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Para los revcom, incluidas las personas en los Clubs Revolución y su entorno

PALESTINA, ISRAEL, IMPERIALISMO: GUERRA, EL PELIGRO DE UNA GUERRA AÚN MÁS GRANDE — Y REVOLUCIÓN

ORIENTACIÓN BÁSICA, AGITACIÓN CONVINCENTE Y LA MOVILIZACIÓN DE LAS MASAS

Nota de la redacción: Este artículo de Bob Avakian fue escrito para las bases de los revcom, pero, dada su urgencia, se decidió que sería importante compartirlo con una audiencia más amplia. En revcom.us, hay pasajes disponibles para su distribución en masa. 

Ante el apoyo abierto y forzoso al genocidio israelí contra el pueblo palestino de parte de Biden, que al mismo tiempo promueve agresivamente la intensificación de la guerra de sustitutos estadounidense contra Rusia en Ucrania, y preparativos adicionales para una guerra contra China — todo lo cual aumenta muchísimo la perspectiva no solamente de sufrimientos horrorosos mucho más grandes de los palestinos sino también del peligro de una guerra nuclear que podría aniquilar la existencia humana tal como la conocemos… ante todo esto, es de crucial importancia que tengamos claro lo que implica en lo fundamental y lo que está en juego, para tener una firme orientación y preparación activa para dirigirnos a las masas de personas y movilizarlas en una oposición determinada a todo esto, y además para hacer que las cosas avancen hacia la única solución real a todo esto: la revolución que se necesita, con cada vez más urgencia, la que es más posible en este “momento poco común”.

En esta situación, es aún más agudamente necesario y de importancia decisiva poner al descubierto las acciones imperialistas y la naturaleza de este sistema y poner agudamente de relieve el hecho de que Biden, y la clase dominante entera a la cual él representa, son (como lo describió tan vívidamente Malcolm X) “lobos de colmillos ensangrentados”, de los que se les chorrea la sangre de los fauces mientras pontifican hipócritamente de la “libertad” y los “derechos” y ¡para colmo se atreven a hablar de la “paz”! Como una parte de esto, será importante poner al descubierto la hipocresía de Biden y los demás que denuncian a Putin como criminal de guerra por matar a civiles en Ucrania al mismo tiempo que Biden y la clase dominante entera de Estados Unidos dan su apoyo total y proveen aún más medios a Israel para que cometa la matanza genocida de civiles palestinos. Y es muy importante seguir enfatizando el elemento unificador en todo esto: Lo que motiva a Biden y a los demás —lo que éstos quieren decir con los “intereses nacionales” y los “intereses de seguridad” de Estados Unidos— no es una preocupación por la vida o los derechos de las personas, en ninguna parte, sino los intereses asesinamente opresivos del imperio estadounidense empapado de sangre, intereses los cuales están preparados para imponer con una violencia genocida e incluso ante el peligro de aniquilar la existencia humana.

Algunos de los temas que siguen se han publicado en revcom.us y se incluyen en El Show RNL, junto con otras denuncias y análisis de estas cuestiones importantes. Pero yo sentía que sería importante reunir en un solo lugar los puntos esenciales de orientación para nuestro propio entendimiento y para servir de base para la agitación para movilizar a amplias masas de personas — y luchar con éstas cuando sea necesario. Al mismo tiempo, es necesario seguir consultando revcom.us y El Show RNL para el análisis y orientación actual a la medida que la situación se desarrolle y casi de seguro se intensifique.

Primero, algunas verdades básicas sobre Palestina e Israel

Israel, con el respaldo de los imperialistas “occidentales” —y sobre todo, Estados Unidos— es la fuerza dominante y opresiva en su relación con el pueblo palestino. Israel se fundó, hace 75 años, sobre la base del terror masivo contra las masas del pueblo palestino, y ha cometido atrocidades repetidas contra el pueblo palestino desde ese entonces. Se trata de un hecho histórico.

Hamas no es revolucionario, y sus objetivos no son emancipadores — no es una fuerza para la liberación sino una fuerza opresiva en sí. Las atrocidades que Hamas comete contra civiles israelíes surgen de la naturaleza, los objetivos y los métodos reaccionarios de Hamas como fanáticos fundamentalistas religiosos (islámicos). Hay que condenar estas atrocidades. Pero no se trata de algún tipo de “nuevo Holocausto” con un genocidio contra los judíos — y no se compara ni de lejos con el horrible sufrimiento que Israel ha infligido a los palestinos durante generaciones. Hasta ahora, el número de civiles palestinos, entre ellos niños, a los que Israel ha matado a partir de este ataque por Hamas, ya es mucho mayor al número de civiles israelíes muertos en ese ataque — y eso es por encima de los miles más a los cuales Israel ha masacrado, solamente desde 2008.

La actualidad no es la de los años 1930 y la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis, siendo el poder gobernante en Alemania, cometieron horripilantes atrocidades y el asesinato en masa de millones de judíos. La situación actual no se trata de que los palestinos acorralen a judíos indefensos en campos de exterminio y los sometan al genocidio. De hecho, la situación es lo opuesto.

Israel es una potencia militar con armas nucleares, fuertemente avalado y abastecido por la potencia imperialista dominante en el mundo, Estados Unidos. Durante generaciones, Israel ha impuesto una opresión tipo apartheid a los palestinos y les ha negado los derechos básicos. Y, especialmente con relación a los más de dos millones de palestinos en Gaza, la mitad de ellos niños, Israel les ha negado hasta los medios para vivir más allá de la más mínima y desesperada existencia.

Para recalcar de nuevo algunos hechos básicos y cruciales: Israel es un país que se fundó, con el respaldo de grandes potencias imperialistas, como un estado racista, supremacista judío, hace 75 años, sobre la base de la limpieza étnica horrorosa — con matanzas y violaciones en masa de palestinos y la destrucción de aldeas palestinas enteras, expulsando a las masas de palestinos de sus tierras e incorporando esas tierras en el territorio cada vez más extendido de lo que se convirtió en el estado de Israel (que nunca existió antes de la Segunda Guerra Mundial). Y ahora Israel, con el respaldo total de los imperialistas estadounidense, está cometiendo de manera abierta el genocidio contra los palestinos.

Esto es la verdad. Describe la realidad esencial de esta situación y su historia. Esta verdad no es “antisemita” — es simplemente la verdad.

Otra verdad importante

¿Por qué Biden, y básicamente el gobierno entero y la clase dominante entera de Estados Unidos, apoyan a Israel en su genocidio contra el pueblo palestino, a los ojos del mundo entero? No se debe al “poder del cabildo judío” — ni a que, según alguna noción ignorante, ridícula e indignante, “los judíos lo controlan todo”. Se debe al “papel especial” de Israel como un bastión fuertemente armado de apoyo para el imperialismo estadounidense en una región estratégicamente importante del mundo (el “Medio Oriente”). Además, Israel ha constituido una fuerza clave en la comisión de atrocidades que han contribuido al mantenimiento de la dominación opresiva del imperialismo estadounidense en muchas otras partes del mundo.

Esto —el mantenimiento y la imposición de la dominación asesinamente opresiva del imperialismo estadounidense— es el mismo motivo por el cual Biden promueve la mayor intensificación de la guerra de sustitutos que Estados Unidos está librando contra Rusia en Ucrania, así como preparativos adicionales para una guerra con China, incluso a costas de arriesgar la propia existencia de la humanidad.

Todo esto es la verdad básica sobre la realidad esencial. Y pone de relieve con agudeza una vez más la profunda importancia de mi comentario de que Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas dominen al mundo y determinen el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.

Otros hechos importantes, y la perversa lógica de los partidarios sionistas de Israel

Hay que poner en claro un hecho muy importante: el sionismo no es lo mismo que el judaísmo. 

El judaísmo es una religión, una cultura, y un pueblo que comparte esa cultura.

El sionismo es una doctrina e ideología política supremacista-judío racista. El estado de Israel se fundó sobre la base ideológica del sionismo, y continúa perpetuándolo como la racionalización de su existencia, y de su opresión y destrucción del pueblo palestino.

Además, se tiene la “lógica” perversa de los partidarios sionistas de Israel cuya posición equivale a lo siguiente:

“No lo entiendo. Cuando nosotros los judíos éramos las víctimas del genocidio, la gente decente en todas partes condenaba a aquellos que cometían ese genocidio. Pero ahora, cuando nosotros estamos cometiendo el genocidio contra los palestinos, la gente decente condena a nosotros. Simplemente no lo puedo entender. Ha de tratarse del antisemitismo”.

No —no se trata del antisemitismo— se trata de la oposición consecuente y justa a las atrocidades, sea quien sea que las cometa.

Otros puntos para un entendimiento y enfoque básico respecto a Palestina e Israel

Tenemos que seguir haciendo análisis y denuncias agudos y convincentes sobre este conflicto en Palestina-Israel, y el papel de diferentes fuerzas a medida que las cosas siguen desenvolviéndose, y sin duda se volverán aún más horrorosas, respecto a lo que hacen los israelíes y sus patrocinadores (sobre todo, el gobierno-clase dominante estadounidense). Y tendremos que continuar haciendo análisis y denuncias muy agudos y convincentes a lo que representan las varias fuerzas involucradas —análisis y denuncias que se derivan de los intereses fundamentales de las masas de personas y que continuamente arrojan luz sobre estos intereses— en el conflicto inmediato, en esa región del mundo (el “Medio Oriente”), en Estados Unidos y en el mundo en general. Hacer esto requerirá seguir de cerca los acontecimientos y, entre otras cosas, llevar a cabo polémicas muy agudas y convincentes contra las posiciones y líneas erróneas las que expresan varias fuerzas, lo que incluye (pero no se limita) a fuerzas y personas poderosas e influyentes, en la clase dominante, entre celebridades, y demás.

Si bien no se puede justificar de ninguna forma las acciones de Hamas que abarcan el asesinato de ancianos y niños (y presuntamente la violación y otros abusos sexuales de las mujeres), da asco que no sólo la clase dominante y sus medios de comunicación sino también muchas celebridades y otros en Estados Unidos aparentemente se dan cuenta únicamente, o se preocupan únicamente, de la matanza de inocentes y en particular de niños, cuando éstos sean israelíes (o más en general de aquellos a los que estos estadounidenses están inculcados para que consideren como “nuestros amigos y aliados”, como las personas en Ucrania) y no personas como los palestinos. Aunque existen una importante oposición y tendencias más positivas entre las personas en Estados Unidos, pues en realidad, entre demasiadas personas, más allá de la clase dominante monstruosamente criminal, en Estados Unidos, sí parece que los palestinos no cuentan para nada, que son invisibles — o incluso que no se les consideran seres humanos. Y esto es aún más indignante en vista del hecho de que el número de niños palestinos asesinados, tan sólo en esta situación actual, ya es más grande que el número de niños israelíes asesinados — y teniendo en cuenta los últimos 15 años y pico, es mucho, mucho pero muchísimo más grande, por encima de todas las otras formas en que Israel ha oprimido y suprimido brutalmente al pueblo palestino durante generaciones, con el apoyo total de Estados Unidos y sus representantes políticos y funcionarios, de ambos partidos de la clase dominante (tanto el demócrata como el republicano). 

Entre otras cosas, es muy importante la tabla de barras (en nuestro sitio web) que muestra la gran diferencia entre el número de palestinos asesinados y el número muy pequeño de israelíes asesinados durante los últimos 15 años y pico (antes del 7 de octubre del año en curso). (Pues hace recordar la gran disparidad entre el número de negros y latinos asesinados por la policía en Estados Unidos, que son miles, en comparación con el número de policías asesinados por negros y latinos, que son muy pocos.) Hay que seguir destacando prominentemente este tabla (que hace una comparación entre palestinos asesinados e israelíes asesinados) hay que usarla, al mismo tiempo que se actualice continuamente, para incluir a los israelíes asesinados a partir de los acontecimientos que comenzaron el 7 de octubre, y al mismo tiempo el número continuamente creciente de palestinos asesinados que superarán con creces el número de israelíes asesinados, desde el 7 de octubre. (El número de palestinos asesinados en Gaza desde de 7 de octubre ya ha superado con creces al número de israelíes asesinados como resultado del ataque de Hamas del 7 de octubre, según informa Israel. El número de palestinos asesinados aumentará, muy probablemente aumente muchísimo, a medida que la situación siga desarrollándose. Y entre esos palestinos asesinados, un enorme número serán niños, que superará con creces el número de niños israelíes asesinados por Hamas.)

Al seguir desenvolviéndose las cosas, sería importante hacer uso de una representación gráfica en actualización continua del número total de palestinos e israelíes asesinados (como resultado del conflicto básico entre los dos lados) desde 2008, así como el número total, en cada lado, desde los acontecimientos del 7 de octubre solamente. También sería bueno tener al menos varios carteles de tamaño grande con la tabla de tales muertes (de palestinos en comparación con israelíes) para usarlos en lugares públicos, especialmente suponiendo que este conflicto —o más bien esta matanza cada vez más unilateral— continuará intensificándose, y que la cifra de muertes subirá, lo que es casi seguro.

Al desarrollarse e intensificarse las cosas en este conflicto (que quizá se extienda para abarcar a otros conflictos en esa región del mundo), tendremos que estar relacionándonos, de la mejor manera posible, con las protestas en oposición a la matanza israelí y en defensa de los derechos fundamentales (y la vida) del pueblo palestino, al mismo tiempo que propagamos, de manera sistemática y vigorosa, de manera convincente, nuestro entendimiento científico de este conflicto, sus causas fundamentales y la solución fundamental a todo esto —una revolución real— y además contrastar esto con las no-soluciones y los enfoques equivocados. (Al relacionarnos con cualesquiera protestas, será muy importante enfatizar la importancia de trazar las líneas divisorias de manera correcta — lo que debe incluir, como un aspecto importante, no apoyar a Hamas ni a las atrocidades reales que cometió en su reciente ataque.) En todo caso, en todas las circunstancias y en general, tenemos que estar propagando, de manera sistemática y vigorosa, de manera convincente, nuestro propio entendimiento científico de este conflicto, sus causas fundamentales y la solución fundamental a todo esto: cómo todo esto se relaciona con la revolución que se necesita con urgencia, y que es más posible ahora en este “momento poco común”, aquí mismo en estas “entrañas de la bestia”.

Como el gobierno israelí ha dejado en claro, esto es solo el comienzo de lo que serán acontecimientos más prolongados y horrorosos, impulsados en gran parte por Israel (una vez más, con el apoyo total de Estados Unidos y sus “aliados”). Para enfatizarlo de nuevo: tendremos que ponerle atención constante y sistemática, y actuar de varias formas al respecto — a la vez que lo hacemos de manera sistemática desde nuestra orientación estratégica revolucionaria fundamental, particularmente en las circunstancias agudas, de continua intensificación, de este “momento poco común” (que abarca acontecimientos como aquellos que están ocurriendo ahora, que “surgen de la nada, pero no surgen de un vacío”, como lo expresó un camarada dirigente). También es necesario tomar en cuenta que, a medida que las cosas sigan desenvolviéndose, y casi seguramente intensificándose, en particular en términos de las acciones y atrocidades que comete Israel (con el aval de Estados Unidos y sus “aliados”), es muy probable que sigan ocurriendo manifestaciones opuestas, etc.: algunas de parte de personas que apoyan a lo que Israel está haciendo —¡en nombre de su derecho de “defenderse”!— y otras de parte de personas que se le oponen, de varias formas y desde varias perspectivas. Así que, una vez más, tendremos que continuar relacionándonos con esto, en varias dimensiones, desde nuestro entendimiento y enfoque revolucionario estratégico, y hará falta que propaguemos este entendimiento y enfoque con osadía, y luchemos ferozmente por ello, en contra de perspectivas incorrectas de todo tipo.

Teniendo presente que las personas en general saben muy poco (y se les mantienen en la oscuridad) acerca de cosas grandes, sobre la historia importante, y demás, será importante continuar enfatizando el papel de Israel, no solamente como una fuerza opresiva que impone con violencia asesina un estado tipo apartheid de existencia, con todo el sufrimiento extremo que esto inflige al pueblo palestino, sino también el papel de Israel como un eslabón clave (que desempeña un tipo de papel especial) al servicio de la dominación estadounidense en esa región crucial (del “Medio Oriente”), y al servicio de la posición dominante del imperialismo estadounidense —y sus maniobras cada vez más peligrosas para mantener esa posición dominante— en el mundo en su conjunto.

Otra cuestión importante que hace falta que la gente entienda, en términos básicos, es por qué y cómo Hamas (que obviamente no es una fuerza positiva) ha llegado cada vez más a ser el “rostro” de la resistencia palestina —incluido el papel de Israel en este proceso y las consecuencias de las acciones israelíes, así como el papel de la “Autoridad Palestina” como, en efecto, una herramienta de Israel— al mismo tiempo que continuamos poniendo al descubierto toda la historia y la realidad actual de las atrocidades israelíes, desde la fundación (y en el proceso de la fundación) del estado de Israel, la naturaleza esencial tipo apartheid de la opresión de los palestinos, y la realidad de que todos estos chacales imperialistas están expresando su apoyo agresivo para un estado brutal de apartheid, Israel, cuyas acciones ahora de veras están alcanzando las dimensiones del genocidio— la deliberada aniquilación de grandes números de un pueblo entero (los palestinos).

En esta conexión, una declaración de un grupo —obviamente con una perspectiva “woke” (concienciada)— arroja luz sobre tendencias a las cuales hay que combatir, al mismo tiempo que tomemos posición firme con el pueblo palestino. Esta declaración “woke” dice que el grupo que la emite toma posición con los colonizados (que quiere decir, en este caso, el pueblo palestino) en su resistencia a su opresión con los medios que “ellos” elijan para llevar a cabo esa resistencia. Aquí es pertinente una vez más señalar la importancia de que no existe ningún “ellos” (uniforme). Existen los palestinos, de diferentes clases, formaciones sociales y fuerzas organizadas entre sí. Y la pregunta decisiva es: ¿cuáles son los intereses fundamentales de las masas del pueblo palestino, y cuál es el enfoque básico, y cuáles son los medios, que pueden conducir a poner fin a su opresión y pueden contribuir a poner fin a toda opresión? (No se trata de que haya una “respuesta fácil” a la manera de obtener la liberación del pueblo palestino sino que de éstas son el tipo de preguntas con las cuales hay que bregar — en oposición a la posición de que cualquier decisión que “ellos” tomen representa los medios correctos y que es lo que hay que apoyar.) El tipo de declaración “woke” la que cité aquí —y otras que expresan la misma perspectiva esencial— desvían de esta pregunta decisiva y en realidad ayudan a los opresores del pueblo palestino al pintar toda la resistencia en el mismo campo con Hamas, con su fundamentalmente negativa perspectiva, programa y enfoque, lo que así contribuye a desacreditar cualquier resistencia y justificar la horrible opresión, y la matanza flagrante, a las cuales el pueblo palestino ha estado sometido continuamente durante generaciones (aún antes de los terribles acontecimientos que están desenvolviéndose ahora).

Al mismo tiempo, hay que decir, aún con la diferencia que hay que trazar entre la justa resistencia y las atrocidades concretas que Hamas ha cometido (las cuales no se pueden justificar), también es necesario trazar una clara diferencia, y constantemente enfatizarla, entre Israel con sus patrocinadores imperialistas, sobre todo Estados Unidos, que son la nación y fuerza opresoras, y por otro lado la nación oprimida, los palestinos. Sí, es cierto, como insisten constantemente los partidarios de Israel, que no puede haber ninguna “equivalencia” entre Israel y los palestinos — pero la realidad es lo opuesto a lo que insisten estos partidarios de Israel: No hay ninguna equivalencia entre la nación opresora Israel, y la nación oprimida, Palestina; y las acciones de los israelíes son mucho peores, en una categoría completamente diferente, que incluso las atrocidades que Hamas ha cometido, porque Israel está en una posición mucho más poderosa para cometer esas atrocidades, y que sí las comete, ¡a una escala mucho más grande y con mucho más frecuencia!

La realidad esencial en todo esto es que el estado israelí (una vez más, con el apoyo total de Estados Unidos) ha creado, y mantiene de manera forzosa, cruel y asesina, el apartheid y las condiciones opresivas generales en las que el pueblo palestino está esclavizado de hecho y está obligado a sufrir terriblemente, de forma continua. Se trata de la fuente fundamental del conflicto — y no es posible solucionar de manera justa este conflicto sin reconocer esta realidad opresiva esencial, y sin actuar para superarla y arrancarla de raíz.

Al mismo tiempo, sí tenemos que denunciar claramente y combatir activamente cualesquiera manifestaciones o expresiones del antisemitismo, mientras también pongamos firmemente en claro que oponerse a Israel y a lo que Israel representa y hace —siempre que esa oposición tenga la base y los términos correctos— muy enfáticamente NO es antisemitismo. (Al respecto, es importante hacer una declaración clara y concisa sobre la horrorosa opresión del pueblo judío históricamente, como la que está concentrada en el Holocausto. Y, una vez más, mis comentarios sobre los dos significados diferentes y fundamentalmente opuestos de “nunca jamás”, juntos con mi declaración de que después del Holocausto, lo peor que le ha pasado al pueblo judío es el estado de Israel — son definitivamente relevantes e importantes. Junto con eso, una vez más, hay que señalar que fundar un estado sionista, sobre la base de la “limpieza étnica” de un pueblo —las masas de palestinos— que vivían en ese territorio, y de ahí continuar sometiéndolas a una opresión tipo apartheid y a una represión asesina, no es y nunca podría ser, una respuesta justificada y justa a las terribles atrocidades a las cuales han sido objeto el pueblo judío históricamente.)

Un factor muy importante en esta situación es la presencia y las acciones de literalmente miles de judíos en Estados Unidos al denunciar y oponerse a las acciones genocidas de Israel, y al exigir un fin al apoyo estadounidense para estas acciones. Hace falta poner una atención particular a reconocer, amplificar y donde sea posible conectarse con las organizaciones e individuos judíos que están denunciando públicamente las políticas tipo apartheid del estado israelí y las represalias genocidas las que Israel está tomando contra los civiles palestinos en Gaza (y en otras regiones). Tales voces y fuerzas judías pueden desempeñar un papel importante de ir contra la corriente del apoyo irreflexivo a Israel, contrarrestando la idea de que toda denuncia a Israel constituya antisemitismo y contribuyendo a aclarar la historia de lo que se ha hecho a lo largo de las décadas de la ocupación israelí de Palestina.

Otro punto muy importante: Todo esto, con lo que Israel está haciendo ahora y cómo está actuando el gobierno estadounidense al respecto y en apoyo a las acciones de Israel, constituye circunstancias muy importantes (y más “oportunidades”) para hacer denuncias especialmente contundentes y convincentes a Biden-los demócratas —en particular porque seguramente Biden-los demócratas alienarán a algunas personas que se preocupan por la justicia para los palestinos, en algún sentido básico— y no son pocas las personas así. Estas denuncias también habrán de incluir poner al descubierto agudamente la manera en que las “democracias occidentales” (por ejemplo, Francia y Alemania) están tomando medidas para suprimir, y en algunos casos para proscribir de plano, no solamente declaraciones y acciones que quizá apoyen concretamente a Hamas sino declaraciones y acciones pacíficas que son pro palestinas en general. (Esto es otro ejemplo aleccionador de que la democracia burguesa es en realidad una dictadura burguesa concreta, que se vuelve más abierta en circunstancias en que la clase dominante cree que sus intereses están bajo desafíos agudos en un sentido u otro.)

Tenemos que “echar mano muy fuertemente” de esto y no soltarlo — seguir enfatizándolo y recalcándolo: denuncias convincentes a los funcionarios de este sistema monstruoso (Biden-los demócratas, y para el caso, a la clase dominante estadounidense en su conjunto) por no sólo apoyar la opresión tipo apartheid y la represión asesina contra los palestinos durante generaciones, sino ahora su apoyo bocón y agresivo al que hay que describir precisamente como las declaraciones y acciones genocidas del gobierno israelí (que incluye “castigos colectivos” abiertos y descarados a los palestinos en Gaza que ya de por sí viven acorralados, que sobreviven a duras penas en condiciones de privaciones desesperadas, la mitad de ellos niños, la matanza gratuita de civiles palestinos por Israel —una vez más, de grandes números de niños— y en general masivos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, justificados con declaraciones como “nosotros [los israelíes] estamos combatiendo a ‘animales humanos’” y declaraciones descaradas de que no sólo Hamas sino todo el pueblo palestino en Gaza son blancos legítimos de los ataques israelíes).

También es necesario señalar, como una denuncia al sistema entero, que éste es un tema sobre el cual básicamente la clase dominante entera de Estados Unidos está unida en lo esencial — lo que revela agudamente una vez más la naturaleza verdaderamente monstruosa de esta clase dominante y este sistema — pero, al mismo tiempo, esto no “sanará las divisiones” al interior de la clase dominante, las que continuarán intensificándose en general. 

Un punto final y fundamental

Tenemos que señalar todo ello de manera convincente al mismo tiempo que enfaticemos firmemente el hecho de que todo esto, una vez más, indica la necesidad urgente —y la posibilidad más grande ahora que en “tiempos normales”— de la verdadera solución: una revolución real.

Todo esto —todo lo que está pasando con la situación que se desenvuelve en torno a Palestina e Israel, junto con la presión por parte de Biden para intensificar el peligro de una guerra con Rusia y China, y la manera en que esta situación arroja más luz sobre la propia naturaleza del capitalismo-imperialismo estadounidense— pone de relieve una vez más la verdad crucial de mi declaración de que Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas dominen al mundo y determinen el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.

Y el hecho de que el genocidio israelí contra los palestinos es una cuestión en torno a la cual básicamente toda la clase dominante de Estados Unidos está unida en lo esencial —lo que revela agudamente una vez más la naturaleza verdaderamente monstruosa de esta clase dominante y este sistema— mientras al mismo tiempo esto no “sanará las divisiones” al interior de la clase dominante, que continuarán intensificándose en general: Esto enfatiza una vez más e ilustra de manera poderosa la realidad de este “momento poco común” cuando la revolución se necesita con urgencia y además es más posible.

Nos toca a nosotros actuar con osadía —sobre la firme base del nuevo comunismo y su método y análisis científico de estos acontecimientos que están sacudiendo al mundo — para movilizar a números crecientes de personas para que despierten ante la urgente necesidad y posibilidad de esta revolución, y para que actúen decisivamente para hacer esto realidad.