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carnivore.spy@FBI.gov

Obrero Revolucionario #1070, 17 de septiembre, 2000

Imaginemos que el gobierno puede intervenir el correo electrónico y seguirle la pista a uno en la Internet, es decir, enterarse de los sitios web que visita y los grupos de debate en las cuales participa. Imaginemos un sistema de espionaje policial al correo electrónico que se extiende por todo el planeta, un sistema diseñado por una agencia de inteligencia muy siniestra que hostiga y ataca a movimientos de oposición.Tal sistema existe. Se llama Carnivore y fue diseñado por el FBI.

La noticia de Carnivore se filtró hace unos meses, pero hasta ahora el gobierno guarda un estricto hermetismo sobre los detalles del nuevo sistema.

Se sabe que el FBI viene instalando las "cajas negras" del sistema Carnivore en las computadoras de los Proveedores de Servicio de la Internet (ISP), que proveen la conexión a la Internet para compañías de Internet como AOL y MCS, además de universidades, corporaciones y dependencias públicas. Las cajas negras intervienen el correo electrónico que pasa por la computadora del proveedor, y el programa Carnivore rastrea comunicaciones que provienen de ciertas direcciones o que se destinan a ellas y vigila la actividad del usuario en la Internet.

En pocas palabras, se trata de un sistema de intervenir la Internet con posibilidades de espiar a millones de personas, una nueva arma en el arsenal del FBI para espiar a la izquierda.

Intervenir teléfonos
y correo electrónico

La administración Clinton ha promulgado una serie de leyes que facilitan la intervención a los teléfonos; una de ellas, llamada CALEA, requería que las compañías de teléfonos instalaran antes de 1998 equipos para la intervención de llamadas y la identificación del que llama. Asimismo, en 1999, la Comisión Federal de Comunicación (FCC) aprobó nuevas reglas que permiten a la policía rastrear llamadas celulares.

Además, ha salido a la luz que el gobierno tiene un programa altamente clasificado de espionaje internacional a la Internet llamado Echelon, que está a cargo de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y dependencias similares de países aliados. Emplea una red de puestos de escucha para vigilar un gran porcentaje de las comunicaciones de teléfono, fax y correo electrónico del mundo. Busca palabras clave, graba comunicaciones y las manda a dependencias del gobierno. A través de Echelon, un programa de espionaje internacional, el FBI recibe información sobre ciudadanos estadounidenses que no puede obtener legalmente en este país. En una audiencia ante el Congreso, un vocero del FBI admitió que la dependencia recibe esa clase de información "de vez en cuando".

Con Carnivore se dio a conocer otro aspecto de espionaje: la intervención al correo electrónico (e-mail) de individuos, algo que aparentemente el gobierno no podía hacer antes.

Cada día, se envían más de 1,4 billones de e-mails, la mayoría de ellos en Estados Unidos. Más y más gente emplea e-mail y los grupos de debate de la Internet para comunicarse, y para debates y proyectos políticos. Según la prensa, los departamentos de policía se han sorprendido ante la gran concurrencia a manifestaciones y protestas convocadas a través de la Internet, y la policía de Filadelfia espió a grupos de debate con el fin de enterarse de los planes para las protestas durante la Convención Nacional del Partido Republicano.

El programa Carnivore

El FBI quiere husmear la gran cantidad de e-mail que viaja por la Internet y Carnivore le permite superar varios problemas que la nueva tecnología plantea al espionaje político: 1) una persona puede recoger su e-mail en distintos sitios, así que no basta simplemente con intervenir el teléfono de su casa; 2) las conexiones y movimientos a través de la Internet utilizan vías altamente variadas; 3) el volumen de e-mail crece vertiginosamente.

Carnivore resuelve esos problemas de la siguiente forma: interviene la comunicación en un punto estratégico, el Proveedor de Servicio de la Internet (ISP). Toda comunicación pasa por las computadoras de un ISP y cada usuario de e-mail se conecta a la Internet a través de una de esas compañías o instituciones. La caja negra del FBI (que contiene hardware y software) se instala en el servidor del ISP, la computadora que almacena y surte el e-mail de la Internet.

Todavía no se puede intervenir el e-mail de un solo usuario. Por eso, el FBI emplea las cajas negras que graban, almacenan y examinan todo el correo electrónico (de cientos de miles de personas) que pasa por la computadora del ISP. En una audiencia ante el Senado, reconocidos ingenieros de la Internet confirmaron que las cajas negras le permiten al FBI intervenir toda comunicación que pase por las computadoras del ISP. Todo indica que el FBI quiere instalarlas en las computadoras de todos los grandes ISP. Podría instalar una caja negra con el pretexto de una investigación de fraude, por ejemplo, y de paso intervenir el e-mail de activistas y organizaciones políticas que usan ese ISP. Podría almacenar grandes cantidades de e-mail y analizarlo después, y el ISP no tendría manera de controlar al FBI; ni siquiera sabría a cuántas personas espía.

El sistema Carnivore puede copiar el e-mail de un usuario (lo que manda y lo que recibe), lo cual permite que los agentes del FBI lo lean por completo, o simplemente puede registrar las direcciones del que lo manda y del que lo recibe. Existe software de codificación (el cual impide que lean los e-mails) y mucha gente lo utiliza, pero aun así Carnivore le permite al FBI registrar las direcciones e identificar redes de comunicación de los que colaboran en un proyecto dado.

¡Aquí tiene su caja negra!

El FBI no proporciona información sobre el alcance del proyecto Carnivore, por ejemplo, dónde ha instalado las cajas negras ni hace cuánto tiempo, a cuántas personas vigila ni cuántos e-mails ha leído. El 6 de septiembre, en una audiencia ante el Comité Judicial del Senado, el vocero del FBI Donald M. Kerr afirmó que el FBI ha instalado cajas negras en 25 oportunidades (16 en lo que va del año). ¡Así que lleva más de un año empleando ese sistema secreto!

En los tribunales se han debatido un puñado de casos de ISP que han puesto objeciones a las cajas negras, pero no se sabe cuáles ni cuántos ISP han colaborado con el FBI. Es muy probable que muchos lo hayan hecho, es decir, que hayan aceptado las cajas negras que posibilitan la intervención al e-mail de los usuarios, y que hayan guardado silencio.

Solo se tienen noticias de un ISP que rechazó las cajas negras. Ehud Favron, jefe de tecnología de RMI.Net con sede en Denver, le dijo al Montreal Gazette que no aceptará la instalación de cajas negras: "Diría que no acataríamos una orden judicial. No perjudicaríamos las comunicaciones confidenciales de todos nuestros usuarios para que investiguen a uno de ellos".

EarthLink, un ISP mucho más grande y mejor conocido, indicó que estaba dispuesto a colaborar con el FBI, pero no quería instalar las cajas negras. Ofreció entregar los e-mails de ciertos usuarios al FBI, pero el FBI no aceptó. Está empeñado en imponer el programa Carnivore, pues quiere que el correo electrónico pase directamente por sus manos. El Departamento de Justicia demandó a EarthLink y la corte dictaminó que instalara las cajas negras. Todo eso ocurrió a puerta cerrada. Ni siquiera se mencionó que Earthlink—¡un ISP que tiene 3,5 millones de usuarios!—estaba involucrado hasta que salió un artículo del Wall Street Journal sobre Carnivore.

Centros de investigación liberales como el Centro de Democracia y Tecnología aplaudieron lo que hizo EarthLink, pues dicen que plantea una alternativa al espionaje indiscriminado del FBI. ¿A poco es mejor que los ISP hagan el espionaje para la policía política? ¡Para nada! ¡Sería muy malo si los ISP colaboraran con el FBI de tal forma!

¿Confiar en la policía política?

"El FBI no debe espiar y definitivamente no lo hace".

Donald M. Kerr, subdirector del FBI

"Tienen la capacidad de intervenir el correo electrónico que pasa por el ISP. Dicho sistema se presta a abusos y es muy difícil supervisar el empleo apropiado por el FBI".

David Sobel, asesor del Centro de Confidencialidad de la Información Electrónica

Las noticias de la existencia de Carnivore que empezaron a filtrarse a principios de julio han suscitado gran asombro e indignación. Muchos grupos que abogan por las libertades civiles, la confidencialidad de la comunicación electrónica y la política radical han condenado el nuevo sistema. El Centro de Confidencialidad de la Información Electrónica (EPIC) exhorta a suspenderlo hasta que se proporcione información detallada al público; ha entablado una demanda al amparo de la Ley de Libertad de Información para que el FBI dé a conocer esa información. En las audiencias el FBI admitió que tiene muchos documentos (3000 hojas) del espionaje electrónico.

Como era de esperarse el FBI ha afirmado que el programa Carnivore es necesario, moderado, altamente regulado y que se limita a unos cuantos individuos. Asegura que no interviene el e-mail sin una orden judicial. Pero dada la conducta del FBI en el pasado, así como su misión, sería muy tonto aceptar esas afirmaciones.

El 7 de septiembre el Washington Post señaló: "En una audiencia en el Capitolio ayer se comprobó que en el fondo del largo debate técnico y filosófico sobre `Carnivore’ (la polémica herramienta de espionaje del FBI al e-mail) está una cuestión elemental: confianza. ¿El público debe confiar que el gobierno limitará el empleo del sistema?".

La historia de todo un siglo demuestra que el FBI sí hace espionaje y lo hace en secreto, pasando por alto desvergonzadamente toda restricción legal. Es más que evidente que no debemos confiar en el FBI; empleará el nuevo sistema contra el pueblo y su lucha, de eso no cabe la menor duda. Además, sus actividades no se limitan al espionaje: hace todo tipo de operativos secretos con el objetivo de trastornar, aislar, desprestigiar y asesinar a los revolucionarios. Por ejemplo, Carnivore se presta muy bien a inventar e-mails falsos al estilo Cointelpro.

Cuando la noticia de Carnivore se filtró, la administración Clinton anunció que iba a elaborar nuevas directrices para el proyecto. Mejor dicho, ¡no quería dar a conocer las directrices que gobernaron a Carnivore durante los dos años anteriores! Las leyes sobre el espionaje policial a la Internet son muy imprecisas, un hecho que el FBI ha aprovechado para extender el espionaje del correo electrónico y la Internet.

Por su parte, la secretaria de Justicia, Janet Reno, dijo que establecería una comisión de académicos para estudiar el programa (en secreto) y darle su sello de aprobación. Sin embargo, resultó que las universidades contactadas por el Departamento de Justicia no quisieron participar porque les imponían restricciones inaceptables. El FBI no quiso aclarar al público cuáles eran dichas restricciones.

En este momento el Congreso debate una serie de proyectos de ley para que el FBI intervenga el e-mail de la misma forma que los teléfonos. John Podesta, asesor del presidente Clinton, plantea que es hora de "armonizar las leyes vigentes" para que el FBI tenga el mismo derecho a intervenir los medios de comunicación electrónicos que los teléfonos. Por ejemplo, una ley de 1984 hace mucho más difícil intervenir una conexión a la Internet por cable que una por modem telefónico.

En las audiencias ante el Senado, el subsecretario de Justicia, Kevin DiGregory, recomendó que el público, el Congreso y los medios se preocupen más por el fraude y la pornografía infantil en la Internet, y menos por Carnivore. Eso no es de sorprenderse dado que esas cuestiones han servido para manipular la opinión pública a favor de mayor control policial de la Internet.

La administración Clinton ha dado un gran empuje al espionaje policial contra el pueblo y los movimientos políticos. Tras diseñar el programa Carnivore, ahora corre a defenderlo y darle legitimidad.

Los que luchan por la confidencialidad de la comunicación en la Internet exhortan al público a pedir que los ISP den a conocer su relación con Carnivore. Es necesario que se sepa cuáles han colaborado con el FBI y que se oponga resistencia a Carnivore. Asimismo, es importante que sepamos cuáles ISP han rechazado al FBI y que les brindemos apoyo.

El enemigo te está escuchando en la Internet; cualquiera que se oponga al sistema y busque derrotarlo debe tomar eso muy en serio.


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