencias imperialistas se repartieron Palestina y los demás territorios del derrotado imperio otomano en medio de una encarnizada competencia por el petróleo, un producto económico y militar muy codiciado. En 1922, Gran Bretaña logró que la Liga de Naciones le otorgara un “mandato” para gobernar a Palestina como colonia. De 1933 a 1945, en medio de la II Guerra Mundial y el holocausto en Europa, Gran Bretaña y Estados Unidos restringieron la inmigración de los judíos a sus países para que emigraran a Palestina.

Los sionistas europeos empezaron a colonizar la Palestina histórica (lo que hoy son Israel, Gaza y Cisjordania) en la década de 1880. El movimiento sionista surgió en parte como respuesta de ciertos sectores judíos a la persecución en Europa. Pero en contraposición a las fuerzas que luchaban contra la reacción (muchas veces dirigidas por comunistas, que gozaban de mucho apoyo de los judíos), los dirigentes sionistas ofrecieron establecer un estado colonizador en el Medio Oriente al servicio de las potencias imperialistas. Cuando los imperialistas ingleses aprobaron ese plan al comienzo del sigo XX, empezó a llegar una ola de colonos sionistas.

En 1936, los palestinos se alzaron en armas contra las autoridades británicas y los colonos sionistas. En 1939, Gran Bretaña aplastó el levantamiento sin piedad y promulgó leyes de emergencia que imponían la pena de muerte a todo palestino que tuviera un arma.

Tras la II Guerra Mundial, Estados Unidos surgió como la primera potencia imperialista y reemplazó a Gran Bretaña como mandamás en el Medio Oriente. En noviembre de 1947, maniobró una resolución de la ONU que dividió a Palestina en dos estados, un estado sionista y otro árabe. En aquel momento, los palestinos tenían el 92% de la tierra y el doble de la población que los sionistas, pero la división le dio el 54% del territorio a Israel. En mayo de 1948, cuando los palestinos y los países árabes rechazaron la división de Palestina, Israel inició una guerra contra los palestinos. Las fuerzas israelíes masacraron a 250 personas indefensas en el pueblo de Deir Yassin, 100 de ellas mujeres y niños, con el fin de sembrar terror y hacer huir a los palestinos. En enero de 1949, cuando terminó la guerra, casi 800,000 palestinos (los dos tercios de la población) estaban exilados en Líbano, Jordania, Siria, Gaza y Cisjordania, e Israel confiscó el 77% de Palestina.

En los años 60, se dio un auge de lucha revolucionaria en Palestina. En 1965, varias organizaciones guerrilleras emprendieron la lucha armada con el fin de crear un estado democrático laico (no religioso) en todo el territorio palestino. En marzo de 1968, los combatientes palestinos repelieron un ataque israelí de gran envergadura en la batalla de Karameh, Jordania. En 1967, Israel lanzó la “guerra de Seis Días” y se apoderó de lo que le faltaba de la Palestina histórica (el 23% restante del territorio de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental), además de la península de Sinai (de Egipto) y Golán (de Siria).

La Resolución 242 de la ONU ordenó que Israel se retirara de las tierras ocupadas, pero Israel empezó a construir asentamientos fortificados. Desde 1967 los palestinos de Cisjordania y Gaza han experimentado una cruel ocupación militar, no han tenido derechos básicos y no han podido desarrollar una economía viable.

El mortal “proceso de paz”

La intifada (levantamiento) palestina de finales de los años 80 sacudió a Israel y a los imperialistas yanquis. Además de reprimirla con la fuerza de las armas, estos iniciaron el “proceso de paz”. Un elemento clave de la estrategia estadounidense ha sido el plan de “dos estados”: que los palestinos reconozcan al estado de Israel (y olviden la lucha) a cambio de un “miniestado” en Cisjordania y Gaza. Hacia finales de los años 80, el líder de la Organización de Liberación Palestina (OLP), Yasir Arafat, básicamente aceptó esa propuesta.

Estados Unidos e Israel no tienen la menor intención de permitir la creación de un estado palestino independiente. Conforme al “proceso de paz” de Oslo de 1993, Israel transfirió 40% de Cisjordania al control total o parcial de la Autoridad Palestina. Pero eso es solo el 10% del territorio palestino y son pequeñas parcelas aisladas y rodeadas. Israel controla las principales carreteras, las fuentes de agua, las fronteras y la salida al mar. El Acuerdo de Oslo tampoco dice nada sobre los 4 millones de refugiados palestinos que viven fuera de Israel, Cisjordania y Gaza. Durante los años del “proceso de paz” (de 1993 a 2000), la cantidad de colonos israelíes se duplicó.

Estados Unidos e Israel abandonaron ese “proceso de paz” en el 2000 a favor de tácticas más duras. Israel siguió construyendo nuevos asentamientos y ahora tiene centenares, protegidos por el ejército.

Desde finales de los años 80, Israel a veces ha fomentado el crecimiento del grupo fundamentalista islámico Hamas como contrapeso a los grupos laicos y para azuzar choques entre los grupos palestinos. Hamas, con su ideología reaccionaria, es en cierto sentido un complemento ideal para Estados Unidos e Israel, porque les permite pintarse de democracias modernas que se oponen a la teocracia oscurantista. (La gente progresista de Estados Unidos que quiere oponerse a la teocracia fundamentalista puede empezar aquí mismo, donde hay un presidente muy conectado con los teócratas fascistas cristianos). Estados Unidos e Israel han aprovechado la victoria de Hamas en las elecciones como pretexto para desencadenar más brutalidad contra los palestinos y colocarla en el contexto de la “guerra contra el terror”.

Una ocupación más brutal

La agresión de Israel contra los palestinos se redobló con el gobierno de Ariel Sharon en el 2001. (Sharon dirigió la masacre de centenares de palestinos en los campos de refugiados Sabra y Chatila en Beirut, Líbano, en 1962).

En el 2002, Israel empezó a construir una barrera fortificada de 400 millas de largo (con muros de concreto, cercas electrificadas, sensores, alambre de navaja, trincheras y torres de vigilancia) en territorio Cisjordania. Este muro aísla a muchos pueblos palestinos, separa a los agricultores de sus campos y les roba más territorios a los palestinos.

En septiembre del 2005, Sharon se “retiró” de Gaza: sacó las tropas y desmanteló los asentamientos y bases militares. Esto era parte de un plan para convertir a Gaza en una gran cárcel para los 1.4 millones de palestinos que viven ahí, y anexar más territorio en Cisjordania. Ehud Olmert, el sucesor de Sharon, ha seguido el mismo camino. Anunció que Israel “se retirará unilateralmente” de Cisjordania, lo que significa que consolidará el control de los territorios más valiosos y estratégicos y aislará más los centros palestinos.

Este año, tras la victoria de Hamas en las elecciones legislativas, Estados Unidos y Europa cortaron o limitaron la ayuda a la Autoridad Palestina. Esta estrangulación económica ha tenido consecuencias traumáticas para el pueblo. Más de la mitad de los palestinos de Cisjordania y Gaza viven en la pobreza, con menos de 2 dólares al día. La Organización de Salud Mundial de la ONU advierte que “se avecina” una crisis de salud por la escasez de medicinas, combustible y otros artículos de primera necesidad en hospitales y clínicas.

 

 

Revolución #52, 25 de junio de 2006

Del Borrador del Programa del PCR y de "La posición sobre la homosexualidad del Borrador del Programa"

Del Borrador del Programa del PCR, EU

"En cuanto a las relaciones íntimas, la sociedad socialista fomentará los valores de amor mutuo, respeto mutuo e igualdad en las relaciones personales, familiares y sexuales, y creará las condiciones para poner en práctica esos valores.

"El proletariado revolucionario se opone rotundamente a los ataques a la homosexualidad por fuerzas reaccionarias (como los fundamentalistas religiosos) y a toda agresión física, discriminación y represión gubernamental a los homosexuales: algo muy común y enconado en Estados Unidos hoy. En la nueva sociedad se prohibirá la discriminación a los homosexuales y se luchará contra ella en toda esfera, incluida la de las relaciones personales y familiares".

Borrador del Programa, parte I, p. 21

 "En la sociedad burguesa, las relaciones sexuales e íntimas entre hombres y mujeres son un espejo de la ideología de la supremacía masculina y el derecho masculino; existen en un marco social donde la opresión de la mujer es un elemento fundamental y esencial. El proletariado movilizará a las masas para transformar todo eso radicalmente en el proceso de eliminar la opresión de la mujer, y toda clase de opresión y explotación. En la esfera de las relaciones íntimas, la sociedad socialista alentará a conducirse de una forma que contribuya a extirpar la opresión de la mujer".

 Del apéndice "La revolución proletaria y la emancipación de la mujer", p.101

 De La posición sobre la homosexualidad del Borrador del Programa

 "Como revolucionarios maoístas, queremos levantar el peso que han impuesto miles de años de moral e instituciones tradicionales (opresivas) sobre toda la conducta y las relaciones sociales humanas. Por ello, en el campo de la sexualidad no tomamos la posición de ‘policías de la cama’. Reconocemos la gran variedad y complejidad de la expresión sexual humana a lo largo de la historia, y que la conducta sexual humana no es estática ni inmutable. También sabemos que el conocimiento actual sobre las muchas características de la sexualidad humana, a nivel individual y social, es incompleto. Asimismo entendemos que aunque ha habido importantes experiencias en la sociedad socialista (que es necesario analizar más a fondo), no es posible predecir completamente cómo se manifestará la conducta sexual en la sociedad socialista y posteriormente en la sociedad comunista (ni cuál será el ‘significado’ y la importancia social de varias prácticas en dichos nuevos contextos sociales).

de “La posición sobre la homosexualidad del Borrador del Programa”

"Muchas relaciones sexuales y otras relaciones íntimas obviamente brindan beneficios positivos a individuos y a la sociedad, pero nuestra posición es que desde que surgieron la propiedad privada y las diferencias de clase todas las relaciones sexuales han tenido el sello de la opresión histórica de la mujer, y siguen impregnadas de esa característica fundamental de la sociedad de clases. Para lograr un cambio radical estratégico en este campo, es necesario transformar sustancialmente todas las relaciones sexuales.

"¡Por eso las relaciones sexuales son algo tan problemático en el mundo moderno! Para el individuo no es fácil formar lazos sociales y sexuales positivos que vayan contra la corriente, en vez de calcar la subyugación general de la mujer característica de la sociedad burguesa y de todas las sociedades signadas por relaciones de explotación y opresión. Para el individuo no es fácil formar lazos de amor mutuo, respeto e igualdad, ¡cuando en la sociedad predomina, se fomenta y se refuerza lo contrario!

"Como todo lo que vale la pena, para lograr esto se necesita lucha y una amplia visión de un futuro radicalmente mejor; fundamentalmente, se requiere la transformación y revolucionarización radical de toda la sociedad, de todas las relaciones sociales".

 de “La posición sobre la homosexualidad del Borrador del Programa”

Revolución #52, 25 de junio de 2006

El cruel programa del ataque al matrimonio gay

“Los fascistas cristianos dicen que el matrimonio gay ataca la institución de la familia. A veces, personas sensatas y humanas se rascan la cabeza y les preguntan: ‘¿Pero qué daño hace el matrimonio de dos personas que quieren consolidar sus relaciones íntimas con igualdad?’. Efectivamente, el matrimonio de dos personas gay no le hace ningún daño a eso. Pero ese no es el asunto. Los fascistas cristianos tienen todo un programa sobre el matrimonio, del que forma parte el matrimonio por convenio (un ‘contrato con dios’ que restringe el divorcio) y la restricción y a la larga la eliminación del divorcio.

“La actual batalla por las leyes matrimoniales debe verse en el contexto de las presiones que tiene el imperialismo estadounidense hoy y de los medios que está empleando la clase dominante para forjar cohesión social en estos tiempos”.

Lee todo el artículo en http://revcom.us/a/051/ataque-matrimonio-gay.html